El sobrecoste de los autobuses superará los tres millones pese a los cambios

El sobrecoste de los autobuses superará los tres millones pese a los cambios

El Ayuntamiento deberá abonar casi 15 millones, aunque han aumentado los precios y se han reducido los kilómetros, según denuncia IU

J. M.GRANADA

El equipo de Gobierno aprobará este viernes la estructura de costes del transporte público urbano para 2018. Se trata del expediente que resume las cuentas -provisionales, a modo de estimación- de Transportes Rober y las filiales Alhambra Bus y Herederos de Gómez. Según las previsiones, el Ayuntamiento deberá aportar tres millones más que la partida destinada al sistema de autobuses en el presupuesto -prorrogado- de 2015. El sobrecoste es superior al de 2017, pese al incremento de un 10% en las tarifas, la disminución del coste del servicio y la reducción en el número de kilómetros recorridos, según denunció ayer el concejal de IU, Francisco Puentedura.

De acuerdo con las previsiones, los autobuses han recorrido 77.800 kilómetros menos que en 2017, y el coste del servicio se ha reducido en 2,64 millones de euros. Sin embargo, también desciende la recaudación a los viajeros: los ingresos por venta de billetes y recargas de bonobús caen 4 millones con respecto a las previsiones de 2017. Todo ello, junto a la aportación a Metro de Granada y las compensaciones del Consorcio Metropolitano por los trasbordos, se condensa en una cifra: 14,91 millones de euros, lo que deberá aportar el Ayuntamiento. Un montante provisional que variará -aunque sin cambios significativos- con la 'liquidación' definitiva del año. En 2017, la aportación fue de 13,18 millones.

En relación a la partida destinada al transporte público -que se 'arrastra' desde el presupuesto prorrogado de 2015- con las posteriores modificaciones aprobadas a lo largo de este año, los casi 15 millones implican un incremento de 3,07 millones sobre el gasto planteado para 2018.

El portavoz de IU concluye que el encarecimiento de la aportación del Ayuntamiento se debe a un descenso «drástico» del número de viajeros. Puentedura lo atribuye a «una reordenación de autobuses urbanos que ha sido incompatible con el metro», puesto que la infraestructura estrenada en septiembre de 2017 ha restado usuarios a los buses de la capital, y a «una reordenación de autobuses urbanos que ha dejado incomunicados a muchos barrios».

Cabe recordar que Granada estrenó mapa de autobuses el pasado verano con el objetivo de recuperar los viajeros perdidos durante la etapa de funcionamiento de la Línea de Alta Capacidad (LAC). Serán las cifras de 2019 las que permitan evaluar sin margen de error -ya con la contabilidad del año completo- la repercusión del cambio sobre las arcas municipales.

Puentedura critica la «nefasta gestión del transporte», que sigue siendo «un agujero negro para la economía», así como las condiciones laborales «precarizadas», especialmente en las empresas filiales. Todo ello mientras «Rober sigue engordando sus beneficios por encima de los dos millones y medio de euros». Además, censura que las previsiones «no sean transparentes», al no explicar por qué el Ayuntamiento debe aportar al metro «tres veces más que el año pasado» y no incluir lo que el nuevo sistema de transporte debe transferir al Consistorio por los transbordos.

Desde IU proponen una reordenación del plano de buses con visión metropolitana y conexión con todos los barrios, y exigen inversiones para renovar la flota y establecer un modelo de gestión pública con un billete único.