Sierra Nevada abre hoy la temporada con el objetivo del millón de esquiadores

Sierra Nevada abre hoy la temporada con el objetivo del millón de esquiadores
ALEJANDRO MOLINA

Referente en Europa y motor económico de Granada, la estación adelanta un inicio que llega marcado por los conflictos laborales

Javier Morales
JAVIER MORALES

El 1 de diciembre estaba fijado en el calendario como la jornada en la que los primeros esquiadores podrían subir a los remontes para deslizarse por la nieve virgen de Sierra Nevada. Las precipitaciones que a finales de octubre cubrieron de blanco las faldas del Veleta invitaron a pensar en un adelanto en la fecha oficial de apertura. Los cañones empezaron a producir nieve artificial, las máquinas pisapistas a nivelar el manto resplandeciente, y los esquiadores a frotarse 'los guantes'.

Pero las convocatorias de huelga de los trabajadores de remontes frenaron las expectativas y quedó atrás la primera fecha adelantada que se barajó:el 17 de noviembre. Luego, el acuerdo entre Cetursa y los representantes de los empleados, el pasado miércoles, desbloqueó el anticipo. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, anunció el jueves la apertura de este sábado, que pasa a la historia como la que ofrecerá más kilómetros de esquí: 43, con 9 remontes y 1.100 metros de desnivel. Hoy arranca una campaña con prólogo convulso en la que Sierra Nevada consolidará el millón de visitas, ya logrado en las dos últimas y en la 14/15.

El anticipo a noviembre de los primeros descensos por la nieve es habitual:desde 2010 a 2015 –así lo reflejan las páginas en la hemeroteca de IDEAL– la estación abrió en el penúltimo mes del año. No obstante, hay que regresar una década atrás para localizar el inicio más madrugador: el 15 de noviembre de 2008.

El adelanto de la temporada se ve con buenos ojos entre esquiadores y empresarios, al tiempo que supone un extra de ingresos para las arcas de la gestora de la estación, Cetursa (con un 95,9% en manos de la Junta). No obstante, estuvo en peligro debido al conflicto laboral que ya complicó la pasada temporada. En el último año, SierraNevada vivió paros durante fines de semana de máxima afluencia. Los trabajadores criticaban las modificaciones sustanciales de las condiciones de trabajo, recortes retributivos o merma en las cotizaciones a la Seguridad Social. Y en las últimas semanas, el incumplimiento del preacuerdo para disolver las protestas.

Ayer alzaron la voz los trabajadores de hostelería, en situación similar a la de los empleados de remontes. Denuncian que Sierra Nevada no cumple el convenio colectivo y los compromisos firmados con el comité de empresa que lo mejoran. Piden que se aplique un acuerdo para implementar el régimen de ascensos del convenio de hostelería. La reunión concertada ayer en el Sercla quedó aplazada para el miércoles, porque la empresa se presentó «sin la documentación preceptiva para negociar», según denunciaron los trabajadores.

Estos responsabilizan de la situación a la dirección de la empresa, encabezada por María José López. El revuelo entre la plantilla se sumó a que la gestión de Cetursa quedó en entredicho en un informe de la Cámara de Cuentas Andaluza, ente que certificó que los directivos cobraban sueldos sobre lo establecido. Ambos problemas ponen contra las cuerdas a la consejera delegada, María José López. Empleados, empresarios y oposición política cuestionan su continuidad.

Pero el revuelo laboral no es el único asunto que precede a la temporada. La ausencia de grandes eventos, la recuperación del 'teleférico', las necesidades en infraestructuras o la consolidación del 'millón' son algunos de los retos.

teleférico Nuevos contactos para un proyecto en entredicho

La del teleférico SierraNevada-Granada es una de esas historias permanentemente inconclusas, con finales predecibles pero siempre abiertas al giro –casi– final. El proyecto vuelve a acechar en época electoral, tras conocerse el interés de empresas y fondos de inversión en resucitar una idea que nació en 2004 con total convencimiento de su viabilidad:el telecabina de 19 kilómetros que uniría Granada yPradollano para transportar a 240.000 personas al año.

No tardaron en llegar las voces en contra. El impacto ambiental de la obra y la infraestructura quedaron en entredicho en 2007. Ese mismo año, la Junta emitió un informe medioambiental desfavorable, luego desechado por el TSJA y que más tarde la Junta llevó al Supremo, en resumen. En 2016, el Supremo rechazó las resoluciones por las que la Junta denegó el proyecto de los empresarios. Y vuelta a empezar.

La Junta de Andalucía mostró su predisposición a reiniciar los trámites. Hubo quien entendió como un guiño el anuncio a finales de 2017 del consejero de Fomento, Felipe López, de emprender una ley de transportes por cable. Por entonces se habló de que la reactivación del proyecto costaría 1.200.000 euros.

En los últimos meses el runrún entre los círculos de empresarios no cesa:hay quien está dispuesto a poner sobre la mesa el dinero para reemprender el atajo entre el Zaidín y la urbanización de Monachil. Es, de hecho, uno de los proyectos estrella para Granada en el programa andaluz del PP. Como señala la parlamentaria Marifrán Carazo (PP), «es de esos proyectos que consideramos importantes y creemos que hay que consensuar, hablar con el resto de grupos y con toda la sensibilidad en materia medioambiental. Sería un revulsivo para la zona sur de Granada».

Hay dos opciones:rescatar la idea del telecabina directo, o bien optar por un medio de transporte que sirva para conectar varios municipios a las faldas de Sierra Nevada. Este segundo planteamiento serviría para aliviar el tráfico en las carreteras.

