Logra que corten el cable eléctrico que atravesaba su casa tras 15 años de lucha

Antonio Ramón Ortiz celebra la retirada del cable. / ALFREDO AGUILAR

El vecino de Órgiva, Antonio Ortiz, podrá finalizar «con calma» las obras en su vivienda y ver cumplido «por fin» su sueño

PILAR GARCÍA-TREVIJANOÓRGIVA

Antonio Ramón Ortiz, un vecino de Órgiva cuya vivienda en construcción era atravesada por un enorme trenzado de cables de suministro eléctrico, ha ganado el pulso por recuperar su espacio a la empresa eléctrica. La odisea, que se extendió durante quince largos años, finalizó ayer cuando Endesa 'cortó por lo sano' los quince metros de cable insertado de costado a costado en el domicilio y restauró la red eléctrica, esta vez por detrás de la fachada del propietario.

«Me encuentro realmente feliz y muy agradecido a todos, incluidos el periódico y a los operarios porque han tenido un papel muy importante en que esto haya llegado a buen puerto», manifestó eufórico. El vecino alpujarreño, y su abogado, Miguel Ruiz de Almodóvar, daban por resuelto «de una forma muy sencilla, simple, rápida y admirable» la batalla legal que se remonta a 2005.

La eléctrica tendió el cableado sobre el solar de Antonio cuando el inmueble no existía. Entonces, el vecino decidió levantar allí su hogar y le comunicó a la empresa que retiraran la red, a lo que Endesa accedió. De acuerdo con el propietario, la compañía envió a un técnico que le dio permiso para continuar la construcción y se comprometieron a modificar el trazado antes de revestir la pared trasera de la morada.

Ese mismo año, Gas Natural lanzó una Oferta Pública de Adquisición (OPA) para gestionar Endesa y, por esta razón, apunta el vecino que la eléctrica interrumpió todas sus actuaciones. La demora impacientó a Antonio, que decidió continuar la obra dejando un orificio de entrada y salida para el cable. El hombre no obtuvo respuesta durante «muchísimo tiempo» y, desanimado, abandonó provisionalmente la pugna. Hasta que hace unos meses su abogado escribió una carta certificada a la compañía avisando que acudiría a los tribunales si no obtenía una solución para el litigio. Ruiz nunca obtuvo contestación a la misiva y contactó con los medios de comunicación en julio: «Desde entonces ha ido como la seda», apuntó el jurista.

Inauguración pospuesta

A mediados de agosto recibió la visita de varios técnicos de la empresa eléctrica que estudiaron la posibilidad de realizar el cambio en la instalación eléctrica. La compañía nacional anunció que en septiembre procederían, sin coste alguno para el afectado, a la reparación de la red por fuera de los límites de la vivienda y así fue. El primer lunes de septiembre, junto con la operación retorno, los operarios comenzaron a preparar la nueva instalación. La obra culminó durante la jornada de ayer bajo la atenta mirada de Antonio Ortiz que no podía creer que después de una década se retiraran los cables de baja tensión. Sin más incidencia que el corte de luz de ocho y media de la mañana a una y media de la tarde en las zonas aledañas al Centro de Salud de la localidad, los operarios sustituyeron los cables y restablecieron la conexión.

«La situación del vecino era notoria, alarmante y peligrosa. Los responsables han sido conscientes de la aparatosidad del asunto y han actuado con claridad y buena fe sin el más mínimo intento de que mi cliente tuviera que pagar un solo euro. Es una lástima que no lo hubieran hecho antes». «La justicia estaba de parte de este señor porque se encontraban en su propiedad y los cables, sin autorización, atravesaban su finca. No tenían derecho adquirido para una servidumbre de paso», explicó Ruiz de Almodóvar.

Antonio ha recuperado su casa, sin embargo, la inauguración tendrá que esperar. El vecino quiere terminar la obra «con calma». «Por fin ya tengo la opción de seguir con la construcción. Si adquiero los permisos y me lo permiten acabaré mi casa», narró el vecino. «En un principio no tengo pensado mudarme. Cuando se llegue a realizar la obra, más adelante, quizás sí me mude», concluyó.

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