La mirilla

Aspace celebra su tradicional cena benéfica

Lo mejor de la jornada fue el buen ambiente en un asador de Castilla lleno./CLARA CEREZO
Lo mejor de la jornada fue el buen ambiente en un asador de Castilla lleno. / CLARA CEREZO

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROS

Me encantó cuando la presidenta de Aspace, Encarnación Navas, apremiaba para comenzar el acto «que la prensa tiene que irse», en un detalle a IDEAL -que éramos los que estábamos- que, como siempre, nos gusta compartir momentos tan bonitos como la nueva edición de las cenas benéficas que organiza esta Asociación Granadina de Atención a Personas con Parálisis Cerebral, que es lo que significa el nombre de Aspace.

Lleno en el salón de un Asador de Castilla que, tengo que contarlo, no cobra ni un euro por los cubiertos, consiguiendo que todo lo recaudado vaya a parar a las actividades del colectivo. Seguro que me riñen Antonio Moya, padre, y Antonio Moya, hijo, que disfrutaron de nuevo del encuentro -«el tercero de muchos más», afirmaron como auténtico compromiso de colaboración-, porque, se les notaba, lo hacen de todo corazón. Hasta se emocionaron cuando recibieron unos regalos realizados por los usuarios de Aspace y, mucho más, cuando hubo un tercer obsequio, en este caso para la esposa y madre, respectivamente, de ambos, y que se llama María Angustias García. Un precioso regalo que le entregaba Fernando López.

Entre los asistentes, buenos amigos como Nono Hidalgo y Pedro Barrionuevo acompañados de Josefina Benítez y Mari Trini Maldonado; y, con ellos, Rafael Peñafiel, cirujano vascular -es el médico que colabora en la carrera de Aspace cada año- y su mujer, la médico dermatóloga Pilar Burkhardt. Puro Realejo. En la misma mesa saludé a las hermanas Carmen y Petra Jiménez, madre y tía de Manolo Peña, que es usuario de la asociación.

Hermanas también Isabel y Antonia Rodríguez. La primera, a la que conozco hace algunos años, es la directora del Centro de Valoración y Orientación, por pocos días; y es que me dio la feliz noticia de que comienza su merecida jubilación. Que la disfrutes, amiga.

Otros asistentes eran José Nevot y Luis Gallegos, de Construcciones Nevot, cuyas esposas, Ana Estudillo y Ana García son madre e hija; y Òscar Calzado, director de Carrefour Pulianas y su mujer, María Jiménez; así como Mario Titos, de la agencia de viajes Ronda 65, que acudió junto a Rocío Zamora.

No quiero olvidarme de las autoridades, porque no faltó el alcalde Francisco Cuenca; la teniente de alcalde, Ana Muñoz, y la diputada provincial de Bienestar Social, Olvido de la Rosa (en funciones en sus cargos, ya saben), fieles a una cita llena de cariño y en la que cada asistente se llevó un precioso recuerdo -yo también y me encanta- una libretilla agenda que han hecho los chicos del taller.

El alcalde dirigió unas palabras en las que reconoció el gran trabajo que realiza la asociación a la que felicitó por ser un «modelo de superación y esfuerzo». Encarnación Navas, que estuvo acompañada de su marido Armando Puerta; y que contó con el apoyo, como siempre, del gerente de Aspace, Cristóbal Rodríguez, que acudió junto a Marian Machado, agradeció la labor de las autoridades, de los amigos que les acompañaban y, por supuesto, de los usuarios y sus familias.

Familia como la de Manuel González, bien rodeado de su mujer, Merche Díaz y su hijo Manolo; que compartían mesa con Antonio Martín y Lourdes Fiestas; Antonio Rodríguez y Mª Carmen García; Antonio Ortega y Carmen Jiménez y dos buenos amigos, Juan Rodríguez y José Antonio Gándara, éste último acompañado de Amalia Fernández.

Y allí disfrutaron de la cena José Fernández, de Grupo Carmela; José Bueno de la peluquería Montesinos; Francisco García, de Crestanevada; Victoriano Moreno, de Mulconsa Constructora; Ángel y Santi Camacho, de Handisports; José Ortiz, de la Ortopedia Coys; y Francisco Hoces y Marga Hurtado, de Eléctrica Hoces.

Igual echan algo de menos, y es que les diga quién es este año el socio o socia de honor, cargo muy valorado, que en los dos últimos años han conseguido nuestra maravillosa soprano Mariola Cantarero o el ya citado Nono Hidalgo; y, antes lo fueron María José Rienda; El Fandi, Rafael Amargo, Miguel Ríos, Estrella Morente, Mago Migue, Rosa López o Marina Heredia. Un auténtico plantel de lujo.

El nuevo nombre se conocerá hoy mismo, que es cuando se reúne la asamblea y, en cuanto lo sepamos, pues eso, lo contaremos. ¡Qué intriga!

Lo importante de verdad es que estas personas socias de honor, como los colaboradores, los voluntarios, el personal y, por supuesto, los usuarios, tienen claro que hay que echar una mano para «mejorar la calidad de vida de las personas con parálisis cerebral, afines y familias, promoviendo su desarrollo personal y la igualdad de oportunidades», objetivos en los que se vuelca la asociación con todas sus ganas.

Lo sabe bien Alba Caro, directora de la Residencia Aspace que acudió con su pareja José Torres, propietario de Vinos y Porrones. Y lo sabe el propio Antonio Moya que contó, con cariño, lo que vivió en una de sus visitas: «¡Qué orgullo, qué alegría!», confesó.

Y no quiero olvidarme de otros asistentes, en muchos casos, con la familia y amigos, caso de Rafael Palacios, Tomás Medialdea, Rafael Castillo y Miguel Ángel Palacios, de la asesoría laboral MPM, y muchos más que, felizmente, llenaron el comedor.

Lo mejor de la jornada era el buen ambiente que se vivía, gracias sobre todo al equipo que lidera la presidenta, feliz del compromiso de una sociedad que sabe reconocer el trabajo bien hecho y que recuerda que hay que estar con las personas que necesitan mucho, pero que también, no lo olvidemos, nos dan mucho más de lo que pensamos. Por eso, Granada, siempre está ahí. Y lo seguirá estando. Como está nuestro periódico, IDEAL, para contarlo.