Álvaro Arriaga abre su propio restaurante

El reputado cocinero se convierte en empresario y regentará el Tartessos de La General

PABLO AMATE
Álvaro Arriaga comienza una nueva andadura en los fogones del Tartessos granadino. :: P. AMATE/
Álvaro Arriaga comienza una nueva andadura en los fogones del Tartessos granadino. :: P. AMATE

Cuando llegó a Granada nadie presagiaba el éxito que iba a conseguir este donostiarra en los fogones granadinos. Se da la curiosidad de que ni en la fachada ni en la entrada del hotel Villa Oniria, donde ha realizado su trayectoria granadina, nunca ha figurado cartel alguno o indicación de que en el interior existía un restaurante. Álvaro Arriaga, con su trabajo, algunos artículos en los medios y su saber hacer logró hacerse notar, convirtiéndose en dos años y pico en uno de los referentes más destacados de la gastronomía en la capital de la Alhambra. Hombre abierto, campechano y afable se ha hecho amigo de todo aquel que se ha sentado en sus mesas. Meticuloso en los fogones, apoyado por un buen equipo que él mismo ha formado y coloquial cuando subía al comedor, donde también Dani Castro ha hecho bien su labor, ha conseguido que comer en La Fábula sea toda una fiesta culinaria de excelentes materias primas, servidas en su justa textura. Y bien regadas con los caldos de su bodega.

Pero no crean que Álvaro se ha hecho cocinero en Granada. Hace muchos años coincidí con él en un selecto restaurante de Chicago y también estuvo trabajando en la famosa Taberna del Alabardero de Washington, donde también coincidimos. Su formación en la escuela de cocina de San Sebastián se vio enriquecida al formarse con famosos cocineros del País Vasco, entre ellos Pedro Subijana. Tras su periplo americano fue a Benalmádena con Iñaki Muguruza al restaurante Mar de Alborán, desde donde se trasladó a Granada. Ahora, a finales de octubre, comenzará su andadura en solitario al frente del restaurante de La General, El Tartessos. Enhorabuena.