102 años del Alhambra 'Palas' de Granada

El más emblemático hotel granadino cierra hasta marzo para acometer unas reformas técnicas que le permitan alcanzar las cinco estrellas

ANDRÉS CÁRDENAS ACARDENAS@IDEAL.ESGRANADA.
La puerta de entrada se ha tapiado hasta la conclusión de las obras.:: FERMÍN RODRÍGUEZ/
La puerta de entrada se ha tapiado hasta la conclusión de las obras.:: FERMÍN RODRÍGUEZ

Cuentan que cuando el duque de San Pedro Galatino quiso construir el hotel Alhambra Palace en un terreno muy complicado, los técnicos y arquitectos le pusieron pegas. Estaban esos terrenos, muy pendientes, en una ladera al lado del bosque de la Alhambra, en una colina desde la que se divisaba la ciudad. Entonces el duque sacó una moneda de oro y la arrojó sobre el solar.

-¿Será esto capaz de allanar el terreno? -preguntó el duque.

-Si hay muchas monedas como esa, pues claro, señor duque -le dijeron.

-Pues entonces que mañana comiencen las obras.

Fue así como empezó la construcción del hotel más emblemático de Granada.

La anécdota la recoge Manuel Titos en su libro sobre la biografía del duque San Pedro de Galatino (editorial Comares), el primer dueño del citado establecimiento hotelero. Estaban los terrenos situados junto al carmen de Benalúa, que había sido la residencia del duque y que tenía unas vistas únicas sobre la ciudad. Era el año 1905. Para su construcción hizo venir de Inglaterra al arquitecto Mr. Lowet, que realizó los planos del primer edificio con estructura de hierro que se construiría en Granada y uno de los primeros de España. También contó con la dirección del arquitecto Modesto Cendoya. Ambos diseñaron un «singular edificio, extraña mole hoy totalmente identificada con el paisaje de la colina de la Alhambra, donde se funden las formas alhambreñas con volúmenes extraídos de la Torre del Oro de Sevilla y de las murallas de Avila», escribe Manuel Titos.

La misma propiedad

Por entonces Julio Quesada, que así se llamaba el duque, que además era conde de Benalúa, estaba casado con la Marquesa de Valdeolmos, su segunda esposa. Sus descendientes han conservado la propiedad de hotel, hasta hoy. El 'Palas' es el único hotel de España con más de cien años de antigüedad que ha pertenecido siempre a la misma familia.

Construir el hotel, con una estructura totalmente metálica, costó casi dos millones de pesetas (1.980.000 pesetas exactamente). Se hicieron dos subsuelos y tenía una altura de 50 metros. Su capacidad era para 220 personas. Tenía teatro y cinematógrafo y salones para todo tipo de reuniones y celebraciones. La fachada imitaba a las murallas de Ávila y una de las torres laterales era un homenaje a la Torre del Oro sevillana. Uno de sus principales atractivos fueron sus salones de juego, separados los de los hombres de los de las mujeres, no en vano su nombre inicial fue el de 'Hotel Casino Alhambra Palace'. Para la cocina se contrató a un 'chef' francés, M. Garnier, que preparaba unos menús cuyo costo era de 5 pesetas para el almuerzo y 7 para la cena. El coste de la habitación era de 12 peseta y la pensión completa 15 pesetas.

El hotel, desde muy pronto, escribe Titos, se convirtió en un atractivo turístico más de la ciudad, sede desde entonces de las más regias visitas y notables celebraciones. Fue inaugurado por el rey Alfonso XIII, que ya había estado visitando las obras en 1906 con motivo de una cacería en Láchar, el último día del año 1909. El día de la inauguración, el primer día del año 1910, el rey llegó en ferrocarril procedente de Illora, donde se bajó parte de la comitiva para quedarse en la finca del Duque en Láchar. Al año siguiente se alojó en hotel la reina Victoria Eugenia y desde entonces ha sido el hospedaje preferido de las más altas personalidades que han visitado la ciudad. La lista de reyes y príncipes de todo el mundo que han dormido allí es interminable.

El Duque de San Pedro de Galatino explotó directamente el hotel hasta 1931, aunque desde la prohibición del juego, decretada por el gobierno de Primo de Rivera, el establecimiento dejó de ser el negocio que había sido antes. La proclamación de la República aquel año obligó a Julio Quesada a reorientar su actividad. Comenzaron los problemas con sus colonos de Láchar, el Estado se incautó del Tranvía de Sierra Nevada, el hotel de la Sierra era comercialmente un fracaso y el duque optó por arrendar el hotel Alhambra Palace a una empresa que se hizo cargo de su explotación hasta que en 1972 fue recuperado por sus propietarios, los descendientes de su segunda esposa, Fernanda Salabert y herederos de los bienes del duque de San Pedro.

Hospital de sangre

En la guerra civil los propietarios cedieron a las fuerzas nacionales el establecimiento, que fue convertido en hospital de sangre. Durante el conflicto bélico, al hotel se le pintaron enormes cruces rojas para que no fuera bombardearon. Ignacio Durán, actual director comercial cuyo padre fue médico del hotel, piensa que el hotel pudo salvarse de los bombardeos gracias a esas cruces. En los largos y amplios pasillos del hotel se dispusieron las camas para los heridos.

Desde que terminó la guerra y hasta 1972 en que la propiedad recuperó la gestión del hotel, poco hay escrito sobre el establecimiento. Sólo que seguía siendo el preferido de artistas de cine y de reyes que llegaban a Granada. Ignacio Durán, que está pensando en escribir un libro sobre el hotel, dice que, aparte de la historia del edificio, hay tres momentos que él considera importantes en la intrahistoria del lugar. El primero es en junio de 1922, cuando García Lorca presenta allí el mítico Concurso de Cante Jondo de 1922. Ese tarde recita parte del famoso poema del mismo nombre con Manuel de Falla al piano. El segundo momento entrañable e histórico es en 1944, durante los llamados conciertos del Corpus. Vino a tocar al Palacio Carlos V nada menos que la Filarmónica de Berlín. Pero antes de tocar se desencadenó un aguacero impresionante que obligó a los músicos y público a salir corriendo y refugiarse en el Alhambra Palace. Allí, en el salón, los músico ofrecieron el concierto.

Un tercer momento significativo es cuando allí se citan Orson Wells y Charlton Heston, que rodaba en España El Cid. En el hotel hablan de un proyecto que tenía el famoso director de cine: quería hacer una película sobre Lorca y que la protagonizara Heston.

«Tenemos que vender más la historia de este hotel. Es impresionante. Aquí hay camareros y personal que lleva cuarenta años y que recuerdan la visita de mucha gente importante. Nosotros hemos hecho una lista de huéspedes ilustres. Son muchos, pero seguro que fueron más. Lo más triste es que desapareció el libro de oro del hotel, en el que firmaban todas las personalidades. Ese libro nos hubiera permitido conocer a todas las personas importantes», asegura Ignacio Durán.

Ayer, uno de enero, el hotel granadino cumplió 102 años. Y quiere estar tan presentable como el primer día.

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