La adicción al alcohol crece por ser una 'droga' barata y afecta ya a menores de 14 años

Proyecto Hombre atendió a 1.085 drogadictos el año pasado y alerta de que el hábito de beber es el que más crece

ÁNGELES PEÑALVER MAPENALVER@IDEAL.ESGRANADA.
Manuel Mingorance, director de Proyecto Hombre de Granada, con la memoria de la asociación del año pasado. :: Á. PEÑALVER/
Manuel Mingorance, director de Proyecto Hombre de Granada, con la memoria de la asociación del año pasado. :: Á. PEÑALVER

Proyecto Hombre de Granada, una organización solidaria con programas educativos y terapéuticos para la rehabilitación y reinserción socio-laboral de personas adictas y con problemas de drogas, atendió a 1.085 individuos durante 2011. De ellos, 666 fueron en grupos (56 mujeres), mientras que se trató individualmente a 419 ciudadanos.

«Muchos de estos últimos no dieron el paso finalmente de formar parte de nuestra entidad, porque ya les explicamos desde el principio que los programas son muy duros, pero a cambio tienen un éxito del 85-90%. Después de dos años de trabajo y cuando obtienen el alta terapéutica, solo diez de cada cien vuelven a probar la droga. Hablamos de usuarios que, en muchos casos, estaban muy desestructurados antes de llegar a nosotros», explicó Manuel Mingorance en la presentación del Anuario 2011 de la asociación. Durante ese tiempo, 36 personas recibieron el alta y volvieron a hacer vida normal.

Ese es el lado positivo del trabajo. Pero en Proyecto Hombre narran también que la desesperación por la búsqueda de empleo de muchos andaluces ha elevado el consumo de las drogas. «En concreto del alcohol, por ser una sustancia barata. Sin embargo, termina siendo la puerta de entrada a otros productos ilegales más caros. Se ha disparado porque también influye la presión del grupo y porque es una droga legalizada. La edad de inicio en la bebida está en los 14 años», explica el responsable provincial.

Por otra parte, el consumo de cocaína requiere un alto poder adquisitivo. «El hecho de no poder acceder a su compra con facilidad ha estimulado a algunas personas a intentar dejarla y acudir a nosotros en busca de ayuda», matiza Manuel Mingorance.

Un 15% más de adolescentes

Mingorance estima que el incremento de demandantes de ayuda respecto del año pasado ha sido de un 10% aproximadamente. También ha subido un 15% la franja de consumidores de entre 14 y 16 años, en la que se han atendido a 201 personas (5 mujeres). 116 de ellas fueron derivadas por la Fiscalía de Menores, ya que tenían problemas con el hachís, marihuana y especialmente con el alcohol. «Esta última es la realidad que más crece», apostilla el experto, que también asocia a ese prototipo de usuarios una baja motivación y fracasos escolares.

Hace 30 años bastaba con un único programa para atender fundamentalmente a heroinómanos. Hoy las cosas han cambiado y deben adaptarse a los distintos perfiles, adicciones y edades diversas. Por ejemplo, desde hace cinco años Proyecto Hombre de la capital cuenta con un programa de apoyo a cocainómanos, alcohólicos y ludópatas que se celebra todos los días de 7 a 10 de la noche para que los 60 asistentes puedan compatibilizarlo con su horario laboral. «Son empresarios, gente de la noche, comerciales, ejecutivos, funcionarios... poco deteriorados y que en el 98% de los casos toman habitualmente alcohol y cocaína. La mayoría de sus familias, además, desconoce su problema», ilustra Manuel Mingorance, quien recalca que esta iniciativa está dando muy buenos resultados.

22 empleos y 93 voluntarios

En Proyecto Hombre Granada hay 22 trabajadores asalariados -la mayoría de ellos terapeutas- y 93 voluntarios.

Sus cuatro sedes están: en Granada capital (calle Santa Paula, 20), en Motril (calle Barranco de la Higuera, 11), en Guadix (Polígono la Espartera, s/n., teléfono 958 663307) y una casa para internos en Huétor Santillán, además de la labor que llevan a cabo en el módulo 12 del Centro Penitenciario de Albolote, donde realizaron el abordaje de 47 reclusos el año pasado, además de proporcionar información a 116 internos.

El ejercicio 2011 se cerró para esta entidad con un superávit de 60.000 euros que se han destinado a cubrir el déficit de años anteriores.

«La droga actúa como anestesia emocional y puede suponer para algunos individuos una huida, un escondite para dejar la frustración del paro o de una mala situación económica. Algo que en realidad es un engaño», deja claro el presidente de Proyecto Hombre Granada. La edad media de sus usuarios ronda los 25-30 años y, con excepciones, proceden de una situación familiar poco estable y son poco conscientes de la gravedad del problema que tienen, señala la memoria.