Adif acaba la nueva estación del AVE pero en la vieja no se avanza

Así están las obras de la estación del AVE. /RAMÓN L. PÉREZ
Así están las obras de la estación del AVE. / RAMÓN L. PÉREZ

Aunque estaba previsto que los trabajos culminaran en julio, sigue el trasiego de operarios y maquinaria tanto en las vías como en los edificios

JAVIER MORALESGRANADA

Las obras en la estación de Andaluces marchan a doble velocidad. El ala del antiguo edificio, en la que se ubicaban las taquillas, es aún una nave diáfana donde se amontonan los materiales de construcción. Los palets de losetas y el recubrimiento de las vigas son, a simple vista, los únicos cambios que ha experimentado el antiguo edificio de la avenida de Andaluces, que quedó parcialmente cerrado a finales de 2017. Mientras tanto, la nueva terminal, desde la que se accederá a la estación, está «prácticamente acabada» según trasladan desde el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif).

Estaba previsto que las obras en la nueva terminal y el haz de trenes concluyeran en el mes de julio. Es decir, ayer. Así lo indicaba uno de los informes quincenales sobre el avance de los trabajos para la llegada de la Alta Velocidad a Granada: «Las obras en la estación de Granada se prevé finalizarlas en el mes de julio. En las últimas semanas se ha asfaltado y rematado la plaza de accesos y el centro de viajes de Adif, donde se está finalizando la climatización».

Las obras en la nueva terminal siguen su curso. Como pudo comprobar ayer IDEAL, dentro se desarrollan trabajos en la instalación eléctrica. En el tejado de este edificio de cristales y metal, un par de operarios manipulaban las máquinas de la climatización. No obstante, el inmueble junto a la parada del metro sigue rodeado por vallas verdes. Por el momento, no hay previsión de apertura antes de la llegada del AVE, que también sigue sin fecha. Esta terminal dispondrá de un pasillo central para distribuir a los viajeros, controles y locales comerciales.

La valla antivandálica de Camino de Ronda será de material transparente

Por otro lado, la antigua estación acogerá el centro de viajes y venta de billetes. Ambas cuestiones son responsabilidad de Renfe, que trabaja en coordinación con Adif para el desarrollo del proyecto de interiorismo. Ladrillo visto, vigas, cables y material de obra dominan el ala desmantelada. El aspecto anticipa que los trabajos se extenderán durante varios meses.

Más movimiento se percibe en la zona de las vías. Los técnicos de Adif paseaban junto a los raíles del AVE mientras los operarios transportaban materiales en carretillas y barrían el nuevo apeadero.

La zona más avanzada es la explanada de entrada a la antigua estación. Las losetas colocadas en ella no resistieron el peso de los coches y los autobuses que, desde que comenzó el aislamiento ferroviario, hace más de mil días, conectan la estación granadina con la de Antequera. El suelo ya se ha sustituido y los coches y autobuses esperan en carriles de asfalto. Está pintada la nueva señalización sobre el pavimento. En este espacio, los únicos elementos que dan cierta sensación de provisionalidad son las balizas rojas y blancas, así como las cintas a las puertas del edificio que sirven para ordenar la entrada y salida de viajeros.

Las vistas desde el puente

Otro de los puntos de acción en la mañana de ayer fue el puente de Camino de Ronda. Una vez 'inaugurada' la pasarela que conecta con Pajaritos -sin acto oficial, en penumbra por un fallo eléctrico y entre críticas de los vecinos por su aspecto y problemas de accesibilidad- siguen los trabajos de colocación de la valla antivandálica. Ya están instaladas dos planchas verdes metálicas en la zona inferior.

Los residentes de la zona protestaron la semana pasada porque taparía la 'postal' de la ciudad desde el puente. Sin embargo, Adif confirma que sólo será opaca la parte baja de esta valla -equipada también con un detector de objetos lanzados a las vías- y la zona superior será de «policarbonato, un tipo de metacrilato totalmente transparente y muy resistente, para poder realizar su función sin impedir el disfrute de las vistas».

La acera de Halcón

Y mientras el exterior de la estación, la nueva terminal y el puente de Camino de Ronda empiezan a lucir su aspecto definitivo, una de las aceras de la calle Halcón sigue siendo una pista de obstáculos. Las nuevas farolas están cubiertas por una funda. Hay un trozo de muro lleno de grafitis -con un cartel que indica que no se puede aparcar desde el 31 de julio de 2017- que debe quedar derruido. El mal aspecto parece ser una invitación a dejar muebles abandonados y excrementos de perro. El olor es insoportable cuando aprieta el calor y pasar por allí en silla de ruedas no es posible. Resulta difícil incluso a pie.

La remodelación de esta acera depende de la construcción del aparcamiento paralelo a las vías, al otro lado del muro, donde ahora mismo hay tierra, coches de los trabajadores y algunos materiales de obra. La Junta de Andalucía es la encargada de acondicionar el aparcamiento y su entrada por la calle Halcón, a modo de compensación por los territorios de la estación cedidos para el metro. En el tramo más cercano a la estación se deja ver una nueva estructura metálica que, a priori, no tiene que ver con el aparcamiento para más de 300 vehículos allí proyectado.

Y es que, según fuentes de la Agencia de Obra Pública, el aparcamiento sigue 'atascado' en un barullo administrativo. La obra se adjudicó por importe de 1,8 millones de euros y un plazo de 3 meses de ejecución. Durante 2016 y el primer semestre de 2017, la Consejería de Fomento no pudo iniciar la construcción por los acopios de materiales de las obras del AVE que había en los terrenos. Por el tiempo transcurrido y pese a que Adif ya ha despejado la zona, el contratista planteó una actualización de los precios que sigue en trámite judicial. Otro proyecto que avanza a ritmo lento en una estación que, como el propio AVE, sigue acumulando retrasos.

 

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