La sigilosa eclosión de Vox en Granada

Santiago Abascal, durante su intervención el pasado día 26 en Granada/AFP
Santiago Abascal, durante su intervención el pasado día 26 en Granada / AFP

La fuerza de extrema derecha irrumpió con 46.252 electores y ha cuadruplicado sus afiliados en un año. Aseguran haber gastado 400 euros del partido durante la campaña; el resto se ha sufragado con donaciones y aportaciones de los candidatos

Javier Morales
JAVIER MORALES

Semanas antes de las elecciones ya se daba por hecha la llegada de la extrema derecha al Parlamento Andaluz. Sólo estaba por ver en qué medida, una incógnita que quedó despejada al filo de las 22 horas del domingo: Vox contará con 12 diputados en la cámara autonómica. Uno de ellos será Francisco José Ocaña Castellón, el candidato por el que votaron 46.952 electores granadinos. Llegará a Sevilla tras una campaña austera que tuvo como cima la intervención del líder nacional de partido,Santiago Abascal, quien congregó a unas 2.000 personas en un hotel de Granada. Con la irrupción en el parlamento, Vox culmina su sigilosa eclosión en la provincia.

Los inicios del partido se remontan a finales de 2013, momento de su fundación a nivel nacional y en plazas como la granadina. Debutaron en las elecciones autonómicas de 2015, donde contabilizaron 1.876 votos en la provincia, 1.006 de ellos sólo en la capital. Con Ignacio Nogueras como candidato llegaron a las municipales del mismo año. Su lema «que no te enteras», impreso en la cartelería verde de la formación, atrajo a 989 censados, un grupo insignificante: el 0,9% de los votos. Luego, en las generales de 2015, convencieron a 1.264 votantes granadinos, un 0,25% del total. Ya en 2016, y de nuevo en elecciones generales, descendieron a los 984 votos. El siguiente hito son las elecciones del pasado domingo, cuando multiplicaron por 40 sus papeletas.

El diputado logrado no es el único motivo de felicitación entre los componentes del partido: han pasado en apenas un año de 100 a 450 afiliados en toda la provincia. El perfil es muy diverso, según el secretario de Vox en Granada, Diego JesúsMartínez. En su web dicen ser «profesionales, autónomos, amas de casa, jubilados, emprendedores, empleados, trabajadores, funcionarios, estudiantes» que «nunca» han «vivido de la política». Han constatado un incremento de los jóvenes que se afilian al partido, atraídos, dicen, por su 'Cañas por España', una especie de nuevas generaciones pero sin estructura jerárquica, a modo de foro.

La mayoría aporta nueve euros mensuales, aunque en casos excepcionales –desempleados, estudiantes, jubilados, pensionistas– ofrecen una 'suscripción' de cinco euros. Los menores de 23 años pueden sumarse por tres euros. En casos extremos –por ejemplo, el de una familia en la que todos los miembros estén en el paro– es posible tener carnet de la formación de ultraderecha por un euro al mes.

Durante las últimas semanas han contabilizado una media de cinco inscripciones diarias. Ayer, jornada de 'resaca' electoral, también recibieron un buen número de peticiones, anexas a mensajes de enhorabuena. Vox se expande por toda la provincia y ya dispone de agrupaciones locales asentadas en Las Gabias, Maracena, La Zubia, Albolote, Huétor Vega, Guadix, Baza, Almuñécar o Motril.

Al frente del partido hay un comité ejecutivo provincial compuesto por seis personas, una de ellas su presidente, Julio Vao. Es, desde junio, el sustituto de Ignacio Nogueras, condenado a finales del pasado mes a un año y nueve meses de cárcel por un delito continuado de estafa con la agravante de abuso de confianza. Tiene otra causa pendiente en la Audiencia Provincial por apropiación indebida. Los actuales componentes de la directiva no tardaron en desvincularse de Nogueras, que ubicó la sede de Vox en su despacho. Ahora disponen de un local en la calle Yerbagüena –aún sin el logo– que pretenden abrir un día o dos a la semana.

Caravana rural

Los 'herederos' de Nogueras han capitaneado una campaña sin grandes alardes. El secretario de Vox en Granada, Diego Jesús Martínez, asegura que sólo han gastado 400 euros del partido. El resto han sido donaciones de «gente desinteresada», y gastos sufragados del propio bolsillo de los candidatos. El partido no precisa la cantidad que han gastado en lo que describen como una «caravana rural»: una ruta en una furgoneta prestada y rotulada por un militante con la que han recorrido municipios del Área Metropolitana y se han desplazado a Baza, Motril o Guadix. De acuerdo con Martínez, la acogida en estos pueblos ha sido de «ilusión y cariño», incluso «pedían publicidad para repartir entre sus familiares». Todo ello sumado a la difusión en redes sociales, donde, dicen, se mueven «muy bien».

En ellas, fotos de los actos y convocatorias, pero también 'memes' –burlas con imágenes– con alusiones a la ley contra la violencia de género, los vegetarianos o los inmigrantes.

La Alhambra para Granada

Dice Diego Jesús Martínez que no son un partido «de extrema derecha, ni machista ni racista». «Queremos un proyecto para mejorar la vida de nuestros compatriotas (...) somos un partido de derechas al uso». Sin embargo, en su programa a nivel nacional hablan de «reconquistar España», derogar la ley de violencia de género, de deportar a inmigrantes ilegales, de levantar «un muro infranqueable en Ceuta y Melilla», de suprimir la autonomía catalana, de difundir las «gestas y hazañas de nuestros héroes nacionales», de cerrar mezquitas fundamentalistas y expulsar imanes o de suprimir la cobertura pública del aborto o el cambio de sexo. En cuanto a Granada, reclaman la gestión integral de la Alhambra y Sierra Nevada desde la capital, la construcción del teleférico hasta la estación de esquí, la reducción de listas de espera con la construcción de hospitales o el fomento del turismo cultural.

Vox ha pasado de 0 a 100 –de 1.000 a 47.000– casi sin hacer ruido y ya piensan en atar concejales en los grandes núcleos de la provincia. Sólo queda medio año para las elecciones municipales.

 

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