Un reconocimiento a las patrullas caninas de carne y hueso en Granada

Juanma Moreno saludo a los perros policías/ALFREDO AGUILAR
Juanma Moreno saludo a los perros policías / ALFREDO AGUILAR

Los perros que forman parte de los cuerpos de seguridad del estado se convierten en la cara más amable, y en definitiva, «una parte necesaria» de estos uniformes

ÁNGELA MORÁNGranada

Ayer en la Plaza del Carmen 31 canes, acompañados de sus instructores, se colocaron en posición firme para reivindicar la labor de esta unidad tan imprescindible en los cuerpos de seguridad. Un trabajo que comenzó en los años 50 en España cuando se crearon las primeras escuelas de unidades caninas. Desde esos principios y hasta ahora, los instructores defienden la necesidad de contar con estos peludos para resolver ciertos casos tan importantes y sonados como el de Diana Quer.

En reconocimiento a los guías y sus compañeros de cuatro patas, entre ladridos y movimientos de cola se otorgaron tres reconocimientos que ensalzaron los méritos de las unidades de utilizan la nariz como principal herramienta.

Juan Manuel Sánchez García, guardia civil, recibió un reconocimiento por su trayectoria y por sus méritos en la unidad canina. Comenzó en el año noventa y en 2006 empezó su andadura con su compañero Elton un pastor alemán. En pareja han trabajado en casos como el de Marta del castillo, Diana Quer, Gabriel Cruz o Yeremi Vargas.

«No me gusta olvidar los casos menos mediáticos porque son igual de importantes y nos entregamos de la misma forma», trasmitió García. «En la provincia de Granada. Razones por la que Sánchez García defiende el potencial de las unidades caninas: »Tenemos la herramienta que puede dar con la clave«. Transmitido que el trabajo con los perros al final hace más ameno los viajes fuera de casa y explicó que en concreto el caso de Diana quer fue muy largo y al final en compañía pudieron ayudar a resolverlo. Ahora Eltom ya tiene un sucesor, Marley, un agente que ya apunta maneras y que ha trabajado en la desaparicion de Laura luelmo.

María Francisca plaga Guerrero, Paquita cómo le gusta que le llamen, entró en la policía local de Alicante en el año 82, ahora, cumple más de 36 años y los últimos 9 los ha dedicado a la unidad canina de esta localidad. Fue la primera guía en Alicante y actualmente cuentan con tres mujeres. «Hay que tener en cuenta que el colectivo masculino es más grande pero cada vez se ve más mujeres, no creo que sea una cuestión de machismo», dijo la congratulada. Con sus compañeros peludos ha tenido cientos de vivencias, «hemos encontrado de todo en sitios que no te lo puedes ni imaginar, la hermana de Ala -su compañera actual-, encontró dentro de un saco de pienso marihuana y nosotros pensábamos que lo que tenía era hambre», explicó entre risas.

Lucas, el último premiado, pero no menos importante, comenzó su andadura en la unidad de estupefacientes en el Tercio Sur de San Fernando de infantería de la marina en 2010. Junto a su dueño y guía Jorge Juan García, de la Armada Española han conseguido detectar 200 kilos de cocaína o 3.400 kg de hachís en un barco turco entre otros méritos en sus nueve años de servicio. «Nosotros trabajamos militarmente y vamos a órdenes, a la hora que sea y en el momento que sea», explicó García en nombre de su amigo. Una disciplina militar que terminará este mismo año a final de verano cuando Lucas se jubilará para vivir en el hogar del que le ha acompañado en su andadura.