Declaraciones

Diego Martínez: «Había que sentir que podíamos ganar»

Diego Martínez: «Había que sentir que podíamos ganar»

El entrenador del Granada resalta la concentración y el esfuerzo mostrado por su equipo, así como la conexión con la grada para ganar al Barcelona

RAFAEL LAMELASGRANADA

Sereno tras la explosión de felicidad sobre el césped y en el vestuario, Diego Martínez, entrenador del Granada, ignoró que su equipo durmiera en el primer puesto de la tabla de la máxima categoría y prefirió centrarse en los enormes méritos concitados por sus pupilos para obtener el triunfo ante el FC Barcelona. «El liderato es algo anecdótico. Lo sé porque me lo preguntáis vosotros. No nos interesa. Tengo una gran felicidad por muchos jugadores que han hecho algo muy difícil. Estoy orgulloso de este grupo. Es complicado jugar a este nivel de concentración, acierto... ante uno de los mejores equipos del mundo. Hay que marcar pronto y que ellos no estén acertados; ese segundo gol cuando más nos estaba costando, de penalti, mejoró la situación. Es realmente difícil lo conseguido. Por eso doy la enhorabuena a todos», recalcó.

El gallego también restó importancia de que fuera la primera victoria en casa del conjunto en esta temporada. «No somos conscientes de lo ocurrido. Es una barbaridad que hay que saborear, sobre todo por la conexión con la afición. Tuvo un empuje anímico extraordinario. Es un triunfo de todos. Sobre todo por sus valores», insistió. Su análisis prosiguió con un serie de rasgos por los que su bloque sobresalió. «Intentamos ser un equipo camaleónico. Había que sentir que podíamos ganar. Y luego, que se fueran dando las cosas. Valoro el esfuerzo y la concentración. Son diez puntos, pero no perdamos la perspectiva», abundó con su habitual prudencia.

Estar en lo alto en Primera volvió a aparecer entre las preguntas de los periodistas, pero Martínez no se salió de su guion. «No miro la clasificación, sí en mayo. En la previa dije que teníamos que estar de matrícula de honor y que el Barça no estuviera acertado. Hemos intentado jugar nuestro partido, nuestras cartas. Valoro el saber vivir sin el balón y la sensación de hacer daño cuando salíamos, además de una serie de situaciones en las que podíamos hacer otras cosas. Quiero destacar a todos, pero especialmente a Carlos Neva y a Ramón Azeez, que se han preparado en la sombra, jugado pocos minutos, los mejores entrenando los lunes. Se cumple uno de los valores: todos somos importantes y necesarios. El martes hay otro partido», recordó.

«Este grupo, en el que vienen muchos de Segunda, con otros que se han sumado y que querían reivindicarse, me hace feliz. Hemos competido gracia al acierto y una serie de circunstancias. Lo estamos disfrutando. Más allá del resultado, hay que sentirse orgulloso del desarrollo y que los valores de superación han prevalecido, los hemos mostrado. Es muy importante. La gente ha competido con nosotros».

«Todos han estado de matrícula y en cualquier despiste, nos podían ganar el partido. Quiero dar un abrazo también a Fede Vico y a Quini, celebrándolo como si hubieran jugado. Es lo grande de este vestuario», agregó. Sobre la fórmula del 'trivote', empleada como novedad, explicó que «necesitábamos tres jugadores por dentro para poner físico y aun así nos han filtrado pases porque sabíamos que era complicado. Ramón Azeez nos ha dado para presionar alto, con ajustes, y hasta para estar en bloque bajo. Este era el partido. Se dieron las situaciones. Todo suena muy fácil, pero es muy difícil estar sin el balón y no cometer errores, sin expulsados, pocas faltas, intensos. El nivel de concentración es brutal. Tiene que ver con el mérito de los jugadores, con su acierto y talento, afán de mejora diaria a través de la solidaridad. Se lo ganan». El vigués tendrá tiempo de estudiar los detalles de la cita, pero por ahora «quiero disfrutar. Me he cansado de verlos correr. Hay que levantarse, entrenar e ir a Valladolid. Necesitamos toda la confianza y energía, recuperarnos».

Sobra Machís y Soldado, sustituidos con molestias, argumentó que «no sé cómo están aún. Con Quini nos llevamos una sorpresa negativo, por ejemplo. Había un cansancio y desgaste brutales. Por eso aguanté el último cambio. Puertas estaba cansado al final y lo dejamos arriba y Carlos (Fernández) bajó».