Condenan a dos menores en Granada que fingieron ser prostitutas para atraer y extorsionar a adultos

Los acusados, una adolescente y su amigo, encandilaron a los hombres con falsos anuncios de sexo de pago y los chantajearon

CARLOS MORÁNGRANADA.

En octubre de 2008, una adolescente y su amigo atrajeron a un hombre mediante anuncios eróticos en Internet hasta el portal del bloque de pisos en que residían. Éste llamó al portero automático y le respondió una voz femenina, que le pidió que depositase su teléfono móvil en un buzón de la casa para "garantizar su seguridad". Tras hacerlo, el tipo recibió la orden de esperar fuera del portal, aguardando nuevas instrucciones, mientras alguien aprovechaba para vaciar el buzón. Entonces, la misma voz le exigió que metiese 300 euros en el buzón si no quería que sus conocidos se enterasen de que era un putañero y un pederasta, ya que tenía su teléfono con su agenda.

Así que este hombre cedió, perdiendo 368 euros entre el chantaje y el coste del móvil. Pero no fue el único. Otro denunciante perdió, por el mismo método, 448 euros -229 de móvil y 219 de extorsión. En total, son 816 euros que ahora los dos menores que habían urdido este método de chantaje tendrán que devolver a estos dos hombres. Ambos acusados aceptaron su culpa y han recibido como condena la indemnización ya mencionada y un año de libertad vigilada para cada uno.

En principio, el Ministerio Público acusaba a la pareja de un delito de extorsión continuada y condenas de dos años de libertad vigilada, pero se conformó con los cargos de un año. Un año en el que la chica y su amigo tendrán que cumplir una serie de objetivos sociales y educativos porque, si no lo hacen, podrían acabar encerrados en un correccional. Así concluye una historia en la que, detrás de un simple anuncio de una prostituta, nada era lo que parecía.