Así será el túnel de viento más grande de España, que se construirá en Granada

JORGE PASTOR

El edificio se encuentra en el Parque Metropolitano Industrial y Tecnológico de Escúzar

JORGE PASTORGRANADA

Granada se prepara para albergar el mayor túnel de viento de toda España, un artefacto que reproduce dentro de una estructura cilíndrica las corrientes de aire que se registran en la atmósfera. Con él se busca optimizar y asegurar la integridad de edificios y grandes infraestructuras, o lograr los mayores rendimientos en actividades deportivas como pueden ser el esquí o el ciclismo.

Este artefacto, que se situará en el Parque Metropolitano Industrial y Tecnológico situado en Escúzar, se sumará al túnel de viento que ya se encuentra en Granada capital, dependiente de la Universidad de Granada, y al que hay en la Universidad Politécnica de Madrid.

3.500 metros

La nave-laboratorio que albergará esta nueva construcción se encuentra prácticamente terminada y ocupa una parcela de 3.500 metros cuadrados. Se llamará Simulador Ambiental de Vientos Extremos (SAVE).

Detrás de estas instalaciones, que se situarán muy cerca del futuro acelerador de partículas -en el supuesto de que la candidatura española sea la elegida frente a la japonesa-, está la compañía Oritia & Boreas, una empresa vinculada a la UGR y cuyo socio tecnológico es la Western University de Canadá. Esta compañía granadina presta sus servicios de consultoría eólica para reconocidos arquitectos como Norman Foster, César Pelli, Toyo Ito, David Chipperfield, Rafael de la Hoz o Santiago Calatrava.

Oritia & Boreas, que desde sus inicios nunca ha repartido beneficios para dedicar sus ganancias al SAVE, ha previsto una inversión cercana a los cuatro millones de euros con el apoyo del ministerio de Economía, mediante un préstamo a largo plazo, y la Junta de Andalucía, a través de una subvención. Con este dinero se acometerá el SAVE, donde se integra lo que se ha denominado el Laboratorio Aerodinámica Civil Industrial Ambiental y Deportiva (LACIAD).

Tres túneles

El proyecto contempla tres túneles de una envergadura conjunta de cincuenta metros y secciones de diez, cuatro y tres metros, respectivamente. Se fabricarán en acero -ya están tendidos longitudinalmente los armazones que los cobijarán- y los interiores serán de madera, un material fácilmente adaptable a las necesidades de las pruebas que se realicen y de los resultados que se pretendan obtener. Los 'pulmones' de Eolo serán una turbomáquina de un megavatio de potencia con capacidad de generar un chorro de aire de doscientos kilómetros a la hora. Como fuente energética se empleará un grupo electrógeno autónomo aunque, en función de los requerimientos, los promotores no descartan una acometida eléctrica.

Dos de los túneles serán de capa límite, que permitirán modelizar la 'capa límite atmosférica' (estrato de aire sujeto a la influencia de la superficie terrestre), atendiendo a sus variables espacio temporales, para generar ráfagas o torbellinos. El tercero, por su parte, estará dedicado a mejorar el rendimiento de los deportistas. En él, se realizarán pruebas de entrenamiento tanto para ciclistas profesionales como para amateur avanzados. En la postura del pedaleo se genera una potencia dinámica, por lo que conviene calibrar qué posición es la más adecuada para medir las resistencias. Este túnel también será muy útil para los esquiadores. Hay modalidades de descenso en las que se pueden superar los 150 kilómetros a la hora y la aerodinámica es un factor clave para avanzar más rápido y llegar antes a la línea de meta

En el siguiente gráfico puedes ver todos los detalles de cómo será el túnel de viento más grande de España.

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