La familia de un vecino de Íllora denuncia su secuestro y lo encuentran en un bar

La familia de un vecino de Íllora denuncia su secuestro y lo encuentran en un bar
Ideal

La familia de un vecino de Íllora denunció ayer por la mañana un presunto secuestro y tras movilizar a la policía judicial todo acabó en que continuó la juerga de la noche

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGranada

Los familiares de un vecino de Íllora se personaron ayer ante la jefatura de la Policía Local de este municipio para presentar una denuncia por un supuesto secuestro de un padre de familia, al menos, una desaparición involuntaria que apuntaba a secuestro. Todo el temor de esa supuesta retención ilegal procedía de dos motivos distintos; el primero, es la ausencia de este ilurquense durante toda la noche de su domicilio familiar; y la segunda, es una llamada de teléfono a su móvil donde se escuchaba una conversación de fondo que la familia interpretó como un posible secuestro. A partir de estos dos motivos se montó un lío importante.

Este periódico contactó ayer con fuentes municipales de Íllora para saber qué había ocurrido exactamente, después de que la familia advirtiera de un posible secuestro de este individuo. Sobre la una del mediodía de ayer nadie sabía aún si era un secuestro, una venganza contra este padre de familia o cualquier otro suceso rocambolesco.

El individuo, sin antecedentes penales, después de pasar toda la noche fuera de casa regresó sobre las siete de la mañana. Al menos fue visto por su esposa, pero poco después volvió a marcharse, lo cual generó más incertidumbre aún. Antes de las nueve de la mañana hay un intercambio de llamadas... aunque llega un momento que en una de ellas el interlocutor no cuelga el teléfono y se comienza a escuchar una conversación de fondo que permite a la familia interpretar que este hombre estaba retenido contra su voluntad. Lo ocurrido realmente, según ha podido saber este periódico de fuentes municipales, es que durante la noche en la que no apareció por su casa compartió juerga junto con otros dos individuos y el móvil y su cartera los dejó olvidados en el coche de uno de ellos.

El estado de embriaguez que presentaban estos dos individuos hizo que en una de las conversaciones telefónicas con la familia del supuesto secuestrado se dejaran el móvil del desaparecido sin colgar y la conversación que murmuraban fuera interpretada como ese posible secuestro.Después, el teléfono dejó de funcionar, seguramente, porque se quedó sin batería.

La Policía Local de Íllora trasladó a la Guardia Civil la denuncia. Al momento se movilizó un operativo para saber si detrás de la desaparición había un secuestro realmente o una desaparición voluntaria. Los agentes de la Benemérita comenzaron a efectuar las pesquisas correspondientes y así estuvieron toda la mañana. Mientras tanto, la familia del supuesto secuestrado esperaba noticias. Al final, pasadas las 13.30 horas, lo vieron en un bar de una pedanía de Pinos Puente. Seguía de juerga. No hubo secuestro y sí mucho alcohol. Estaba de parranda.