Sabotean el radar fijo de la A-44 que registraba más multas

Los orificios de la caja del radar están tapados con pintura blanca y verde/
Los orificios de la caja del radar están tapados con pintura blanca y verde

El cinemómetro en el kilómetro 132 a la altura de Ogíjares emitió 6.791 sanciones, el triple que en 2015

PILAR GARCÍA-TREVIJANOGranada

Los conductores pueden circular tranquilos y sin tener que pisar el freno por la A-44 a la altura de Ogíjares. El radar fijo del kilómetro 132 en dirección Ronda Sur ha sido víctima de un acto vandálico. El cinemómetro sufrió un sabotaje con pintura verde y blanca que deja inutilizado el sistema de vigilancia y sin poder fichar a los vehículos que superan los 100 kilómetros por hora que marca el límite. El boicot no es casual. El radar es una máquina de hacer dinero a costa de los acelerones de los conductores. El cinemómetro fijo es de los 14 que hay instalados en la provincia el que registra más multas. Según los últimos datos facilitados a este periódico por organización Automovilistas Europeos Asociados (AEA), el radar propició la emisión de 6.791 sanciones (40,31%) en 2017. Las penalizaciones por rebasar el límite se triplicaron en tan sólo dos años. En 2015 el mismo cinemómetro registró 1.872 infracciones en este mismo punto.

Las cifras que maneja la asociación dedicada a proteger los derechos de los conductores parten de la Dirección General de Tráfico. Entre radares móviles y fijos la provincia acumula 38.705 multas en total, es decir, el 17,5% de las sanciones fueron emitidas desde el radar de Ogíjares. A mucha distancia le sigue el aparato situado en el kilómetro 12 en la A395 dirección Sierra Nevada. El aparato registró 3.115 multas en el mismo periodo. En sentido contrario, el radar que menos multas emite es el de la A-92 en el kilómetro 241 en Albolote que sólo registró 365 sanciones.

Lejos de conseguir que los conductores circulen a una velocidad adecuada, el radar de Ogíjares sólo ha aumentado la recaudación que por ley se destina a la financiación de actuaciones y servicios en materia de seguridad vial. El presidente de la AEA denuncia el carácter recaudatorio y no preventivo de los radares de tráfico: «Criticamos el mal uso que se hace de los radares por parte de la DGT porque deberían tener un fin preventivo y no recaudatorio. Sin embargo vemos como cada vez hacen más caja y se demuestra que el radar de Ogíjares no funciona como disuasión si sólo ha hecho que se tripliquen las multas», señala Mario Arnaldo. El presidente mantiene que los actos vandálicos a este tipo de instalaciones no suelen ser muy frecuentes y lamenta que se produzcan estos daños, ya que la instalación del artilugio puede costar hasta 60.000 euros.

Las multas por superar el límite de velocidad máximo indicado en la vía oscilan entre 100, para las infracciones leves, y 500 euros en el caso de las graves, además de la pérdida de puntos del carné. De acuerdo con la AEA el 80% de las sanciones no superan el importe de 100 euros.