«El roscón de Reyes es el dulce que más cariño despierta»

Francisco José Vílchez y su equipo han elaborado más de 1.500 roscones en estos días. /ALFREDO AGUILAR
Francisco José Vílchez y su equipo han elaborado más de 1.500 roscones en estos días. / ALFREDO AGUILAR

Entrevista a Francisco José Vílchez, presidente de la Asociación de Pasteleros de Granada | Pocos son los hogares granadinos en los que hoy no hay el dulce con el que se dice adiós a la Navidad

INMA G. LEYVAGRANADA

No es solo un bollo elaborado con una masa dulce con forma de corona que se presenta adornado con rodajas de fruta cristalizada o confitada de colores variados. El roscón de Reyes es la estrella hoy en todos los hogares granadinos. Lo sabe bien el granadino Francisco José Vílchez, actual presidente de la Asociación de Pasteleros de Granada, además de presidente de la Federación Andaluza de Pasteleros, vicepresidente de la Confederación Nacional de Pasteleros de Granada y responsable de las pastelerías Zarina de Alfacar y Güevéjar.

-¿A cargos no le gana nadie?

-Más que el Duque de Alba. (Risas).

-Tampoco a dulce. ¿Cuántos roscones de Reyes ha elaborado estos días?

-1.500 más o menos.

-Pocos son los hogares en los que hoy no hay este típico dulce.

-Típico de Francia, por cierto. Es una tradición francesa. A mí me gusta decir más que es el dulce de Navidad del niño, porque es el que más cariño despierta, sin duda alguna.

-De nata, chocolate, cabello de ángel... ¿Cuál es realmente el roscón tradicional?

-El relleno de mazapán, pero como aquí no tenemos esa cultura, como ocurre en el Levante, por ejemplo, gana el de nata. Aunque los pasteleros en los últimos años vamos con las tendencias y hacemos casi de todos.

-¡Hasta salados!

-Así es, cuya decoración es bastante especial porque se sustituye la naranja por tomate, la calabaza por pimiento rojo y el melón por pimiento verde. Y el azúcar húmedo por mozzarella, ya que tiene una textura parecida. También tenemos roscones 'single', de 100 gramos, para los que no necesitan más (sonríe).

-Cada año se superan...

-Y para el año que viene, me comprometo a que en las pastelerías, en las mías seguro, haya roscones para la gente con algún tipo de intolerancia alimentaria. Mi objetivo es que todo el mundo tenga roscón en el Día de Reyes.

-Y a partir de mañana... ¡Todos a dieta!

-Granada es peculiar hasta para eso, porque ahora empezamos con la olla de San Antón y la cuajada de carnaval (risas).

-¿Las pastelerías hacen su agosto en Navidad?

-Sí, es una temporada que hay que aprovechar porque la cuesta de enero termina en Semana Santa, salvando San Valentín. Aunque yo preferiría una línea más recta, que este repunte de venta en diciembre porque es un sacrificio muy grande. Son días de mucho esfuerzo físico y también psicológico porque de ti depende que el Día de Reyes sea especial. Si te equivocas, conviertes un día especial en una jornada fea. La presión es muy alta.