Tres meses para lograr la inversión en el acelerador, prioridad del Gobierno

La tomada ayer es la primera foto del comité que impulsa el acelerador de partículas en la que aparece el ministro de Ciencia (bajo la bandera nacional)./MINISTERIO DE CIENCIA
La tomada ayer es la primera foto del comité que impulsa el acelerador de partículas en la que aparece el ministro de Ciencia (bajo la bandera nacional). / MINISTERIO DE CIENCIA

Pedro Duque preside la mesa de trabajo que inaugura un curso clave para el proyecto, la apuesta del ministro en materia de instalaciones

Javier Morales
JAVIER MORALES

Gestos y búsqueda de financiación conforman el binomio que instituciones, empresarios y Universidad situaban como clave para que la candidatura al acelerador de partículas alcanzara velocidad de crucero. Descartada Polonia en la pugna por la infraestructura científica, y atado el apoyo de Croacia al dossier español, la idea entró en un punto muerto que despertó la desconfianza -así lo contó IDEAL- de algunos de los 'padres' del proyecto. Pero empezaron a llegar las fotos al más alto nivel: el recién llegado ministro de Ciencia, Pedro Duque, conoció las aspiraciones de Granada en una visita al Parque de las Ciencias y selló el acuerdo con Croacia en un apretón de manos con su homóloga. Luego se despejó el camino de la financiación, cuando el acelerador pasó a ser infraestructura prioritaria para Europa. Ayer, en Madrid, este laboratorio de energía de fusión nuclear recibió un espaldarazo en ambos sentidos: un gesto de apoyo definitivo y un calendario de tres meses para atar la inversión inicial.

El ministro de Ciencia presidió ayer, durante unos minutos, la reunión que inaugura el curso en el comité que aspira a que el Ifmif-Dones, un laboratorio que estudiará los materiales para crear reactores de fusión nucleares, llegue a los terrenos del Parque Tecnológico de Escúzar. Es la primera vez que el titular del ministerio se pone al frente del grupo de trabajo, ayer junto al secretario de política científica, el granadino Rafael Rodrigo, y el nuevo director del Ciemat y cabeza técnica de la candidatura, Carlos Alejaldre. En su intervención, según las fuentes consultadas por IDEAL, colocó al acelerador de partículas como el proyecto prioritario para el Gobierno central en materia de infraestructuras científicas.

Dicho esto e inmortalizado el momento, la reunión se centró en consensuar los pasos a dar en los próximos tres meses. Son asuntos pendientes que llevan sobre la mesa desde principios de año, pero que ayer adquirieron -así lo aseguran algunos de los presentes en el encuentro- un impulso final.

Dos fases de financiación

Lo primero es aprovechar la inclusión del Ifmif-Dones en la lista de proyectos estratégicos para el futuro de Europa, confeccionada por el foro Esfri. A mediados de septiembre, España mostró su idea ante el foro en una puesta de largo que supuso una puerta abierta a lograr 4 millones de euros que permitirían avanzar en la fase previa, en la redacción del proyecto. Ahora toca, a grandes rasgos, rellenar la solicitud de estos fondos.

Sólo la redacción del proyecto cuesta cuatro millones, para un presupuesto total de 450

Para colocar la primera piedra del acelerador de partículas hay que atar alrededor de 25-30 millones de euros procedentes de Europa, los que permitirían colocar los pilares para el edificio que albergará un túnel de unos 100 metros en el que las partículas se acelerarán con imanes hasta golpear una lámina de litio. La construcción del acelerador rondará los 450 millones de euros. En este caso, el trámite es más complejo. Depende, en primer lugar, de la creación de un consorcio que pueda pedir los fondos estructurales europeos, recibirlos y gestionarlos. El presupuesto europeo 'Horizonte 2020' prevé incluir fondos para la investigación en fusión nuclear, y en concreto para el proyecto Iter, al que contribuiría la infraestructura granadina. Para la construcción habría que concretar una 'casilla' para el Ifmif-Dones.

La creación del consorcio es una de las tareas encomendadas ayer. La tramitación puede alargarse en caso de que forme parte de una ley que deba ser refrendada en el Congreso. Si Europa concede el dinero, entre 2019 y 2020 podrían colocarse los pilares. Tiempo suficiente para que Japón -peso pesado en el grupo internacional que estudia las opciones comerciales de la fusión nuclear- aclare si quiere hacerse con el laboratorio o aprueba su construcción en terreno europeo.

Impulso científico

Mientras progresan los trámites administrativos y la redacción del proyecto, la Universidad de Granada también dará un paso al frente, de la mano del Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat). Desde hace meses se baraja la opción de abrir una oficina que coordine estudios entre investigadores locales e internacionales en materia de fusión nuclear. Esta unidad mixta Ciemat-UGR permitiría tener una sede de trabajo enfocada a posicionar el proyecto entre la esfera científica. La llegada a Granada de investigadores de fuera de nuestras fronteras, contratados por esta unidad mixta, reforzaría la presencia del acelerador entre la comunidad científica.

Entretanto, el Ifmif-Dones debe hacer 'ruido' en Europa y Asia. Este es otro de los requisitos al que siempre han aludido las instituciones granadinas. El avance en este sentido es que ayer se fijó un objetivo muy concreto: lograr que Granada sea sede, en 2020 se celebre en Granada el congreso Big Science Business Forum, que aglutina a empresas e impulsores de proyectos similares. Sería clave de cara a consolidar las aspiraciones españolas frente a Japón.

Satisfacción

Son algunos de los asuntos tratados en la reunión de ayer, a la que asistieron los representantes de Junta -consejera de Conocimiento y delegada en Granada-, Diputación, Ayuntamiento, Confederación Granadina de Empresarios y universidades de Granada y Sevilla.

El alcalde, Francisco Cuenca, la calificó como «muy fructífera y positiva». «Se ha acordado la creación de un consorcio para el desarrollo no sólo del proyecto, sino la posible captación de aportaciones económicas y dar credibilidad ante esa competencia que tenemos con Japón. Hemos demostrado que tenemos todas las mimbres, la base de conocimiento (...) Es el impulso necesario, cuenta con el respaldo de todas las instituciones».

Enrique Herrera, vicerrector de Investigación de la UGR, describió la cita como «una reunión de gestos determinantes» y valoró el «interés» del ministro en el proyecto. En la misma línea se pronunció Luis Aribayos, secretario de la CGE.