Órgiva realiza la bajada de la imagen de su patrón San Sebastián en procesión desde su ermita a la iglesia

Órgiva realiza la bajada de la imagen de su patrón San Sebastián en procesión desde su ermita a la iglesia

La casa del santo comenzó a edificarse en 1589, y en 1591 fue erigida canónicamente por el arzobispo de Granada, don Pedro de Castro y Quiñones

RAFAEL VÍLCHEZÓRGIVA

La ciudad de Órgiva se prepara para celebrar el día 20 (domingo) la festividad de su patrón San Sebastián. La misa comenzará en la iglesia a las doce del medio día y a continuación tendrá lugar la procesión acompañada de los fieles y devotos, fuegos artificiales de la familia Ortega y de la gran Banda de Música Exoche de Órgiva, dirigida por Jesús Marfil. También será procesionada el domingo la imagen de la Virgen de la Aurora por las calles del pueblo finalizando en la panorámica ermita de San Sebastián.

El mayordomo de San Sebastián, Bernardo Maya Heredia, y las mayordomas, Encarnación Pérez Quiles y María Pino Correa, se encargan con mucho primor, devoción y esmero de pedir dinero para las fiestas. El pasado martes tuvo lugar la santa misa en la ermita oficiada por el durqueño don Manuel, y el traslado de la imagen de San Sebastián en procesión hasta la iglesia. El miércoles tuvo lugar la unción de enfermos. El jueves hubo renovación de las promesas matrimoniales. Y el viernes participación de los niños de catequesis y ofrenda floral por la tarde.

Según algunos historiadores parece ser que el patronazgo del glorioso mártir San Sebastián sobre los cristianos de Órgiva se implantó con el respaldo canónico del arzobispado de Granada, a finales del siglo XVI, a raíz de una epidemia de peste bubónica que azotó la comarca y otras zonas, causando numerosas víctimas en Órgiva y otros lugares.

En 1724 se produjo también con mucha virulencia esta contagiosa y mortal enfermedad; pero Órgiva y los lugares de sus cabeceras (Caratáunas, Soportújar y Cáñar) fueron preservados milagrosamente de su incidencia y de sus mortíferos efectos. Un hecho realmente insólito que provocó en los orgiveños y en los habitantes de los mencionados lugares, el fervoroso y unánime incremento de la devoción a San Sebastián, abogado contra la peste.

En el legado primero del libro de inventarios de la parroquia de Órgiva, correspondiente a 1724, se recoge un auto, fechado el día 20 de enero de 1725, en el que se alude al firme compromiso que los consejos y vecinos de Cáñar, Soportújar y Caratáunas contrajeron para asistir anualmente a la fiesta que el consejo y los cristianos de Órgiva celebran en honor a San Sebastián.

En 1589 se abrieron en Órgiva los cimientos de la ermita de San Sebastián. Anteriormente en este lugar, según la tradición, existía una fortaleza visigoda que dominaba, desde la cúspide, el Valle de Albacete y otros lugares. La ermita fue erigida canónicamente en 1591 por el arzobispo de Granada don Pedro de Castro y Quiñones, fundador de la Abadía del Sacro Monte.

Durante la Guerra Civil el edificio sufrió notable quebranto, quedando en estado ruinoso. Se hizo preciso, después, estimular la buena voluntad de los católicos orgiveños para llevar a cabo su restauración, en la que ha de destacarse la actuación del difunto arcipreste don Evaristo Medina.

Las obras de la ermita se realizaron en 1951, merced a la generosidad del ilustre orgiveño, don Antonio García Trevijano, decano entonces del Colegio Notarial de Granada. Se modificó la antigua portada con la desaparición del viejo portal, permitiendo ensanchar la reducida capacidad de la ermita. También, se renovó la solería, se afirmó la cimentación y se introdujeron algunas innovaciones en la decoración de las capillas, conservándose intacto el primitivo retablo de yeso, en donde se venera a San Sebastián. A ambos lados de la ermita se hallan las capillas con las imágenes de Nuestra Señora de la Aurora y Santa Ana, según el libro 'A las puertas de la Alpujarra', del fantástico profesor, escritor, historiador, investigador, poeta… Miguel Carrascosa Salas.

Hace unos años, estando al frente de la iglesia de Órgiva los sacerdotes Francisco J. Campos y José Gabriel Flores, también fue restaurada la ermita de San Sebastián gracias a la generosa colaboración de muchas personas. Entre otras cosas se colocaron en la ermita nuevas vigas de madera para conformar la nueva cubierta y el nuevo tejado.

La memoria del municipio alpujarreño de Órgiva se remonta a varios milenios atrás, Tolomeo ya lo mencionaba como la colonia griega de Exoche. Fue en época nazarí cuando pasó a denominarse Albastch, que significa llano, y durante varios siglos se le denominó Albacete de Órgiva.

En 1942, Boabdil, el Rey desterrado, gozó de sus tierras gracias a un decreto de los Reyes Católicos, pero fue durante la sublevación morisca cuando se convirtió en escenario de cruentas batallas, donde la torre de la Casa-Palacio de los Condes de Sástago representó un gran papel defensivo por parte del alcalde Gaspar de Saravia contra las huestes de Abén Farag.

Órgiva se encuentra situada en el centro de una frondosa planicie, salpicada de olivos centenarios y también milenarios, donde confluyen el Río Guadalfeo y su afluente el Río Chico. Su iglesia consagrada a Nuestra Señora de la Expectación data del siglo XVI y es de estilo renacentista de tipo grecorromano, con bóvedas de cañón y arcos de medio punto. Sus dos torres gemelas de planta octogonal son rasgos identificativos de Órgiva.

En la verja exterior de la iglesia existe una cruz de hierro forjado erigida, según el escrito que le acompaña, por Juan Fernández de Córdoba, en 1596, en memoria de la adjudicación que se le había hecho del señorío de Órgiva. El retablo mayor pertenece al barroco churrigueresco. Esta preciosa iglesia custodia en camarín del altar mayor a la estremecedora y milagrosa imagen del Santo Cristo de la Expiración.

También, Bayacas, anejo de Órgiva, se prepara para celebrar sus fiestas patronales en honor a San Sebastián. Otros pueblos de la Alpujarra, como y por ejemplo, Lanjarón, Pórtugos, Bubión, Laroles o Yátor, también veneran a San Sebastián.