«La Alhambra es un milagro»

El escritor manchego Blas Malo acaba de publicar la novela 'El esclavo de la Al-Hamra'

JUAN LUIS TAPIA JLTAPIA@IDEAL.ESGRANADA.
El ingeniero y escritor Blas Malo. :: IDEAL/
El ingeniero y escritor Blas Malo. :: IDEAL

El ingeniero de Caminos Blas Malo, aunque nacido por las circunstancias laborales de sus padres en tierras manchegas, se considera granadino, ciudad en la que pasó la mayor parte de su periodo de formación. Acaba de publicar la novela 'El esclavo de la Al-Hamra' (Ed. Ediciones B), una obra ambientada en la época de mayor esplendor del reino nazarí.

Blas Malo considera que es «una época fascinante de nuestra historia sobre la que descubrí con sorpresa que apenas se había novelado nada». Según el ahora escritor, «nos olvidamos de la influencia árabe que tenemos en nuestra tierra, presente en nuestro vocabulario y en algunas de nuestras costumbres más arraigadas».

'El esclavo de la Al-Hamra' es una novela cuyo argumento «gira en torno a la supervivencia del reino nazarí frente, por un lado, a los meriníes al sur, al otro lado del Estrecho, y a los castellanos al Norte, por otro», explicó Malo. «Muhammad V quiso hacer de la Alhambra un reflejo de su política de fortalecimiento y supervivencia. La Alhambra es un milagro en sí misma, lo que vemos hoy en día es un reflejo apagado de lo que debió ser», añadió.

El autor de esta novela nazarí descubre a los lectores una Alhambra en pleno esplendor, en la que el Palacio de los Leones se ve decorado con vivos colores, «un ingenioso sistema hidráulico alimentaba la enorme taza de mármol de Macael, de cuyas canteras proceden también sus leones y columnas, y que fue tallada en el interior del patio simultáneamente mientras se levantaba el palacio».

Ingeniería alhambreña

Blas Malo hace uso de su condición de ingeniero para explicar la arquitectura del patio nazarí, en el que «cada fuste de las columnas está separado de la basa y su capitel mediante delgadas láminas de plomo, un sencillo e ingenioso sistema que ha permitido a la columnata adaptarse a los movimientos sísmicos de la zona», comentó.

En palabras de su autor, «el libro narra la historia de una ambición conquistada con la sangre de inocentes y también la historia de una venganza, por la que un esclavo será liberado y un hombre libre quedará esclavizado por su propia ambición.

La base documental de esta novela es la historia de Ibn Al Jatib, visir de Yusuf I y Muhammad V, «que me dio las claves para descubrir la figura y personalidad de su pupilo Ibn Zamrak, porque la relación entre ambos es un eje importante en la novela», señaló Blas Malo. «También obtuve numerosa información a través de los numerosos estudios realizados por la UGR y por el Patronato de la Alhambra», añadió.

Malo dice escribir novela histórica, donde la realidad se mezcla con la ficción, porque «fusionar todo de forma coherente es la magia de la escritura». «No pretende ser un libro de historia, pero sí presentar al lector una visión de una época apasionante», matizó.

La parte más importante de la novela transcurre con la construcción del Patio de los Leones. «La Alhambra es el reflejo de un anhelo, de una búsqueda de belleza y armonía en mitad de una época turbulenta», explicó el escritor. «Con materiales sencillos los reyes de la Alhambra dieron forma a un espejismo y ellos lo sabían. El lema de la dinastía de Ibn Nasrí dice que sólo Alá es vencedor, porque el tiempo acabará con las obras de los hombres, pero contra todo pronóstico la Alhambra ha sobrevivido hasta hoy, y con ella parte del alma de los que la construyeron y habitaron», relató Blas Malo.

Lo que ha pretendido relatar en esta historia alhambreña, donde los palacios nazaríes son unos personajes más, «es que no todo perece algún día, que los hombres nacen y mueren, y no son felices; pero en medio del torbellino de la existencia necesitamos sueños y esperanzas, una meta, un objetivo».

Blas Malo cree que «cada uno debemos buscar nuestro camino. Algunos lo encontraron acercándose a la Alhambra y otros alejándose de ella. De cualquier forma, la Alhambra sobrevivirá mientras permanezca en nuestros corazones».

La obra alhambreña, a menos de un mes desde su aparición, ya va por su segunda edición. Ha estado presente en las pasadas ferias del libro de Frankfurt y Estambul, y está prevista su traducción y publicación en Serbia para el año que viene, lo que confirma el interés por las letras alhambreñas.