El interés empresarial en el cable –del que Cetursa dice no tener constancia– existe, así como la voluntad política por parte del PP y, presumiblemente, la aceptación de parte de la Junta. Claro está, si no hay informes que, otra vez, contradigan a los promotores. El asunto quedará en manos del Gobierno andaluz que salga de las urnas tras las elecciones del 2 de diciembre.

Eventos A la espera de la Copa del Mundo de snowboard

El snowboard y el freestyle (una especie de esquí acrobático) son los deportes de moda sobre nieve y dos de las grandes apuestas de SierraNevada, tanto para los visitantes –como queda patente en sus instalaciones– como para la promoción internacional de la estación. El Campeonato del Mundo de Snowboard yFreestyle generó en 2017 alrededor de 16 millones de euros y 1.500 empleos. La promoción de Sierra Nevada en medios de todo el mundo se valoró en casi 60 millones.

Dos años antes, la Universiada de Invierno –compartida con varias disciplinas deportivas que acogió la capital y el esquí de fondo, disputado en Eslovaquia– supuso un retorno de 6 millones de euros para Granada y llegó a 45 millones de personas de todo el mundo. Como apuntan desde Cetursa, este tipo de eventos dejan «un buen legado para la sede organizadora, pero ponen en tensión a la organización».

Tras las dos últimas apuestas deportivas internacionales, la estación de esquí de Sierra Nevada no tiene grandes citas en el horizonte más próximo, al margen de los campeonatos a nivel regional y nacional. La Federación Andaluza de Deportes de Invierno (FADI) prepara 30 competiciones para la temporada. «Estamos pendientes de confirmación de que la Copa del Mundo de Snowboard vuelva la temporada que viene con una prueba de snowboardcross donde tenemos héroes locales como Regino Hernández y Lucas Egíbar. Un evento superior requeriría, aparte del compromiso de los patrocinadores, el apoyo de otras instituciones», indican desde Cetursa.

Visitantes Un referente en verano e invierno

Ocupa «el primer o segundo puesto en la lista de estaciones más visitadas», «dispone de uno de los dominios esquiables más atractivos del sur de Europa y la calidad de su nieve es reconocida». Así resume Atudem el papel de Sierra Nevada en el mapa nacional de las estaciones de esquí. Pero Sierra Nevada es más que deportes de invierno, y lo ha demostrado en las últimas temporadas con un intenso programa de verano que no deja de sumar visitantes a la montaña. Un 79% de las empresas mantienen su actividad en verano. Como la estación europea con mayor desnivel esquiable, y en condiciones singulares por su ubicación –a media hora de la Costa Tropical– y características de las pistas, el esquiador extranjero (un 23%) sigue siendo un objetivo. Juega un papel fundamental en una actividad que reporta a Granada casi 50 mil millones de euros al año, según cifras publicadas en 2014. Un estudio dirigido por el catedrático de la Universidad de Granada Juan de Dios Jiménez Aguilera concluyó que aproximadamente uno de cada cinco visitantes de la estación gasta dinero en la capital. Es cierto que el efecto de las nuevas conexiones internacionales ha sido «importante», la estación confía en que «una futura conexión AVE entre Madrid yGranada puede favorecer al esquiador entre semana (...)para ir y volver en el mismo día».

Infraestructura Una estación consolidada a lo largo de seis décadas

Alrededor de un millón de personas –no sólo esquiadores– pasan por Sierra Nevada cada invierno. A todos ellos habría que sumar los participantes en las actividades estivales. Según datos de Cetursa, hay cuarenta escuelas, «una cifra sin parangón en otros centros invernales». Como señala el catedrático Juan de Dios Jiménez Aguilera, autor de los estudios de impacto de Sierra Nevada, la estación es un revulsivo para la «proyección nacional e internacional de la ciudad y de la provincia» y ofrece «mayor capacidad de interaccionar con otros tipos de turismo». Tiene un gran impacto en el PIB de la provincia, especialmente en los municipios metropolitanos. Además, como explica el experto en Economía Aplicada, la estación es 'autosuficiente':«El beneficio que se obtiene se reinvierte en mejorar y modernizar la propia estación, haciendo viable su proyecto a futuro».

Son los resultados de casi seis décadas de trabajo. Cetursa nació como tal en 1964 –aunque la historia de los deportes de invierno en la Sierra se remonta a principios del siglo XX– y desde entonces la infraestructura para las actividades de invierno y verano, así como los servicios para los visitantes no han dejado de crecer. El beneficio es claro. En el sector del deporte de invierno predomina el visitante con alto poder adquisitivo. Como señala Jiménez Aguilera, «el usuario de la estación de Sierra Nevada gasta tres veces más de lo que lo hace un turista que visita Andalucía». Podría decirse que cada euro que se gasta a la sombra del Veleta crea un valor de 2,1 euros en bienes y servicios. No obstante, queda mucho por mejorar en la estación. Una de las reclamaciones que sigue presente, tras el incendio del hotel Lodge, es la de ubicar un retén permanente de bomberos en Pradollano, petición sobre la que no hay novedades. Monachil ha pedido más Guardia Civil para vigilar las ventas ilegales –trineos, ropa, material de esquí–. También hay quien pone en duda la capacidad del aparcamiento. El PP incluye en su programa también la ampliación de la superficie esquiable;eso sí, sin 'tocar' límites del Parque Nacional.

Como señalan desde Cetursa, se puede hacer poco al respecto de las infraestructuras. «Existe una ley que debemos respetar. Las infraestructuras en una estación de esquí, concretamente los remontes, son muy caras, y debe ser el accionista el que establezca las fórmulas de financiación. Existe un planteamiento para reestructurar el área de Principiantes de Borreguiles, pero exige buscar fórmulas de financiación que debe establecer el consejo de administración».