Un guardia civil de Albolote le salva la vida a un bebé de 18 meses que tenía signos de asfixia

Imagen de archivo. /
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La abuela apareció con su nieto por el puesto de Albolote, mientras el pequeño iba sin pulso y desvanecido por completo

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Un bebé de 18 meses de edad ha logrado salvar la vida gracias a la pericia de un guardia civil del puesto de Albolote, quien logró recuperar el pulso del pequeño tras moverle la lengua en el interior de la boca ya que esta se había colocado de tal forma que le estaba originando asfixia.

Los hechos sucedieron el pasado 19 de diciembre sobre las 13.45 horas. La abuela del bebé apareció por el puesto de la Guardia Civil de Albolote con el pequeño, sin pulso y desvanecido, entre sus brazos. La mujer pidió ayuda porque su nieto, decía, estaba «muerto». Un guardia que en ese momento se encontraba recogiendo una denuncia de un ciudadano decidió salir rápidamente del habitáculo para atender a este pequeño. Fue su salvación.

El menor había colocado la lengua obstruyendo la entrada de aire hacia la laringe, como si se la estuviera tragando. Lo primero que hizo el ángel de la guarda de este menor fue tratar de moverle la lengua y sacarla de la zona de las amígdalas donde se había quedado encajada. No resultó nada fácil. Y una vez efectuada esa primera maniobra para permitir que entrara oxígeno otra vez, el guardia comenzó a practicar al pequeño maniobras de reanimación cardiopulmonar. Así estuvo hasta que logró recuperar el pulso del bebé y su reanimación.

Poco después, una pareja de guardias civiles tomaron un coche patrulla para trasladar al pequeño a un centro de salud donde recibió la pertinente atención sanitaria antes de ser derivado a un hospital de la capital granadina, donde le efectuaron todo tipo de chequeos médicos para saber por qué le había ocurrido este fatídico suceso.

La abuela del menor, vecina de Albolote, acudió al día siguiente al puesto de la Guardia Civil de este municipio para agradecer al guardia que le hubiera salvado la vida a su nieto y confesó que cuando ella llegó al cuartelillo creía que el menor había fallecido porque no respondía a ningún estímulo vital.

El pequeño se encuentra ahora en su casa con buen estado de salud después de la peor pesadilla pasada en su corta vida.