Los incumplimientos en la depuración de aguas en la provincia llegan al Parlamento Europeo

Técnico observa la depuradora sur, donde van las aguas fecales de parte de Granada y municipios como Pinos Genil./JORGE PASTOR
Técnico observa la depuradora sur, donde van las aguas fecales de parte de Granada y municipios como Pinos Genil. / JORGE PASTOR

El Grupo de Los Verdes advierte de la infracción de la directiva en Granada, «donde tres de cada cuatro pueblos siguen sin depurar»

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

Octubre de 2010. El Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía declara de interés para la comunidad 69 proyectos hidráulicos en Granada en cumplimiento de la Ley de Aguas de Andalucía. En ese momento la mitad de los habitantes de la provincia vertían aguas sucias a los cauces porque los sistemas de saneamiento de los municipios no estaban conectados a una depuradora (Edar). Julio de 2017: todo sigue igual. Habrá que esperar hasta el verano de 2018, si no surgen imprevistos, para que entre en funcionamiento la única Edar de esas 69 que está en ejecución, la de Albuñol. El resto (68) continúan en los papeles. Unas pocas se han licitado y la mayoría están en las fases iniciales de un proceso que, según los cálculos del Círculo de Empresas Andaluzas de la Construcción y Obra Pública (Ceacop), se puede prolongar durante tres años desde que se inicia toda la tramitación administrativa hasta que los primeros caudales salen limpios de la Edar.

Esta situación, que acarrea graves efectos medioambientales en zonas como la Vega de Granada, ha llegado al Parlamento Europeo. Lo ha hecho a través de Florent Marcellesi, del grupo europeo de Los Verdes. En la interpelación, a la que ha tenido acceso este periódico, Marcellesi dice que «en Andalucía se están incumpliendo de manera sistemática los sucesivos calendarios establecidos para completar los objetivos de depuración». Y explica que la Junta aprobó en 2010 un plan para cumplir en 2015 con la directiva de la UE (91/271/CEE) que fijaba ese año como fecha límite. «En Granada la situación es particularmente sangrante», dice Marcellesi, quien agrega que «se previeron 69 actuaciones de las que prácticamente no se ha hecho nada, hasta el punto de que un año después de cumplir el plazo, tres de cada cuatro pueblos siguen sin depurar». «Todo ello -prosigue- con las consiguientes sanciones a cargo del Estado». Por todo ello, el europarlamentario plantea dos cuestiones. Por una parte, si la Comisión piensa endurecer las sanciones «puesto que las actuales no están siendo suficientes». Y, por otra, si se contemplan medidas adicionales para obedecer la normativa.

El problema tiene otras dimensiones que trascienden el plano ecológico. Posiblemente lo habrá comprobado usted mismo en alguna ocasión. Si lee con detenimiento los conceptos en que se desagrega la factura del agua, observará que uno de ellos es el 'canon de depuración', cuya recaudación sólo se puede destinar a eso, a que se hagan las Edar. Los que tengan memoria histórica sabrán, igualmente, que llevan abonándolo desde mayo de 2011. A pesar de que este arbitrio tiene carácter finalista y de que hay que apoquinarlo todos los meses de forma religiosa, aproximadamente la mitad de los granadinos siguen sin purificar lo que sale de sus viviendas. Según las estimaciones realizadas por Ceacop, la Junta se expone ya a una multa que puede superar los cuarenta millones de euros. La Junta porque, aunque se trata de una competencia municipal, la Ley de Aguas recoge que la administración regional actúa en auxilio de los ayuntamientos declarando de interés estos equipamientos.

El ciclo integral del agua se rompe, por tanto, en la última fase. Estamos contaminando, con los peligros que ello conlleva para la salud de las personas. Pero, desde una perspectiva más economicista, el hecho de que no se hayan gastado los 373 millones de euros en que estaban presupuestadas las estaciones depuradoras (1.765 millones en el conjunto de Andalucía) ha perjudicado a las empresas de obra civil, que tenían expectativas interesantes en momentos en que la inversión pública eran prácticamente inexistente.