Jesús Avelino Menéndez, alcalde de Salobreña: «Los profesionales de la política me dan asco»

Ha renunciado a ser el candidato del PP en las próximas elecciones municipales de mayo porque siente que ha cumplido su etapa

MERCEDES NAVARRETE MOTRIL@IDEAL.ESSALOBREÑA.
De retirada. El popular Jesús Avelino Menéndez, en el balcón de su casa, reflexiona sobre su etapa en la Alcaldía de Salobreña. :: JAVIER MARTÍN/
De retirada. El popular Jesús Avelino Menéndez, en el balcón de su casa, reflexiona sobre su etapa en la Alcaldía de Salobreña. :: JAVIER MARTÍN

No tiene problema en admitir que se le están haciendo largos estos últimos años en la Alcaldía y que le sobran los motivos para marcharse. Jesús Avelino Menéndez (Avilés, 1954) lleva una década en el sillón de la Alcaldía de Salobreña y siente que ya ha cumplido su etapa. Ha renunciado a ser el candidato del PP y tras las elecciones del próximo mes de mayo, volverá a ocupar su puesto de enfermero en el hospital de Motril. Pero el indómito Avelino no tardará en maquinar nuevos retos, eso sí, «fuera del mundo de la política». Ya lo dice su mujer, que es la que mejor le conoce: «Antes de dos años estás metido en otro follón».

-¿Se va o le echan?

-Yo creo que me voy. Mi presidente provincial ha tenido un trato exquisito conmigo, igual que digo que me he tirado cuatro años en los que no he hablado con él, en los últimos tres meses el contacto ha sido muy fluido. Tuvo la santa paciencia de darme mi tiempo para pensarlo y tuve claro que me iba. Siempre he creído que para estar en política tienes que tener tu vida resuelta. A mi los profesionales de la política me dan asco. No entiendo a los que quieren quedarse a vivir de esto toda la vida. Yo tengo la libertad de irme igual que vine.

-Se nota que esta última etapa se le está haciendo dura...

-Yo dije que me gustaría ser alcalde ocho años pero como entré con una moción de censura en 2002, tenían que ser seis o diez. Seis eran pocos y diez excesivos, la verdad es que este último año se me está haciendo muy difícil. Cuando sabes que te vas no vives la Alcaldía con la misma intensidad que cuando piensas en futuro. También es duro porque es un año económicamente muy malo. La gente no sabe lo que se sufre cuando tienes responsabilidades y no tienes un duro para atender cosas imprescindibles.

-Lleva un año que no sale de una polémica y ya se ha metido en otra (la subida del IBI, la rebelión por la zona azul...)¿le están quitando la ilusión de seguir?

-No, las polémicas no. Lo que sí me echa para atrás es no sentirme reconfortado por mucha gente por la que has luchado y que cuando los necesitas no responden y todavía te piden más. La gente por la que menos has hecho es la que está al lado tuyo. Yo soy persona de lealtades y esas ingratitudes me duelen mucho.

-¿Qué factor le ha pesado más para no repetir?

-El primero, la familia, que ya en 2007 me pidió que no siguiera. Ya no tengo la convicción ni las ganas que tenía antes por lo que sería un fraude para mi partido y para el pueblo. No me encuentro con las fuerzas físicas de antes. Tengo muchos motivos para irme.

-¿Se ha arrepentido de haberse presentado a las últimas elecciones? ¿Quizá si hubiera renunciado en 2007 se hubiera ido por la puerta grande?

-Sí me he arrepentido, pero no por irme por la puerta grande. Esas cosas yo no las miro. La labor que yo haya hecho no se verá ahora. Si algo he aprendido en política es que tú eres el que pone en marcha muchas cosas, nunca las terminas. Yo estoy muy orgulloso de lo que hemos hecho, sólo con proyectos como el arreglo del paso del cementerio, que era algo incomprensible ver viejecillas de luto jugándose la vida allí, me doy por contento. Las cosas se olvidan pronto, pero hay muchos millones metidos en Salobreña.

-Su ambicioso PGOU de campos de golf y puertos deportivos acabó en la papelera de la Junta y reconoce que el que tramita ahora no le gusta, ¿esta frustración también le ha desilusionado?

-A mi me desilusiona toda la política, ahora los Ayuntamientos con las leyes que ha sacado la Junta somos meros administrativos. Nosotros ya no decidimos, hemos perdido todo el poder en urbanismo. Aquel PGOU que dirigió Jaime Montaner era la solución para Salobreña, estoy convencido. Si no se hizo fue por cuestiones políticas, porque si nos hubiera dejado la Junta sabía que el PP iba a estar gobernando toda la vida en Salobreña. Cuando lo terminamos sacaron una ley nueva y lo echaron a la basura. Es para que lo hubieran pagado ellos. ¿Acaso es que era malo? ¿Los cuatro bloques que nos dejan hacer ahora son la solución? El PGOU de ahora no vale para nada. El otro sí que me ilusionaba.

