Un proyecto de cambio para mejorar la educación

Jornadas Scholas Ciudadanía/PEPE MARÍN
Jornadas Scholas Ciudadanía / PEPE MARÍN

Scholas Ciudadanía triunfa entre los jóvenes que, dicen, haber encontrado una vía de expresión para resolver problemas como los prejuicios o el bullying

ÁNGELA MORÁNGranada

Estudiantes de doce centros de la ciudad han trabajado durante una semana para crear un proyecto de cambio y presentarlo ante las autoridades competentes. Scholas -una fundación que ofrece las herramientas necesarias para que los jóvenes analicen y resuelvan sus problemas- ha guiado a 150 colegiales hacia la construcción de un plan de ataque contra las etiquetas y los prejuicios de la sociedad actual, y más concretamente, de la convivencia en los centros educativos. Asimismo, se ha elaborado en comunión otro informe con diferentes epígrafes, sobre la necesidad de una 'educación para la vida real' impartida desde las aulas. «Los chavales quieren aprender a leer una factura o saber defenderse en una ciudad desconocida», explicó Carmen Rosales, organizadora de Scholas en Granada. Propuesta que se ha plasmado en los diferentes puntos que se quieren abarcar: economía –ilustrar sobre temas financieros y nóminas–, vida práctica –tareas domésticas–, y temas tabú –sexualidad y drogas–.

La educación de ahora -según dicen los estudiantes y docentes que han asistido a la convivencia-, tiene por bandera impartir las clases de forma teórica y este método es el que Scholas quiere mejorar. Escolares de todas las etnias, culturas y estatus sociales, se han unido para crear una campaña educativa que se encauce, además de dominar infinitivos y ecuaciones, en solventar las cuestiones habituales que se presuponen como aprendidas.

«Los chicos llegaron el primer día y se miraban con recelo, al tercer día ya estaban los grupos completamente integrados y el último se han despedido con abrazos y han llegado a llorar por la emoción», dijo Javier Viñayo, responsable de relaciones externas del centro de Magisterio la Inmaculada, sede del evento. Menores que aplauden la oportunidad que les ha brindado la fundación para lograr voz en las decisiones que les afectan. «Vamos a presentar el proyecto en las instituciones y esperamos que Francisco Cuenca lo tenga en cuenta», comunicó Hugo García, estudiante del colegio la Presentación.

Los adolescentes defienden que su punto de vista es importante y justifican que a la hora de tomar decisiones, ellos son los que tienen que proponer y defender sus intereses ya que son los que viven cada situación en sus carnes.

José María del Corral: «El problema es pensar que en cuatro horas y entre cuatro paredes vamos a arreglar el mundo»

Las jornadas han sido amparadas por el director mundial de la institución, José María del Corral –docente de profesión–, que no dudó en bromear con los jóvenes al enterarse de que durante la semana se había sucedido un 'culebrón'. «Se ha desarrollado un romance entre los asistentes», se anunció en el acto de clausura y del Corral, de una manera muy amable y cercana, quitó hierro al asunto que había ruborizado al chico. Una forma de dirigirse a los participantes y que obtuvo sus frutos. Los chavales querían interactuar con él, abrazarle, e incluso, pedirle «por favor», «por favor», entrar en la lista de los cuatro afortunados que podrán presentar los proyectos directamente al actual Papa, el próximo 21 de marzo pero que, todavía, «no se conoce la lista de asistentes», dilucidó del Corral a los entusiasmados que se le acercaban con cara de pena como sistema de súplica

Tras la presentación de la campaña, y a modo de metáfora, del Corral plantó un olivo que los alumnos deberán cuidar. «De vosotros depende que este árbol florezca o se marchite, al igual que los proyectos e ideas que se han creado en estas jornadas, hay que regarlo para que no caiga en saco roto», pronunció del Corral.

Un gesto que se repite desde sus comienzos cuando el Papa Francisco –impulsor de Scholas Occurrentes, fundación de la que mana Scholas Ciudadanía–, entregó a Messi y a Buffon un olivo «porque ellos también son maestros e influyen en todos sus admiradores», argumentó el director.

Desde la organización de Scholas se ha reiterado, en numerosas ocasiones, la idea de que no se trata de un proyecto religioso, «en ningún momento se ha cantado y predicado ningún ideal católico», explicó el director mundial.

La asistencia –que se pretende aumentar en próximas ediciones–, «ha sido un éxito» según los organizadores. Sensación, la de los muchachos, que IDEAL ha podido comprobar en el cierre de las jornadas donde el patio de La Inmaculada desprendía compañerismo, ilusión y complicidad.