Investigan al dueño de una finca de Cogollos de la Vega que tenía 16 perros al borde de la muerte

Investigan al dueño de una finca de Cogollos de la Vega que tenía 16 perros al borde de la muerte

Uno de los perros se había estrangulado con la cuerda con la que estaba atado y no podía llegar ni al agua ni a la comida

R. I. GRANADA

La Guardia Civil ha investigado a un vecino de Granada, un hombre de 53 años de edad, como presunto autor de un delito de maltrato animal al descubrir que había dejado morir a un perro y que 16 perros más se encontraban desnutridos y deshidratados en una finca del término municipal de Cogollos de la Vega.

Uno de los perros ha muerto al parecer estrangulado con la cuerda con la que estaba atado por abandono. El animal estaba atado a dos troncos de una higuera con la cuerda tan corta que no podía llegar ni al agua ni a la comida y al dejarse caer extenuado ha muerto ahogado por su propio peso.

La patrulla del Seprona de la Guardia Civil de Láchar descubrió el pasado día 11 de junio que en una finca de Cogollos Vega había 17 perros atados o encerrados en condiciones precarias: al sol, sin tener donde guarecerse, sin agua ni comida, y los cachorros que tenían acceso al agua, no podían beberla porque estaba en malas condiciones. Entre los 17 perros se encontraba el que apareció muerto junto a una higuera. Ninguno de los perros estaba identificado legalmente con el microchip preceptivo.

La patrulla del Seprona se puso en contacto con el Ayuntamiento de Cogollos Vega y con la Asociación Protectora de Animales y Plantas de Granada para la retirada de los animales.

La Guardia Civil ha conseguido localizar al propietario de los animales y éste ha sido investigado por un delito de maltrato animal. El investigado ha reconocido que llevaba varios días sin poder atender a los perros por motivos personales.

Protección penal de los animales

La Guardia Civil recuerda que el artículo 337 del Código Penal, sobre maltrato animal, contempla que puede ser constitutivo de delito el maltrato de un animal al que se le cause la muerte o lesiones graves; el maltrato cruel, independientemente de que haya o no muerte o lesiones del animal; la explotación sexual de los animales o su abandono.

Además de la pena de prisión, los maltratadores podrán ser inhabilitados, no sólo para trabajar con animales, sino para su tenencia con carácter general.