-¿Ahora que no repite tiene menos amigos?

-No, yo siempre he tenido los mismos amigos, fuera de la política. Me considero un tío muy de derechas pero siempre encuentro amigos en la gente muy de izquierdas, me hace gracia porque me gusta polemizar y discutir con ellos. Sobre todo he encontrado amigos entre la gente humilde, lo poco que he podido hacer por ellos me lo han agradecido con su amistad.

-Le quedan por delante nueve meses de mandato ¿qué se quiere dejar hecho?

-Tengo mucha ilusión por un proyecto que vamos a hacer con el último dinero del 'Plan E', cambiar la entrada del pueblo porque Salobreña no se merece esta entrada vergonzosa. Y en este último año también voy a dejar a la Junta en entredicho y presionarles ¿a ver por qué no nos hace usted la estación de autobuses si le hemos dado los terrenos y encima se los urbanizamos?

-Este año le están cayendo más críticas que nunca por lo sucia que está su playa ¿qué se puede hacer?

-La playa de Salobreña es muy difícil de arreglar, mientras tengo esos balates que debería solucionar Costas. Pero es que además, tenemos un gran problema. No es que yo sea un elitista, pero como es la única playa donde puedes aparcar gratis total y a cinco metros de la arena, cada vez viene más gente de la que saca la jaima y la bombona de butano. Tenemos dos vigilantes y no pueden hacer más. La gente no hace caso. Las ciudades más limpias no son las que tienen el mejor servicio de limpieza sino a los ciudadanos más concienciados y con eso lo digo todo. Yo a los veraneantes que protestan les lanzo un reto. Yo les dejo en la playa de Burriana o Torre del Mar, de Málaga, y que vean cómo se quedan esas playas y cómo se queda Salobreña, no se puede comparar. Por aquí parece que han pasado los hunos, no hay ayuntamiento que pueda soportar eso con sus servicios de limpieza.

-Ha gravado el IBI de la segunda vivienda. «En época de crisis hay que tratar mal a los que son de fuera», dijo. ¿Se ha arrepentido?

-No, porque esas palabras fueron sacadas de contexto. A mi me han puesto los salobreñeros y lo que dije es que haría todo lo que fuera para no perjudicarlos y si tengo que tomar una medida impopular como la subida del IBI trataré que no afecte a la gente de Salobreña. Y eso no quiere decir que trate mal a los de fuera, no señor. Primero mis hijos y después mis sobrinos. No cobro el doble a los de fuera, sino a todo el que tenga segunda residencia, también al de Salobreña que tenga dinero.

-¿Le va a dar tiempo a avanzar el proyecto del centro comercial?

-Espero que lo aprueben este año, eso me ha prometido la Junta. Esa va a ser la gran solución para toda la Costa. Mira 'El Ingenio' de Vélez Málaga, es una mina, y éste es igual. Eso es trabajo para absorber el paro que aquí tenemos. Y yo me pregunto, con la que está cayendo, ¿por qué lo tiene parado la Junta? Igual que el Puerto deportivo, conseguimos inversores, y la Junta lo dejó en un cajón, ¿ahora quién lo va hacer con la que está cayendo? Hay mil razones para irse, me quemo con estas historias.

-Lo que no va a ver como alcalde es la autovía llegar a Salobreña...

-Puf, mira no quiero animar a la gente a que haga barbaridades... pero estoy convencido que si desde Ferrol hasta Fuenterrabía queda un pueblecito en el que la Renfe o la autovía no llegan al mar, no hay un político que tenga narices de ir allí porque lo voltean. Y aquí no pasa nada. Es vergonzoso.

-Llegó echando a Manuel Pérez Cobos con una moción y ha acabado gobernando con él ¿ha sacado algo bueno de la experiencia?

-Pues sí, lo he llevado bien y eso que Pérez Cobos era la bicha mía (risas). Es un tío raro y no es que le haya cogido cariño pero he acabado entendiéndolo. Y te digo una cosa, no he conocido a un tío tan trabajador como Manolo. No comulgo con su ideología ni su manera de trabajar pero como persona cumplidora, la que más.

-Fíjese ex alcaldes como Pérez Cobos o ahora en Motril Rubiales, acaban volviendo... ¿cree que a usted también le dará el mono?

-No, yo no vuelvo. Ya están corriendo bulos de que el presidente me ha ofrecido otros puestos. No, yo no he pedido nada. A la política local nunca volveré. Segundas partes nunca fueron buenas y eso en política sí que es verdad. Y además, en mi caso es distinto, si me voy siendo alcalde no me veo luchando por volver.

-¿Qué es lo más bonito de su experiencia de ser alcalde?

-La cantidad de reuniones con gente muy humilde que me han hecho descubrir que el tercer mundo no está en África, está en nuestros pueblos y no los sabemos.