La Bodega 'Cuatro Vientos' de Murtas se prepara para celebrar la VI 'Fiesta de la Parva'

La Bodega 'Cuatro Vientos' de Murtas se prepara para celebrar la VI 'Fiesta de la Parva'
Rafael Vílchez

Esta empresa de la familia Castillo dispone, entre otras cosas, de nuevas instalaciones, un centro temático del vino y otro de la agricultura y varios mesones

Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZMURTAS

La Bodega 'Cuatro Vientos' de Murtas celebrará el día 11 de agosto la VI 'Fiesta de la Parva'. Participarán expertos trilleros con sus mulos y trillos en una era moruna. También habrá degustaciones gratuitas de sangría, visitas guiadas al recinto a cargo del célebre enólogo de esta empresa, Francisco Molina.

La Sierra de la Contraviesa es la parte central de las elevaciones montañosas costeras de la comarca de la Alpujarra, flanqueada por la Sierra de Lújar al oeste, la Sierra de Gádor al este -con el Río Adra, como divisoria hidrológica- y el eje paralelo del Río Guadalfeo al norte. Una gran parte de la Sierra de la Contraviesa conforma la Alpujarra Baja. En esta zona montañosa abunda el vino, la almendra y los higos, principalmente. En un panorámico y pintoresco lugar, junto a la carretera y término municipal de Murtas, a más de 1.200 metros de altitud, se encuentra ubicada la célebre la Bodega 'Cuatro Vientos', que ha sido ampliada por sus propietarios, la familia Castillo de Albondón.

El enólogo de la Bodega 'Cuatro Vientos', Francisco Molina, indicó que «hace poco tiempo se ha realizado una gran ampliación de la bodega para poder albergar más barricas. También, en la parte antigua hemos creado un museo enfocado a los caldos de la Sierra de la Contraviesa. Además, se ha construido una enorme bóveda subterránea con un torreón para la maduración de vinos, incluidos los espumosos. En la actualidad disponemos de más de 200 barricas de roble americano. Algunos suelos se han hecho con piedra, al estilo granadino, con dibujos alegóricos al vino».

Según Francisco Molina, «otra cosa que llama mucho la atención son los servicios situados dentro de dos grandiosas tinajas de barro. Ahora queda por ampliar los botelleros, que llamamos nichos, y que se alquilan a la gente». A esto añadió: «En la actualidad la bodega dispone de más de medio centenar y pensamos hacer otros tantos porque les encantan a los amantes del vino. Unos se toman el rico caldo en la bodega, otros lo consumen degustando suculentos platos en los dos comedores, y otros se llevan las botellas poquito a poco a su casa. También, hemos ultimando un jardín y museo temático del vino y de la agricultura alpujarreña. La finca de la bodega tiene 100 hectáreas de terreno con vides, almendros e higueras de distintas variedades. La vendimia la terminamos a mediados de octubre». «Además, la gente que nos visita puede realizar rutas guiadas, participar en catas dirigidas o adquirir jamones, quesos, repostería morisca, chacinas y embutidos, higos secos, miel de gran calidad, entre otras cosas>>, terminó diciendo.