Los doce puntos negros de la doble fila en Granada

Coches en doble fila y en las aceras del callejón del Pretorio, a las puertas del Sagrado Corazón./PEPE MARÍN
Coches en doble fila y en las aceras del callejón del Pretorio, a las puertas del Sagrado Corazón. / PEPE MARÍN

La Policía ha reforzado la vigilancia en estas zonas, en las que es complicado circular a la hora de la entrada y salida de clase

Antonio Sánchez
ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

El comienzo del curso escolar ha reactivado un viejo problema de la capital de Granada, el aparcamiento en doble fila a la entrada y salida de los colegios. Con el regreso de los niños a las aulas los padres de los alumnos han recuperado la práctica de acudir con el vehículo hasta la puerta del centro educativo y aparcar lo más próximo al colegio o instituto para bajar y dejar a los pequeños en la puerta de la clase. Una práctica que bloquea la ciudad en hora punta y para la que el Ayuntamiento de Granada no ha encontrado todavía una fórmula que permita generar una solución, según confirmaron ayer a IDEAL fuentes municipales.

Basta con darse una vuelta por la ciudad poco antes de las nueve de la mañana y de las dos de la tarde para verificar que existe un problema en una docena de puntos de la ciudad. Uno de los más graves se sitúa en el acceso al barrio del Realejo. Allí confluyen los centros escolares Nuestra Señora de las Mercedes, Santo Domingo, Nuestra Señora del Rosario, José Hurtado y Ave María Vistillas, más allá de los centros infantiles para los menores de tres años. La zona se encuentra limitada al tráfico por Gran Vía y San Matías para residentes por lo que la única vía de acceso para cualquier ciudadano es desde el Paseo de la Bomba, subiendo por cuesta Escoriaza y calle Molinos, una vía que se convierte en una ratonera en la que además se invade la acera para hacer la descarga y recogida de los escolares.

También en el Zaidín

El problema se replica en la Zaidín. La calle Torre de los Picos es la vía más próxima a varios centros educativos y también una zona en la que el aparcamiento es escaso. La solución nuevamente no pasa por dejar el coche en un aparcamiento privado o alejado del centro escolar. La alternativa por la que optan los padres es la misma: dejar el coche lo más cerca posible de la puerta de entrada al colegio para tardar lo menos posible en dejar a los pequeños en el aula.

Albaicín
Paseo de Cartuja
La confluencia de esta calle con la avenida de Murcia colapsa el tráfico.
Norte
Periodista Luis de Vicente
La calle está próxima a varios centros escolares en los que se colapsa el acceso.
Chana
Doctor Medina Olmos
Esta calle es la entrada de dos colegios y en la zona existe otro centro escolar.
Avenida de las Alpujarras
Entrada desde la autovía para el Juan XXIII.
Ronda
Arabial
Es una amplia vía, pero la alta afluencia de vehículos complica el tráfico a la altura de Regina Mundi.
Centro
Calle Manuel Gómez Moreno
Acceso al colegio Sagrada Familia, con una entrada muy limitado para los vehículos.
Calle Gran Capitán
Única vía para llegar al centro escolar La Presentación, con un espacio muy pequeño para las paradas de vehículos.
Calle Pavaneras
Varios centros escolares confluyen en esta vía del Bajo Realejo. Su entrada está muy regulada, pero los padres conocen las alternativas.
Calle Molinos
Es el gran punto negro para la Policía Local. Sólo tiene una entrada para todos los vehículos por lo que se convierte en una ratonera.
Genil
Paseo de los Basilios
Coinciden dos centros en la zona. Se puede acceder, pero el aparcamiento es escaso.
Zaidín
Torre de los Picos
Vía principal para entrar a varios centros escolares con el aparcamiento limitado.
Félix Rodríguez de la Fuente
Se puede acceder a la calle en la que confluyen dos centros, hay aparcamientos cerca, pero no se utilizan.

