Toman declaración a empleados del Granada y a trabajadores de seguridad

Un policía nacional frente a las instalaciones de Los Cármenes el pasado domingo. /PEPE MARÍN
Un policía nacional frente a las instalaciones de Los Cármenes el pasado domingo. / PEPE MARÍN

De las cámaras analizadas hasta el momento, la mayoría estaban en los Cármenes, y sólo una disponía de un sistema de grabación de audio

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Trabajadores del Granada Club de Fútbol han prestado ya declaración en sede policial, así como personal de la empresa de seguridad del nuevo estadio Los Cármenes. Los investigadores policiales tratan de aclarar el motivo de que las cámaras estuvieran instaladas al margen del conocimiento de la actual directiva del club, que ha sido quien denunció los hechos.

El caso ha aterrizado ya en el complejo judicial de La Caleta, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Ceuta y Melilla (TSJA), que precisaron que el atestado tuvo entrada en el Juzgado de Instrucción número 7, que el martes se encontraba en funciones de guardia. A partir de ahí, las actuaciones se han derivado a reparto por lo que aún se desconoce el órgano judicial que se encargará de instruir esta causa penal. Una vez se determine el juzgado que asumirá el caso se incoarán previsiblemente unas diligencias previas.

Este periódico ha podido saber que las cámaras en proceso de investigación, de momento, son seis y sólo una de ellas dispone de grabación de audio para captar el sonido en una zona del club, donde no se dirimen asuntos económicos ni deportivos de especial importancia. De la totalidad de dispositivos electrónicos camuflados, sólo uno ha sido localizado en la ciudad deportiva del Granada CF, mientras que el resto estaban repartidos por distintas dependencias de las oficinas del estadio nuevo Los Cármenes. Algunas de ellas en despachos de directivos y otras en zonas de vestuarios y caseta del árbitro.

De momento, la investigación está centrada en el acopio de la información captada por estas cámaras ocultas y en la toma de declaraciones de personas vinculadas directa o indirectamente al club.

Sin detenciones

Las fuentes consultadas han informado a este periódico de que no hay constancia de detenciones relacionadas con este asunto ni tampoco registros en domicilios particulares. Todas las personas que han declarado hasta este momento lo hacen en calidad de testigos.

Respecto a la posibilidad de que hubiera ordenadores con información descargada en discos duros o clonada en otro tipo de dispositivos informáticos, de momento, es el club quien está efectuando una auditoría interna en todos los niveles, incluidos el informático, para saber si han podido robar datos que se encontraba dentro de estas computadoras. Los investigadores se han centrado en los dispositivos electrónicos ocultos, por ahora, y en recabar el testimonio de personas que puedan arrojar luz de un modo u otro, a la finalidad de esta instalación presuntamente clandestina de la cual no tenía información la actual directiva.

IDEAL informó de este caso el pasado lunes después de la denuncia presentada por la entidad rojiblanca sobre una presunta trama de espionaje relacionada con la instalación de cámaras paralelas, algunas con grabación de audio. La dirección de la entidad no tenía conocimiento de la existencia de estos dispositivos electrónicos que podían ser visualizados desde fuera del club, gracias a unas claves que supuestamente sólo tenían determinadas personas del Granada CF.

El club decidió romper en las últimas semanas el contrato de servicio con el responsable de informática y cesó al jefe de seguridad. Jugadores y entrenador fueron informados de este problema un día antes de que trascendiera públicamente, aunque ya era un secreto a voces la pasada semana después de las repetidas visitas de agentes de la Policía Nacional a las instalaciones tanto de Los Cármenes como de la Ciudad Deportiva.

El Granada Club de Fútbol ya ha contratado a un nuevo jefe de seguridad que toma las riendas del club después del despido del anterior, quien llegó a la entidad rojiblanca el pasado agosto de 2016. La investigación sigue adelante con el objetivo de saber quién o quiénes instalaron estas cámaras y para qué.