Hora de remar
Competir, aprender, disfrutar ·
Para lograr la permanencia hace falta que todo aquel que de verdad crea en el proyecto del Granada coja un remoJaime Morente
Viernes, 7 de noviembre 2025, 20:15
La derrota en Valladolid fue de las más dolorosas de la temporada. El cómo, y, sobre todo, el cuándo se produjo terminó por desconcertar hasta ... al propio Pacheta, cabizbajo, serio y contrariado pospartido. Jarro de agua semicongelada para todos los que creían que la racha de partidos sin perder, tampoco se ganaba, era el clavo ardiendo al que debían agarrarse para seguir creyendo en el proyecto.
El resultadismo, en cualquiera de sus formas, es traicionero. Se podría, y se puede, seguir creyendo en el proyecto, pero más allá de porque el equipo no perdiera, ya que tampoco sumaba de tres en tres. Se puede creer en el proyecto porque el capitán del barco lo hace. Y es que Pacheta ha demostrado con su actitud y profesionalidad que no viene a Granada de paseo. Se puede creer en el proyecto porque el equipo compite en cada partido. Se puede creer en el proyecto porque empieza a existir un bloque válido de jugadores con un nivel óptimo para la categoría. Se puede creer en el proyecto porque el equipo ha ido menos a más, y lo mejor debe estar por llegar. Y es que el equipo nazarí ha sido capaz de salir de lo más profundo de un oscuro pozo hasta el punto de llegar a asomarse a su cima para ver ilusionantes destellos de luz, algo que se antojaba imposible. Pero la clave debe estar en saber establecer juicios de valor en base a una escala coherente. Se trata valorar la situación en su justa medida, redireccionando objetivos y acotando expectativas.
El equipo va a salvarse, acabará jugando bien, y en la medida de lo posible sumará más victorias que derrotas en la segunda parte de la temporada. Pero para ello, y para seguir navegando por la exigente Segunda división del fútbol español, evitando retornar a la reciente deriva, hace falta que todo aquel que de verdad crea en el proyecto coja un remo. Es hora de remar, de creer de verdad, cuantos más rememos, mejor. Reflexionemos pues.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión