La parada de bus más cercana a Ízbor está a 4 kilómetros del pueblo

Un grupo de vecinos de Ízbor explica sus quejas por el transporte público./R. VÍLCHEZ
Un grupo de vecinos de Ízbor explica sus quejas por el transporte público. / R. VÍLCHEZ

Los vecinos exigen que el transporte público llegue hasta la localidad y de esta forma pueda evitarse la caminata

RAFAEL VÍLCHEZÍZBOR

Es muy triste quedarse sin aliento en medio de la nada. También lo es no tener un eficiente sistema de transporte público. Pues bien, esto sucede desde hace bastantes años en el pueblo de Ízbor, perteneciente al municipio de El Pinar, en la comarca del Valle de Lecrín.

En este lugar los vecinos que carecen de vehículo y tienen que salir a Granada capital, Motril, Dúrcal y otros lugares por diversos motivos tienen que realizar andando cuatro kilómetros, entre la ida y la vuelta, para, y a la intemperie, acceder a la parada del transporte público más cercano situada muy cerca de la entrada del túnel de Ízbor.

Una de las vecinas de Ízbor, Eugenia, de 78 años, indica que en su casa no existe vehículo «y como ya casi no puedo andar, cuando salgo del pueblo tengo que pagar a quien me lleve, y encima agradecida, porque ya no estoy para esos trotes, y realizar la caminata hasta pasado el túnel de Ízbor. Y lo mismo que me sucede a mí le pasan a otras personas. Aquí, en Ízbor, quien no tiene coche y no puede andar tanto, le cuesta mucho salir a cobrar la paga, ir a los hospitales, etcétera».

También, las personas más jóvenes que carecen de coche y tienen que salir a otros pueblos o ciudades, «tienen que levantarse muy temprano y andar unos tres cuartos de hora para coger el bus justo a la salida del túnel de Ízbor. Casi todo el mundo suele llevar una linterna para alumbrarse de madrugada y por la noche».

Eugenia dice también que lo más sensato sería que «Ízbor contara con un servicio de transporte publico digno, como el que tienen los jóvenes de nuestro pueblo que cursan sus estudios en Talará y Dúrcal. A ellos los llevan y los traen y los dejan a la entrada del casco urbano y los demás vecinos si desean salir a otras partes y no tienen medio de transporte sufren calores en verano y fríos, vientos y lluvias en invierno durante una larga caminata. Eso sí, una vez, poco antes de unas elecciones, nos dijeron que nos iban a dotar de transporte público y nos dio mucha alegría, pero pasaron los comicios y lo prometido no se cumplió porque según nos dijeron en el Ayuntamiento eso costaba mucho dinero», asegura.

Otra vecina de Ízbor, Ana Murillo, relató que «el Ayuntamiento de El Pinar sí nos dotó un día de transporte público, eso sí, para acercarnos a Pinos del Valle a votar, pero mi familia y otras más no fuimos a depositar el voto porque no se portaron bien con Ízbor, un pueblo muy bonito y antiguo pero muy marginado desde hace años que carece de transporte público, que tiene un carril que es una calamidad y se encuentra intransitable porque no lo han arreglado».

Además, «la gente pasa mucho frío porque el radiador del consultorio médico no funciona desde hace cuatro años. Y la cortina de este centro se rompió y nadie ha puesto otra, que posee unos caminos rurales que están muy mal, y por si fuera poco, nos faltan setecientos euros para completar el dinero del arreglo del tejado de la iglesia que está fatal y precisamos ayuda para la obra antes de que se venga abajo la techumbre», termina diciendo esta vecina de Ízbor.