Cuando el ascenso es un drama

Con una de las mejores canteras del país, el tenis de mesa zubiense acusa con gravedad la crisis

ALEJANDRO MOLINAGRANADA.
Con éxito. Formación completa del club zubiense. :: A. MOLINA/
Con éxito. Formación completa del club zubiense. :: A. MOLINA

Son 140 palistas, 60 de ellos federados. De los 11 equipos que tiene el club, cuatro han ascendido este año de categoría, tres de ellos a División de Honor.

Como dice su presidente, Antonio Moreno, el Villa de la Zubia atraviesa por un momento dulce en lo deportivo. La progresión está siendo excelente y, de seguir así, el ascenso a la máxima categoría nacional, la Superdivisión, está al alcance de la mano.

Paradójicamante, este ascenso supondría un 'crack' para el club, que no podría hacer frente a los gastos que eso implica. Antonio es claro al respecto, «en estos momentos no nos lo podríamos permitir. Desgraciadamente, la crisis está afectando mucho al deporte y en nuestro caso hemos visto reducirse drásticamente nuestros patrocinios».

Sin rendirse

Pero en el Villa de la Zubia no están dispuestos a rendirse. Con 23 años de historia, por este club han pasado cientos de deportistas que lo han llevado a ser una de las formaciones más importantes del país. Jugadores como el joven Miguel Ángel Vílchez, de 13 años, que la pasada Semana Santa se proclamó campeón de España en categoría infantil y subcampeón en dobles masculino y mixto, han pasadio por sus filas. Para el presidente del club, la progresión de este chico es extraordinaria porque ha ganado en todas las categorías por las que ha pasado. «En 23 años, he visto pocos niños con tanto potencial», explica Antonio Moreno.

Pero Miguel Ángel no es el único en cosechar títulos en La Zubia. Con 14 años, María Gámez ha sido este año subcampeona de España en dobles mixto y tercera en individual. Por su parte, Dragos Antimir, de 12 años, se hizo con el título de campeón estatal. Para animar a todos los jóvenes de La Zubia a practicar este deporte, el club organiza todos los años exhibiciones en los colegios del pueblo. Quizá, entre ellos estén los que puedan arrebatarle en el futuro la hegemonía mundial a los jugadores chinos.

Para Moreno, la clave del dominio chino en el tenis de mesa no tiene que ver con su físico, sino con la constancia. «El talento es importante, pero lo que diferencia a los chinos de los europeos es su tenacidad. Para ellos este deporte es su vida, y a él le dedican el mayor esfuerzo. En nuestro caso se entrena una media de dos horas y media diarias. Quiero destacar también que todos nuestros jugadores son buenos estudiantes porque para este deporte tienes que tener mucha concentración. Aquí tienes que pensar muy rápido y estar concentrado en todo momento», comenta el presidente del club.

Mientras siguen luchando por superar el dominio asiático, a los palistas andaluces les queda el honor de ser los más valorados a nivel nacional. Según Antonio, hoy por hoy el peso del tenis de mesa en España está en Andalucía gracias a los clubes afincados en la comunidad.