El ruidoso vuelo de los estorninos en la plaza de la Trinidad

RAMÓN L. PÉREZ

Las quejas de vecinos y comerciantes sobre el estruendo y la suciedad que provocan estas aves se ha convertido en un constante en los últimos años

S. B. G.Granada

Desde hace años, la plaza de la Trinidad cuenta con unos vecinos que se han convertido en una de sus señas de identidad y que han logrado despertar tanto el encanto de turistas como la molestia de vecinos y comerciantes: los estorninos. A comienzo de verano, estos pájaros volvieron a poblar la céntrica plaza y a llenarla con su canto, el sonido de su vuelo y, como no, sus deposiciones, todo ello a pesar de las muchas iniciativas llevadas a cabo para intentar ahuyentarlos.

Una de las quejas que más recurrentemente han proferido los habitantes del entorno ha sido el mal olor que provocan, lo incómodo de no poder sentarse en su plaza ante el miedo de poder ser «bombardeados» por uno de sus excrementos y el fuerte sonido que se cuela en sus hogares y locales. Un estruendo que se puede comprobar en el vídeo que acompaña esta información y en el que se puede descubrir cómo, con la llegada del atardecer, los estorninos regresan a los árboles que le sirven de aposento tras una larga jornada recorriendo la ciudad, llenando así la plaza de la Trinidad con su ruidoso vuelo.

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