«Cuando tocas en las fiestas, te contagia el ambiente y acabas dándolo todo»

Carlos toca junto a su agrupación en una fiesta de pueblo. /IDEAL
Carlos toca junto a su agrupación en una fiesta de pueblo. / IDEAL

JOSÉ MENDOZA

Este es el segundo verano que Carlos Mesa recorre los pueblos de Granada con su charanga 'Ponte un Milnoh'. Aunque antes ya se dedicaba a pisar los escenarios de las fiestas patronales con la charanga 'El Último Paga'. Su gusto por la música y la posibilidad de ganar algo de dinero le han llevado a dedicarse a esto, aunque reconoce que también le atrae la fiesta que rodea a estas agrupaciones.

-¿Qué es lo que más disfrutas de tu trabajo?

-Lo que más me gusta de ser parte de una charanga es ver a la gente divertirse con nuestra música. Verlos bailar. Verlos cantar. Es una sensación que se contagia, entonces cuando ellos disfrutan, nosotros disfrutamos también. Es una sensación que no tiene comparación

-¿Qué tipo de música os gusta tocar?

-Ahora mismo yo soy el que se encarga de las partituras. Solemos tocar la música que nos gusta a nosotros. Aunque hay algunos clásicos que no pueden faltar en el repertorio de ninguna charanga. Por eso tenemos nuestra lista de canciones fijas y vamos añadiendo nuevas. Nos gusta tocar novedades, irnos renovando, adaptar temas.

-¿Cuántas canciones componen vuestro repertorio?

-El año pasado empezamos con 30 canciones, y este año estamos ya casi por 60. Hemos ido creciendo, como es normal. El primer año siempre es más difícil, por eso no queríamos intentar abarcar de más

-¿Alguna canción especial?

-Tenemos nuestro himno. Es una adaptación de la famosa canción 'Bella Ciao', pero hemos adaptado las letras para que hablen de fiesta y cerveza. Es una canción que nos representa. Representa el espíritu de nuestra charanga

-¿Cuál es la parte negativa?

-Pese a que me encanta mi trabajo, cuando trabajas en verano te pierdes muchos planes con tu familia. Mientras ellos hacen una barbacoa, tú estás tocando en algún pueblo. Mientras tus amigos se van a la playa, toca un pasacalles en otro pueblo distinto. Al final, en verano salen muchos planes con la gente que , pero si trabajas, no puedes ir.

-¿Cómo cambia el trabajo de una charanga en verano?

-Nosotros trabajamos todo el año, aunque es verdad que en invierno, como somos estudiantes, sólo tocamos los fines de semana o días muy concretos. Es más relajado. En verano podemos tocar hasta tres veces al día en sitios diferentes, y eso quema un poco. En invierno también hay menos pasacalles, que al final es lo que más desgasta físicamente, pero trabajar al aire libre mola.

-¿Y el calor?

-Las charangas somos muy festivas, es un ambiente relajado. Podemos beber, la gente nos trae cosas fresquitas, agua, alguna copa. Si estamos en un pasacalles, buscamos las zonas con sombras y nos paramos un rato. Hidratarse es muy importante para evitar sustos.

-¿Cuál es la característica principal de un charanga?

-Creo que la diferencia con las bandas u otro tipo de agrupaciones es que suelen ser más serios, nosotros vivimos mucho más la fiesta. Somos parte de ella. Ellos tocan en un escenario, hay una barrera física con el público, nosotros estamos tocando con ellos, bailamos con ellos, bebemos. Es una interacción constante. Ese ambiente de fiesta se contagia en nosotros y se nos va la cabeza. Acabas dándolo todo.

-¿Qué recomiendas a los que trabajan en agosto?

-Si les toca trabajar en el sol, como a mí, que beban mucha agua y se mantengan hidratados. Pero para todos en general, que aprovechen el tiempo libre al máximo para pasar tiempo con los amigos y familiares, que es lo que de verdad importa en la vida.