Paralizan el derribo de un puente en riesgo de derrumbe para no quedar «aislados»

Un vehículo circula por el puente en riesgo de «colapso»./J. M.
Un vehículo circula por el puente en riesgo de «colapso». / J. M.

Un grupo de vecinos de Chimeneas se planta frente a las máquinas de una obra ejecutada por la Diputación, que se había comprometido a habilitar un camino alternativo

Javier Morales
JAVIER MORALES

El puente que conecta las dos laderas del barranco de Noniles –o, lo que es lo mismo, el municipio de Chimeneas y la pedanía de Castillo de Tajarja– presenta «grandes deformaciones» y «síntomas de agotamiento» que pueden derivar en su «colapso». Dos tubos metálicos de cinco metros de diámetro y similar longitud, visiblemente dañados, sostienen el tramo de 40 metros de la GR-3312 que es imprescindible para los trabajadores de la aceituna o los vecinos que van de Castillo a Chimeneas para visitar al médico o sacar dinero en el banco. En 2017, la Diputación publicó el proyecto para arreglar el firme de la carretera y reconstruir el puente. En la mañana de ayer, las máquinas accedieron al paso para comenzar su derribo, pero se encontraron con un grupo de vecinos que les impidió la entrada.

No quieren ver el puente convertido en escombros hasta que no tengan los caminos alternativos que les prometieron para poder circular durante el mes que durarán las obras, si la meteorología no alarga los plazos. Esa es la previsión más optimista, la de la Diputación. A pie de obra indicaban ayer que serán dos meses, mientras que los vecinos se resignan a «tres o cuatro».

Este paso sobre el barranco está ubicado justo a la salida de Chimeneas, por lo que impide la comunicación entre ambos municipios en una época clave:la temporada de recogida de aceituna que acaba de empezar. El corte –que quedó en amago– deja aislada a una zona de cortijos en la que vive una mujer que requiere atención sanitaria continua. También una familia con dos niños que tendrán complicado ir al 'cole'. Afecta a un depósito de aceituna y una granja. Además, obliga a modificar el transporte escolar. Para ir de un núcleo a otro la única opción –excepto para los tractores– es dar la vuelta por la A-92, un rodeo de media hora para un viaje que ahora hacen en diez minutos.

Así resume el problema A. L., uno de los afectados, mientras señala uno de los caminos que podrían haber asumido temporalmente el tráfico del puente, que se convierte «en una autovía a partir de las tres». Es un sendero, utilizado décadas atrás, que bordea el barranco. La Diputación negó su uso provisional porque lo considera inseguro –a simple vista, lo es– pero se comprometió a habilitar otra vía que ayer no estaba operativa.

El diputado de Obras Públicas y Vivienda, José María Villegas, dijo ayer que ya había explicado a los vecinos y la alcaldesa los inconvenientes «que derivan de esta obra como de cualquier otra» y se comprometió a acometer el camino alternativo. Los agricultores prefieren el sendero del barranco y aseguran que no se podrá adaptar el que propone Diputación –y que supondría un rodeo considerable, teniendo en cuenta la velocidad a la que circulan los tractores– porque «habría incluso que cortar olivos». Según Villegas, ya se consensuó con los vecinos hacer la obra en dos fases para minimizar los daños colaterales. Por eso, se ha ejecutado en un primer momento el cambio del asfalto desde el puente hasta Cijuela y, ahora, el arreglo del puente.

La alcaldesa, María Ascensión Molina (PP), apoya la reivindicación de sus vecinos:«Los agricultores están enfadados con toda la razón». Sostiene que la opción «más lógica» es la de conducir el tráfico por el lateral del barranco, ya que «si se hace bien no es un peligro». Estiman que en un par de días podría quedar listo el nuevo camino. La regidora pide que se arregle el puente, «pero con un orden», y lanza una advertencia:«No se va a tirar hasta que no haya una vía alternativa».

El cami´o accidentado.
El cami´o accidentado. / J. M.

Un camión accidentado

Ayer, cuando los agricultores impidieron que la maquinaria arrasara el puente, un camión de basura tomó la curva en sentido Chimeneas, justo antes del puente, y se encontró con la protesta. Para evitar arrollar a los congregados en el paso sobre el barranco, giró a la izquierda y terminó estampándose con la ladera. Ayer a mediodía seguía 'clavado' en la cuneta. El conductor no sufrió heridas, según testigos del choque.

Hoy, los afectados repetirán la protesta. Están convocados a las ocho de la mañana en el puente para impedir, un día más, que los operarios empiecen a retirar la capa de asfalto y tierra que hay sobre los tubos dañados. Anticipan que repetirán el bloqueo cada mañana hasta que haya una solución que permita compaginar el arreglo del puente con los jornales en la aceituna y la rutina de los vecinos de ambos pueblos.