Las murallas de Granada sufren los efectos del desinterés institucional, la crisis económica y el vandalismo

Las Zirí, Alberzana y San Miguel parecen más escombreras que edificaciones que han sido testigos mudos de la historia de Granada

IDEAL.ESGRANADA.
Este espacio de la muralla Zirí se ha convertido en un botellódromo. :: J. E. GÓMEZ/
Este espacio de la muralla Zirí se ha convertido en un botellódromo. :: J. E. GÓMEZ

Hace unos días, un joven fue detenido por la Policía Local mientras hacía un grafiti en la muralla zirí. Más allá de la pintada, lo que realmente llamó la atención fue la situación de este monumento, la muralla más antigua de Granada, destrozada y cubierta de maleza.

Pero no es la única que está quedando en el olvido. Respecto a la de San Miguel, restaurada en los años 80, queda claro que no ha visto un albañil desde entonces excepto para abrir una puerta que conectase el barrio con el Albaicín. Tiene pintadas y es lugar habitual de botellón los fines de semana.

Por su parte, la muralla de la Alberzana ha sido engullida por la vegetación en su zona superior, junto a Fajalauza. Además, la estructura a la derecha de la carretera de Murcia se usa como aparcamiento y presenta los efectos de la contaminación de tubos de escape de los vehículos.

En cuanto a la Zirí, es un botellódromo cada fin de semana, porque allí se puede entrar sin problema. El proyecto conjunto entre Ayuntamiento y Junta para ponerla en valor sigue parado desde hace años. El Ministerio de Cultura es el órgano competente para actuar en estas murallas, pero tiene encomendada su gestión a la Junta de Andalucía. Pueden leer el reportaje completo sobre este asunto, firmado por Juan Enrique Gómez, en la edición impresa de IDEAL.