Una granadina recorre 4.182 kilómetros para poder votar el 2D

Una granadina recorre 4.182 kilómetros para poder votar el 2D

El hilo de Twitter de la granadina Paula Velasco en el que explica su aventura para «rogar el voto» desde Canadá se volvió viral en las redes

Rosa Soto
ROSA SOTOGRANADA

Paula Velasco se ha recorrido Canadá de punta a punta. De Vancouver a Toronto. Un total de 4.182 kilómetros, según la ruta de Google Maps, para poder solicitar su voto rogado en el consulado de España en el país norteamericano. Velasco es una joven granadina de 30 años que a finales del mes de junio hizo las maletas y se fue a vivir a Vancouver. Esta investigadora posdoctoral viajó a Canadá gracias a una ayuda de la Universidad de Sevilla que le cubre una estancia de seis meses en la Universidad British de Columbia (UBC).

Cuando se marchó no sospechaba que las elecciones autonómicas de Andalucía se adelantarían hasta el próximo domingo 2 de diciembre. Así que tal y como la presidenta andaluza, Susana Díaz, hizo el anuncio el pasado lunes 8 de octubre, la joven granadina empezó a informarse sobre el procedimiento para votar desde el extranjero. Fueron tantas las trabas que encontró que creó un hilo en Twitter que rápidamente se volvió viral en la red social por la importancia del tema y por cómo relató su «aventura» para solicitar la documentación correspondiente del voto rogadopara las próximas elecciones autonómicas.

Hilo viral

«Las elecciones andaluzas me han pillado en Canadá, y como pienso ejercer mi derecho al voto me ha tocado vivir lo que denominaré #laaventuradevotar #sinvoznivoto. Os cuento». Así comenzó Velasco su historia el pasado miércoles que en pocas horas consiguió 260 'retweets', 252 'me gusta', 14 comentarios y un ejército de usuarios atentos a sus comentarios, muchos de ellos acompañados de gifs, fotografías o vídeos en los que explicaba su situación junto a la etiqueta #VotoRogadoVotoRobado.

Para suerte de esta joven, hacía meses que tenía reservado un billete de Vancouver a Toronto para asistir a una conferencia por su investigación, por lo que el billete comprado con antelación y escogiendo la opción más barata con varias escalas en Estados Unidos le costó unos 250 euros y tardó unas 12 horas. Si hubiera comprado el billete ahora, le habría salido por algo más de 300 euros. Los vuelos directos son algo más caros y tardan cuatro horas y media aproximadamente.

El papeleo

Velasco aprovechó su tiempo libre fuera de la conferencia para acudir al consulado español y solicitar los documentos necesarios para emitir su voto rogado. Este tipo de voto es fruto de un pacto alcanzado por en 2011 por el PP y el PSOE con el objetivo de acabar con el fraude del voto de los emigrantes, por lo que el elector tiene que «rogar» para que le sea concedido su derecho al voto en las próximas elecciones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pidió el pasado 29 de agosto a los grupos parlamentarios que acelerasen los trabajos para suprimir el voto rogado antes de las elecciones autonómicas y europeas previstas para el 26 de mayo, ya que desde que se introdujo esta modalidad hace siete años, los votos de españoles en el extranjero se redujeron del 30% al 5% por el largo procedimiento documental.

Esta granadina compartió en Twitter paso a paso su odisea para hacerse con los documentos necesarios que le permitirán votar a distancia y aseguró que el trato por parte del personal del consulado de España fue «excelente». En una conversación con IDEAL, Velasco lamentó que votar fuera tan complicado para los españoles que viven en el extranjero o que están desplazados temporalmente. «A muchos se les pasa las ganas de votar con tanto papeleo. Además, ¿quién está dispuesto a pagarse un vuelo de 300 euros para votar? Se nos está negando un derecho democrático y no se nos está tratando como al resto de ciudadanos», criticó esta investigadora.

Tardó más de hora y media en hacer todo el proceso administrativo y tramitar la solicitud de su voto rogado. «A pesar de que fui dos días después del anuncio de las elecciones, el consulado todavía no había recibido los documentos para los ciudadanos, por suerte tenían de sobra de la última vez», apuntó. De esta manera, Velasco se pudo inscribir en el Voto ERTA, la modalidad para los electores españoles residentes en España temporalmente en el extranjero, ya que ella regresa a casa por Navidad coincidiendo con el fin de su estancia en la universidad. Una vez ya inscrita, sólo le queda esperar que las papeletas le lleguen a tiempo a su dirección en Vancouver y remitir la seleccionada mediante carta certificada al consulado en Toronto, que las enviará a España. «Es que aunque cumpla con los plazos, quizás mi voto no llegue a tiempo», lamentó.