El TSJA aboga por cambiar la cultura del pleito e institucionalizar la mediación

Lorenzo del Río ha hecho balance esta mañana en Granada de la actividad de los juzgados y tribunales andaluces el año pasado. /RAMÓN L. PÉREZ
Lorenzo del Río ha hecho balance esta mañana en Granada de la actividad de los juzgados y tribunales andaluces el año pasado. / RAMÓN L. PÉREZ

La memoria de 2018 advierte de que los actuales recursos y el deficiente sistema organizativo impiden que se reduzcan los asuntos pendientes, que se incrementan un 10%

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

El panorama judicial andaluz no ha cambiado demasiado en el último año. Es como si la justicia, tan necesitada de una transformación organizativa, hubiese sido condenada a repetir sus reivindicaciones, una y otra vez, a través del presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA), Lorenzo del Río. Ha sido él, como es tradición, quien ha presentado hoy la memoria de los juzgados y tribunales andaluces de 2018 y ha insistido en que su «obsesión» es lograr «un servicio ágil y cercano al cuidadano». Las cifras de litigiosidad no ayudan a alcanzar ese fin, siguen siendo muy elevadas y provocan congestión. Por ello, ha abogado por institucionalizar la mediación.

Del Río, que esta mañana ha comparecido ante los medios de comunicación en el Palacio de la Real Chancillería de Granada, sede del alto tribunal andaluz, ha considerado así necesario «cambiar la cultura del pleito» por la de la paz, y para lograrlo, ha advertido, «adquiere una creciente importancia la mediación como instrumento complementario de la administración tradicional de la justicia».

En este contexto, el presidente del TSJA ha apostado por implantar una nueva concepción de los sistemas de resolución de conflictos y ha llamado a una mayor implicación de los diferentes sectores profesionales. «Lo que es necesario es que la mediación no sea como algo alegal», ha añadido en la ronda de preguntas que le han formulado los periodistas, a quienes ha explicado que existe la mediación extrajudicial y la intrajudicial y que, si bien no todo puede ser objeto de mediación, su aplicación evitaría muchos litigios. «La sentencia soluciona el proceso pero muchas veces no el conflicto», ha advertido.

En este punto, la memoria señala que la mediación puede hacer la justicia más eficiente y responsable, así como que no debe concebirse como un instrumento para aligerar la carga de trabajo de los tribunales, sino como una herramienta que, siendo capaz de producir ese efecto, debe considerarse esencialmente como un medio capaz de propiciar la tutela de los derechos e intereses legítimos. «Hay que conectar la mediación con la mejora de la justicia», ha sentenciado tajante el presidente.

Esa mejora pasa además, a juicio de Del Río, por la superación de la rigidez organizacional. «Si queremos dar el salto de calidad tenemos que ir por ese camino», ha subrayado el presidente, para quien es urgente iniciar el proceso de cambio. «Seguimos en una situación de estancamiento de la justicia», ha lamentado, tras mostrarse partidario de la concentración de partidos judiciales cercanos, aprovechando los actuales recursos e infraestructuras y sin necesidad de suprimir partidos judiciales.

Las cifras revelan que continúa siendo elevada la carga de trabajo que soportan los 991 jueces andaluces, que pronto llegarán al millar, tras el Real Decreto de creación de plazas judiciales del pasado 12 de abril, a través del que se han creado 17 nuevas unidades judiciales para Andalucía, donde harían falta, según el capítulo de necesidades judiciales, 85 nuevas plazas judiciales para un rendimiento óptimo de la justicia (20 para órganos colegiados y 65 para unipersonales).

Cláusulas suelo

La memoria de 2018 refleja otras realidades destacadas por el TSJA, como que los actuales recursos y el deficiente sistema organizativo impiden que se reduzcan los asuntos pendientes, que se incrementaron un 10 por ciento (a final de año quedaron pendientes un total de 559.029 asuntos), o que los procedimientos de cláusulas suelo acumulados superan los 87.000 en Andalucía, como recientemente adelantó IDEAL.

Este tipo de litigios, los relativos a las condiciones generales de la contratación, han derivado en un aumento del 10% de asuntos en la jurisdicción civil. «La estadística ha crecido desorbitadamente en Andalucía», ha alertado el presidente al hablar de las cláusulas suelo. En total, el año pasado se registraron 45.948 procedimientos, con la siguiente distribución por provincias: Almería (3.003), Cádiz (6.808), Córdoba (4.681), Granada (4.722), Huelva (4.127), Jaén (4.835), Málaga (7.333) y Sevilla (10.439). También han aumentado los asuntos en la jurisdicción de lo Contencioso Administrativo, donde ha habido un incremento del 16%, principalmente por los asuntos de extranjería.

En cuanto al número de asuntos ingresados y resueltos, Del Río ha resaltado que los juzgados y tribunales de Andalucía resolvieron durante 2018 prácticamente todos los asuntos que entraron. Se ingresaron 1.209.533 asuntos frente a los 1.210.273 del año anterior, lo que supone una disminución del 1% de la litigiosidad en relación con 2017.

Lo cierto es que en Andalucía se acude demasiado a los tribunales. Tiene un porcentaje superior en un 22% al de la litigiosidad estatal, que alcanzó un total de 5.584.704 en los órganos judiciales españoles. Si la tasa en el conjunto del Estado ha sido de 128,2 asuntos por cada 1.000 habitantes, en el ámbito del TSJA es de 145,1 asuntos por cada 1.000 habitantes, la segunda más alta de España.

Violencia de género

Como cada año, la violencia machista centra un apartado de la memoria de los jueces y no se ha olvidado el presidente del TSJA esta mañana de hacer una llamada a «seguir con la conciencia social del reproche» en este ámbito, «sobre todo en los jóvenes», pues las agresiones en el seno de la pareja están lejos de desaparecer. Para Del Río, la sociedad es cada vez más consciente de la necesidad de actuar contra esta lacra social y proteger «a las víctimas de estos delitos tan reprobables».

El dato, como subraya la memoria, «es siempre doloroso y preocupante»: 10 muertes (siete víctimas a las que no se les había aplicado ninguna medida de protección y tres con medidas acordadas). Los juzgados recibieron el año pasado 34.588 denuncias relacionadas con el maltrato hacia la mujer y se solicitaron 8.763 órdenes de protección.

En este capítulo, mención aparte han merecido de nuevo los menores, pues se ha observado un incremento en el número de asuntos sobre violencia de género y doméstica en los juzgados de Menores: un 11% más que en 2017.