Profesionales y padres de personas con discapacidad se movilizan

Masiva asistencia a una reunión convocada por Feaps Andalucía para informar sobre los recortes que sufre y sufrirá este colectivo

IDEALGRANADA.
Asamblea celebrada ayer en el aula magna de la Facultad de Ciencias. :: ALFREDO AGUILAR/
Asamblea celebrada ayer en el aula magna de la Facultad de Ciencias. :: ALFREDO AGUILAR

La lluvia no impidió que más de quinientas personas se desplazaran ayer desde todos los puntos de la provincia a la capital para celebrar una reunión convocada por Feaps Andalucía (asociación de organizaciones en favor de las personas con discapacidad intelectual) en la aula magna de la Facultad de Ciencias.

Familias afectadas, trabajadores de las asociaciones y fundaciones que las atienden, responsables de las mismas y otras personas allegadas al movimiento asociativo fueron informadas de la situación que este sector atraviesa como consecuencia de los recortes que se suceden y que tendrá su expresión pública de protesta en una macromanifestación convocada por Feaps Andalucía que se llevará a cabo en Sevilla el próximo 3 de diciembre.

Para los convocantes, «todas estas personas se convirtieron ayer en la voz de quienes no la tienen o no pueden utilizarla y defendieron los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad intelectual».

María Dolores Maldonado, madre de Adriana, es una de ellas. «Para mi hija es super importante estar en la asociación; le da calidad de vida, mucha felicidad, tiene sus amigos, se siente útil y recibe una retribución por el trabajo que realiza. Para la familia es una alegría ver que está realizada y su autoestima es alta», afirmó. María Dolores no duda en reconocer que si su hija no estuviera en un centro «supondría retroceder 30 años atrás. Tendría que estar en casa, salir solo con nosotros, no dispondría de ocio con sus amigos y su vida se vería prácticamente reducida al círculo familiar. La asociación le da esa vida que ella, ellos y nosotros necesitamos».

Esta madre dice estar de acuerdo con las movilizaciones que está haciendo Feaps y apostilló que «la lucha ha sido muy larga. Ni siquiera hemos conseguido los derechos que tienen en el resto de Europa y los pocos que hemos logrado los estamos perdiendo; es una pena».

Algo de vida

Pilar Alcaraz es otra de las madres afectadas. Su hijo José está en la asociación de Aprosmo de Motril y la Costa granadina desde que tenía 12 años y hoy tiene 33. Va al centro de día, lo llevan y lo traen en autobús. «Le gusta», dice su madre. «El día que está bien -es profundo- es muy feliz. No hace muchas cosas pero el hecho de salir de casa y ver gente hace que su vida sea bastante agradable. Si yo no tuviera Aprosmo, no tendría vida ninguna y él tampoco. Para mí, para nuestra familia, esta asociación es la vida, la vida mía y la vida de mi hijo. Ahora con los recortes, por ejemplo, me han quitado el respiro familiar pues cuando tienes un hijo como el mío, la dedicación es prácticamente las 24 horas al día».

Pilar, y como ellas cientos de padres más en Granada, piensa que la Administración no debería quitarles ningún tipo de derechos ni a ellos ni a sus hijos, máxime «cuando no todos podemos pagar lo que ellos necesitan».