Ex rojiblanco

Anquela, destituido como técnico del Deportivo

Anquela se enfada en una reciente visita a Los Cármenes. //A. AGUILAR
Anquela se enfada en una reciente visita a Los Cármenes. / /A. AGUILAR

Acumulaba nueve jornadas consecutivas sin ganar

Antonio Navarro
ANTONIO NAVARROGRANADA

El ex rojiblanco Juan Antonio Albacete Anquela ha sido destituido como entrenador del Deportivo tras haber enlazado ante el Almería su novena jornada sin ganar y haber sumado ocho puntos en diez jornadas, una cifra que deja al conjunto gallego en posiciones de descenso.

Según apunta EFE el Consejo de Administración del Deportivo se reunió esta tarde y tomó la decisión de que Anquela deje de ser entrenador del primer equipo.

En un comunicado el club gallego le agradece «muy sinceramente a Anquela su profesionalidad, trabajo, dedicación y actitud ejemplar en esta etapa al frente del equipo» y le desea «la mayor de las suertes en su futuro personal y profesional».

El despido se ha producido una semana después de que el presidente del club, Paco Zas, le ratificara en el cargo y llegara a decir que le veía en el banquillo salvo que encajara un 6-0 en Girona y un 0-6 con el Almería. El dirigente consideraba que el entrenador no había trabajado en condiciones oportunas en una pretemporada en la que la plantilla sufrió numerosos cambios y cinco fichajes llegaron el último día del mercado.

En Montilivi el Deportivo perdió por 3-1 y ante el Almería no le bastó un empate a cero para continuar en el cargo. A la conclusión del partido, el ex entrenador del Granada reconoció lo mal que lo estaba pasando: «A mí esto me está matando. Yo soy demasiado responsable, vivo por y para esto y no le estoy dando al Deportivo lo que el Deportivo me está dando a mí. Soy una persona ganadora. Quiero ver lo que se ha visto ante el Almería en muchas fases, un equipo intenso. Los futbolistas llevan una mochila en las piernas que pesa mucho y que se llama responsabilidad», apuntó.

Ahora bien, también dejó claro que no pensaba dimitir: «Eso no. El fútbol me lleva matando mucho tiempo y todavía no me he muerto. Aquí espero sobrevivir, pero, si no sobrevivo, mala suerte».