Desmantelan una plantación de cannabis en tres viviendas de Güevéjar

Basura y maceteros tras el portón de una de las cocheras. /R.I.
Basura y maceteros tras el portón de una de las cocheras. / R.I.

Los agentes localizaron 828 macetas en domicilios contiguos enganchados de forma ilegal a los suministros de agua y electricidad

J. M.

La Guardia Civil incautó ayer 828 plantas de marihuana durante el registro de tres viviendas en Güevéjar. La intervención comenzó al filo del mediodía y concluyó alrededor de las tres de la tarde, según vecinos que fueron testigos del acceso de los agentes a las tres casas contiguas y deshabitadas en el momento de la entrada de la Benemérita. En el marco de esta operación, que sigue en marcha, hay tres personas investigadas.

El registro se desarrolló en la calle Mezquita, situada en la zona alta del municipio, junto al campo de fútbol. En una pronunciada pendiente, varias viviendas adosadas habían captado la atención del vecindario en los últimos meses por el olor a marihuana y la entrada y salida constante de «extraños» a las mismas.

Los propios vecinos habían trasladado en varias ocasiones al Ayuntamiento de Güevéjar su preocupación ante un problema, el del cultivo de marihuana que, como explicó ayer la alcaldesa, María del Carmen Araque (Unidos por Güevéjar), afecta a varios puntos de la localidad. De hecho, no es la primera actuación de la Guardia Civil en esta localidad en lo que va de verano. La regidora había puesto en conocimiento de las fuerzas de seguridad las sospechas de los vecinos, y tras las primeras pesquisas, lograron autorización para entrar a las casas e inspeccionarlas.

Para hacerlo forzaron las cerraduras de los domicilios y desarrollar la operación en el interior. Los vídeos grabados por algunos de los vecinos muestran a los agentes colocados en una cadena humana y lanzando decenas de bolsas de plástico a los vehículos. Para los residentes en la zona, el movimiento de la Guardia Civil, supone «un alivio». Se trata de una zona próxima a las instalaciones deportivas, frecuentadas por los más jóvenes, que en la tarde de ayer observaban con extrañeza las cintas de la Guardia Civil.

Las tres casas quedaron precintadas. No obstante, los cristales rotos de las puertas de las cocheras permitían intuir desde el exterior lo que había dentro de ellas: bolsas de basura, escombros o pequeños maceteros apilados. Y un olor a marihuana que persistía horas después.

Las viviendas, según las fuentes consultadas por IDEAL, estaban 'enganchadas' a los suministros de luz y agua para el cuidado de las plantas de cannabis. La compañía encargada de la distribución del agua potable,Aguasvira, ya había detectado el fraude, a causa del elevado consumo en estas casas.

De acuerdo con María del Carmen Araque, las casas son alquiladas. Varios testigos de la intervención en la mañana de ayer explicaron a IDEAL que no suele residir nadie en ellas de forma habitual, sino que hay gente que «entra y sale».