Recuperan las cuatro pistolas robadas en el cuartel de Láchar y hay un detenido

Vista exterior del acuartelamiento de la Guardia Civil de Láchar. / RAMÓN L. PÉREZ

Los cacos accedieron al edificio, vacío los fines de semana, tras romper un cristal de una ventana situada en la parte trasera y reventar las taquillas donde estaban las armas reglamentarias

CARLOS MORÁN y JOSÉ R. VILLALBAGranada

La Guardia Civil logró a última hora de la noche de ayer recuperar las cuatro pistolas Beretta robadas entre el sábado y el domingo en el cuartel del instituto armado de Láchar. Los investigadores mantenían detenida, al menos, a una persona vinculada con este robo con fuerza al cierre de esta edición, aunque el secreto de sumario decretado en sede judicial ha impedido que trascienda más información sobre este caso. El arrestado es un conocido de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado.

Tanto las armas como el individuo arrestado se encontraban en Pinos Puente cuando los agentes procedieron a su detención. Las cuatro pistolas fueron robadas de las taquillas que tenían los guardias, al menos tres de ellas, y la cuarta de otra dependencia de este cuartel. La investigación sigue abierta y no se descartan nuevas detenciones.

El autor o los autores del robo no actuaron al tuntún. Antes de entrar por la fuerza en el inmueble, se cercioraron de que no había ningún guardia civil en su interior. De hecho, aprovecharon que era fin de semana para perpetrar el asalto, ya que, salvo excepciones, el edificio está cerrado los sábados y los domingos. A diferencia de lo que sucede en otras casas-cuartel, en la de Láchar, localidad de poco más de tres mil habitantes situada a 20 kilómetros de Granada, no vive nadie. Es evidente que los ladrones lo sabían.

No está claro si el golpe se produjo la madrugada del pasado sábado o ayer domingo (también al amparo de la oscuridad), pero lo que sí parece meridianamente cierto es que los intrusos irrumpieron por una ventana situada en la parte trasera del cuartelillo, rompieron el cristal y luego se dirigieron al lugar en el que estaban las taquillas de los guardias civiles. Acto seguido, reventaron los armarios y se llevaron cinco pistolas. También munición: más de un centenar de balas, aunque IDEAL no pudo confirmar este extremo con fuentes oficiales.

Pocos agentes

El aspecto exterior del cuartel de Láchar, que es similar a un fortín y está situado en un alto del pueblo, no es malo. Los muros tienen pinta de haber sido encalados hace poco. En este sentido, la Diputación Provincial de Granada incluyó el de Láchar en un plan de restauración de cuartelillos.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Algunas ventanas, aunque están enrejadas -no era el caso de la que presumiblemente sirvió a los cacos para acceder al interior-, tienen los cristales rotos, lo que permite asomarse al patio interior, que presenta un aspecto destartalado.

Ayer por la tarde, varios agentes de paisano deambulaban por el acuartelamiento.

Las fuentes oficiales de la Guardia Civil no aportaron demasiados datos sobre el suceso. Se limitaron a afirmar que hay una investigación abierta que esperan que dé frutos cuanto antes. A nadie se le escapa que el asunto es muy delicado. Los citados medios tampoco precisaron si el inmueble disponía de cámaras de seguridad, pero parece que no.

La Asociación Española de Guardias Civiles, que distribuyó un comunicado ayer sobre el robo en Láchar, afirmó que el cuartelillo de la localidad «sólo abre hasta las 14 horas a diario y los fines de semana cierra a cal y canto», una circunstancia que «han aprovechado los ladrones para acceder al puesto, que carece de las mínimas medidas de seguridad, este fin de semana para llevarse cinco armas cortas y munición».

Por su lado, la asociación Jucil -Justicia para la Guardia Civil- ha denunciado la inexistencia de armeros en estas dependencias de Láchar y el incumplimiento de la normativa para guardar las armas, tal y como exige la ley. Jucil se reserva la posibilidad de acudir a los tribunales si no se solucionan estas carencias en los cuarteles de la Guardia Civil.