Atascos y calles a rebosar en Granada durante el 'Black Friday'

Movimiento junto a la parada del metro Nevada./ALFREDO AGUILAR
Movimiento junto a la parada del metro Nevada. / ALFREDO AGUILAR

La afluencia al Centro y las grandes superficies comerciales ha generado retenciones en la Circunvalación

J. M.

Las ofertas se extienden a lo largo de toda la semana –hasta el domingo, cuando grandes superficies y algunas tiendas del Centro abrirán de forma excepcional–, pero el corazón del 'Black Friday' sigue siendo un viernes. La jornada posterior a Acción de Gracias en Estados Unidos. Hoy. El día en el que Granada ha sido la localidad de los atascos: en las cajas, a la hora de pagar, en el metro o en la Circunvalación. La vertiente más 'negra' de un viernes de rebajas ideado al otro lado del charco con el objetivo de inaugurar la época de compras navideñas.

El centro comercial Nevada Shopping amplió su horario de apertura: de 9 de la mañana a 11 de la noche. Y ya durante las primeras horas se dejó notar la masiva afluencia a las tiendas. A las once, la entrada a Armilla junto al Parque Albán ya presentaba algunas retenciones. Lo mismo que el acceso al Nevada por el ramal que conecta con la carretera de Sierra Nevada, una larga curva que se iba nutriendo de coches conforme pasaban los minutos.

Dentro, más de lo mismo. Aparcar el coche en la zona descubierta fue una quimera a lo largo de todo el día. Durante las primeras horas no hubo problema para encontrar plaza en el aparcamiento cubierto;eso sí, en las zonas más alejadas de las puertas de entrada a las 'plazas' de la superficie. A partir de mediodía tocó dar alguna vuelta por el parking para estacionar.

Unas de las escaleras mecánicas del centro comercial dan acceso casi directo a una de las tiendas de electrónica del Nevada. La gran superficie estaba a rebosar, con aglomeraciones junto a los artículos de moda y una cola en forma de serpiente junto a las cajas. En las rampas mecánicas, de vuelta al coche, alguna foto con la tele y sus pulgadas en brazos y el árbol navideño de fondo.

Manuela llegó desde Albolote para «aprovechar el día y hacer las compras de Navidad». Cargaba junto a sus dos hijas con un par de bolsas de una conocida marca de ropa y un ordenador portátil. Confesaba haber «picado» en los reclamos comerciales de los últimos días, pero apostillaba que «las niñas» habían «revisado los precios desde semanas antes».

Ella llegó en metro, como miles de vecinos de Albolote, Maracena o Granada. Las aglomeraciones en la estación subterránea de Recogidas, o en el interior de los vagones, se traducían luego en una nutrida hilera de viajeros que abandonaba la parada –acordonada, para evitar que entraran a la plataforma– camino al Nevada. Para evitar problemas, los conductores detuvieron ayer el metro por delante de lo habitual, de tal forma que facilitaban la evacuación de los viajeros a lo largo del apeadero.

Entretanto, la Circunvalación sumaba al habitual atasco de los viernes la afluencia al Centro y las superficies comerciales. La DGT informó de cuatro kilómetros de retenciones, especialmente en sentido Jaén, y en los principales accesos a la ciudad:la rotonda de Maracena, Chana, Méndez Núñez y Recogidas. También hubo retenciones en el 'nudo' de entrada al PTS desde Motril.

En el Centro, las calles eran ríos a media tarde. En Recogidas, caminar cómodamente era una odisea desde media mañana:tiendas hasta los topes y granadinos cargados con las bolsas de las grandes cadenas. Los pequeños comerciantes, no obstante, son cautos: consideran que es una 'fiesta' que sólo beneficia a las firmas internacionales y los centros comerciales. Para ellos, el 'BlackFriday', la jornada de los atascos, sigue generando más trabajo que beneficios.