Los dos casos no son puntuales. En el Centro la cuestión no es distinta y los colegios Sagrada Familia y Presentación atascan las vías de alrededor, mientras que en la otra punta de este distrito Escolapios, Sagrado Corazón y Virgen de las Angustias hacen lo propio. En el distrito Ronda la situación no es distinta con el Regina Mundi, que complica bastante la circulación en una amplia vía como Arabial, mientras que el Carmelo y los Salesianos también cuentan con coches en doble fila cuando toca entrar o salir de clase. Hacia el Norte de la ciudad, el colegio Cristo de la Yedra es otro punto negro para el tráfico, mientras que en las proximidades de la carretera de Alfacar la confluencia de Juan XXIII, San José y otros centros escolares también genera inconvenientes para la circulación. La Chana no se queda atrás y la avenida de la Alpujarras o en el interior del barrio las calles Doctor Medina Olmos y Sagrada Familia también colapsan en hora punta.

La situación es generalizada, pero ni la Policía Local ni el Ayuntamiento de Granada han logrado dar en la tecla para disuadir a los padres. El consistorio incentivó que los colegios llegaran a acuerdos con aparcamientos próximos para evitar los colapsos y aunque hay casos en los que se ha concretado esta medida no ha servido para cambiar los hábitos de los padres. La Policía Local sostiene que es un problema de hábito de los progenitores de los alumnos y así lo comunicó ayer a este periódico, pero también en redes sociales en días pasados. «Papás y mamás, buscáis el mejor colegio para dar la mejor educación a vuestros peques, pero la educación comienza en casa y vuestro mal comportamiento al volante es parte de la educación que les inculcáis», sentenció la cuenta pública del cuerpo en la red social Twitter el pasado lunes. Ayer, a las quejas de un usuario que no podía abandonar su plaza de aparcamiento recordó que con la vuelta la colegio regresan los «abusos de papás y mamás».

Llegados a este punto la propia Policía Local reconoce que la única solución eficaz que podría cortar el problema de raíz sería comenzar a multar de forma masiva a los vehículos mal aparcados, pero por el momento no está entre los planes de la Policía Local proceder de esta manera de forma masiva. El cuerpo de seguridad asegura que esto podría provocar «que pagaran justos por pecadores», ya que existen casos en los que las paradas se realizan de acuerdo con las normas de circulación. A todo esto se une un factor más. Aunque en todos estos lugares se controla el tráfico y se vigila la doble fila a primera hora de la mañana, no son los únicos puntos conflictivos de la ciudad en los que trabaja la Policía Local, por lo que la presencia de los agentes es rotativa.

Mejor andando

La Policía Local insistió ayer en la necesidad de que los propios padres se conciencien de que la mejor opción, si es viable, es llevar a los niños al colegio andando y en el caso de que sea imposible por la distancia la alternativa debe ser dejar el coche «bien estacionado o usar el transporte escolar». La concejala de Movilidad y Protección Ciudadana, Raquel Ruz, explicó ayer a IDEAL que intención del equipo de gobierno es trabajar en la «concienciación», a pesar de que la Policía Local sancionará «los problemas de tráfico que se generen». Ruz recordó que a la hora de dejar al niño en el colegio o recogerlo, debe primar «la seguridad más que la comodidad de dejar el coche en doble fila».

El Ayuntamiento de Granada, de hecho, está trabajando en una línea de caminos escolares seguros que permitan a los menores acudir al colegio sin necesidad de sus padres y, en el caso de estos quieran acompañarlos, fomentar que se les acompañe andando o en otros medios no contaminantes como las bicicletas. El área de Movilidad y Protección Ciudadana recuerda además que se ha facilitado que los centros escolares lleguen a acuerdos con aparcamientos privados para que los primeros minutos en los que se esté en ellos sean gratuitos y que el coste sea mínimo en el caso de tener que pagar. Tanto para el Ayuntamiento como para la Policía Local existen soluciones para este problema, pero están «en manos de los padres que son los que tienen que tomar conciencia del problema que generan a la ciudad».

Fotos

Vídeos