Salvar las chumberas y acabar con la plaga de cochinillas es «relativamente sencillo»

Salvar las chumberas y acabar con la plaga de cochinillas es «relativamente sencillo»
RAMÓN L. PÉREZ

Alejo Soler, técnico agrícola, sostiene que «existe un insecto que depreda la cochinilla del carmín en la chumbera y acaba con ella»

ANA ÁVILA

Una plaga de cochinillas del carmín asola las chumberas características del acceso a la Alhambra. Estos desagradables insectos dejan un rastro de color rojo carmín; los machos tienen alas y se asemejan a una especie de moscas blancas que se vuelven incluso más molestos.

Las cochinillas se propagan cuando suben las temperaturas. Desde la llegada del calor, en mayo, esta especie conocida científicamente como 'dactylopius opuntiae' ha causado estragos en las chumberas y en las vidas de muchos vecinos.

Las chumberas, que durante años han actuado como vallado natural que delimita el patrimonio de la Alhambra, están desapareciendo por culpa de estos parásitos que succionan la savia de las pencas de su huésped.

¿Se pueden salvar las chumberas?

Alejo Soler, técnico agrícola, tiene una dilatada experiencia trabajando con la Estación Experimental de la Fundación Cajamar en el control de la cochinilla del carmín. Soler ha explicado a IDEAL que «acabar con las cochinillas y salvar las chumberas es relativamente sencillo si se toman las medidas adecuadas».

El problema, añade el experto, es que la chumbera se considera una especie invasora que llegó a España durante el descubrimiento de América. «Al no ser una planta autóctona está catalogada como planta exótica, por lo que nadie hace nada para acabar con la plaga que está acabando con ella», precisa.

«Tenemos un insecto llamado Cryptolaemus montrouzieri que depreda la cochinilla del carmín en la chumbera, sin embargo, si queremos recuperarlas definitivamente hay que cambiar el concepto cultural del cultivo de la chumbera», Alejo Soler, técnico agrícola

«La chumbera ha tenido multitud de usos en nuestro país desde su llegada hace más de 500 años. Hasta ahora nunca ha tenido ningún enemigo natural ni plaga. Ha sido un cultivo que se ha adaptado muy bien, pero eso ahora ha cambiado y están desapareciendo», continúa el técnico agrícola. «Tenemos un insecto llamado Cryptolaemus montrouzieri que depreda la cochinilla del carmín en la chumbera, sin embargo, si queremos recuperarlas definitivamente hay que cambiar el concepto cultural del cultivo de la chumbera», aconseja Soler.

¿Cómo es el insecto que puede acabar con las cochinillas del carmín?

El Cryptolaemus montrouzieri es un insecto bastante polífago, que se alimenta de las cochinillas y ocasionalmente de otros insectos, como los pulgones. Su máxima eficacia se da controlando grandes poblaciones de cochinillas.

«La plaga ya está aquí. Empezó en Murcia y se ha ido extendiendo. La cochinilla del carmín deja la planta mustia y con una masa blanca algodonosa. Si no se pone remedio va a acabar con la especie, y esto va a suponer un problema» Rafael Pacheco, ingeniro agrónomo

Agrobío es una biofabrica almeriense que produce fauna auxiliar para combatir las plagas y comercializa este insecto para acabar con las molestas cochinillas. El producto en cuestión se llama CRYPTOcontrol. y su modo de aplicación es bastante sencillo: basta con abrir el bote en la parcela y pasar por el cultivo dejando salir los adultos de Cryptolaemus montrouzieri. Cuanto mejor sea la distribución en la suelta más rápido se controlará la plaga

El ingeniero agrónomo, Rafael Pacheco, que leva más de siete años estudiando la mejor forma de salvar las chumberas en Andalucía, es contundente al respecto. «La plaga ya está aquí. Empezó en Murcia y se ha ido extendiendo. La cochinilla del carmín deja la planta mustia y con una masa blanca algodonosa. Si no se pone remedio va a acabar con la especie, y esto va a suponer un problema», avanza.

«El primer paso debe ser que el Ministerio de Agricultura descatalogue esta planta como invasora, y así poder actuar contra la plaga que la amenaza» Rafael Pacheco

Pacheco explica que «la chumbera es una planta de la familia de los cactus que llegó a España hace casi quinientos años procedente del Nuevo Mundo. Los españoles la trajeron por su alto valor para dar de comer al ganado, para separar lindes y también para el consumo humano de sus frutos».

«El primer paso debe ser que el Ministerio de Agricultura descatalogue esta planta como invasora, y así poder actuar contra la plaga que la amenaza», agrega el ingeniero. «Existen varias formas efectivas de controlar y deshacernos de la plaga de la cochinilla, tanto biológicas como químicas. Sin embargo, todo pasa por esa descatalogación de la planta», concluye.