Lanjarón cautiva al turista y visitante desde que en 1.774 comenzaron a difundirse sus aguas minero-medicinales

Lanjarón cautiva al turista y visitante desde que en 1.774 comenzaron a difundirse sus aguas minero-medicinales

El casco antiguo de este municipio alpujarreño conserva el sabor alpujarreño heredado de árabes, judíos y moriscos

RAFAEL VÍLCHEZLANJARÓN

El municipio alpujarreño de Lanjarón sigue su marcha ascendente. Lanjarón motiva a vecinos turistas y visitantes de dentro y fuera de España. La labor altamente plausible del Ayuntamiento y sus habitantes está siendo posible que prospere y gane en calidad de vida. Lanjarón, con sus famosas y preciadas aguas minero-medicinales, su oferta turística, excelente clima, comercios, museos, artesanía, gastronomía, senderos, festejos, deportes de todo tipo, paisaje, leyendas… tiene todo lo necesario para ser un pueblo muy atractivo. A partir de 1.774 el nombre de Lanjarón comenzó a difundirse dentro y fuera de Granada por los efectos terapéuticos de las aguas minero-medicinales, consideradas unas de las mejores de Europa.

Lanjarón es uno de los pueblos más veteranos de España relacionados con el turismo de balnearios. La bella sala de fiestas del Balneario de Lanjarón llegó a ser en tiempos lejanos una de las más importantes del país por su grandiosidad, riqueza y belleza. Los mejores artistas de la época actuaron en este lugar con encanto, adquirido recientemente, junto con las demás infraestructuras de la estación termal, por el célebre y próspero empresario cántabro Miguel Mirones.

Lanjarón tiene hondas raíces musulmanas, judías y moriscas. Los productos naturales del terruño: la miel, las verduras, el aceite de oliva, las hortalizas, las cerezas, manzanas, peras, melocotones… son de gran calidad. La cocina de Lanjarón no deja indiferente a los paladares más exigentes. Lanjarón ofrece durante todo el año un amplio programa de eventos culturales, religiosos, deportivos… de gran interés.

El casco viejo de Lanjarón conserva el sabor alpujarreño de hace siglos. Ríos, sierras, bancales, terrazas, choperas, secanos… forman un universo a los pies de Sierra Nevada. Lanjarón, que también mira al mar Mediterráneo, es sin duda uno de los pueblos de la provincia de Granada con más personalidad en el que pasear por sus calles estrechas, plazas y plazoletas, caminos y senderos se convierte en una deliciosa experiencia.

Lanjarón dispone también de una fortaleza encaramada en un cerro que atrae a muchísimas personas. Las fiestas de San Juan, del Agua y del Jamón, que cumplen este año cuatro décadas, han alcanzado mucha fama. La iglesia de Lanjarón consagrada a la Encarnación, las ermitas y hornacinas son dignas de conocer sin prisas. Interesantes son también sus fuentes, pilares, miradores y lugares de ocio. El fuerte desnivel que presenta el término municipal de Lanjarón hace que, junto con una compleja topografía, existan distintos segmentos microclimáticos. Esto, unido a su variedad litológica, permite la presencia de numerosas especies vegetales. También, los vecinos y vecinas de Lanjarón son hospitalarios, fenomenales y maravillosos.