El crimen del preso de Albolote se cometió con unas tijeras del exterior

Una sobrina del fallecido, que era de Albox (Almería), se hizo cargo de los trámites para llevarse el cadáver tras la autopsia

Y. HUERTASGRANADA

Una hoja de unas tijeras del exterior. Esa fue el arma punzante con la que un recluso mató a otro el jueves por la tarde en el Centro Penitenciario de Albolote mientras se encontraban en la zona de talleres del módulo cuarto. La víctima, de 47 años, se llamaba Pedro V.C. y el día de su muerte era al mismo tiempo su santo y su cumpleaños. Era un preso de segundo grado, según fuentes judiciales.

Pedro, natural de Albox (Almería), fue atacado sobre las 17.30 horas por el otro interno, que según las fuentes consultadas al igual de la víctima estaba cumpliendo condena. La agresión mortal se produjo delante de un nutrido grupo de internos que, previsiblemente tendrán que testificar en el juzgado, o presencialmente o por videoconferencia. Además, el ataque ha sido recogido por las cámaras de videovigilancia del centro penitenciario, por lo que se presumen una prueba clave a la hora de esclarecer cómo se llevó a cabo el crimen.

El órgano que se ha hecho cargo de esta muerte es el Juzgado de Instrucción número 9 de Granada, cuyo juez es el magistrado José Luis Ruiz Martínez, quien el jueves se encontraba en funciones de guardia. Los forenses del Instituto de Medicina Legal de Granada (IML) realizaron la autopsia al cadáver durante la mañana de ayer y apreciaron múltiples heridas.

Las distintas fuentes consultadas por este diario precisaron que el cuerpo del recluso presentaba al menos una decena de lesiones, tres de ellas en la espalda y otras en el pecho, el costado, el muslo y el gemelo. Parte de estas puñaladas, de acuerdo con las fuentes, se produjeron cuando Pedro ya estaba en el suelo malherido.

«Mi tío no era ningún asesino ni nada; estaba ahí por una discusión que había tenido en el pueblo» Tamara Venteo | Sobrina de la víctima

De la investigación del suceso se ha hecho cargo la Policía Judicial de la Guardia Civil. El presunto agresor aún no ha sido puesto a disposición judicial y, según Europa Press, está previsto que sea el lunes.

Fuentes del Centro Penitenciario de Albolote indicaron que las tijeras que se emplearon como arma homicida no eran del penal, por lo que se está tratando de averiguar su procedencia y cómo el recluso pudo burlar los controles para su tenencia dentro de las vigiladas instalaciones.

Las mismas fuentes señalaron que ante un episodio de este tipo lo normal es que se celebre «una reunión extraordinaria de la Junta de Tratamiento» y se solicite «el traslado» del autor de la agresión a otro centro «y con regresión de grado». Esto es, si todo sucede así, el presunto homicida, que se encontraba en el Centro Penitenciario de Albolote desde junio del año pasado, volvería al primer grado. Por lo pronto, ha sido conducido al módulo de aislamiento.

Las fuentes del penal consultadas por IDEAL descartaron que se trate de un problema de deudas y atribuyeron el ataque a un probable desencuentro relacionado con la convivencia en el centro. A saber: la negativa a dar algo, haber sido un chivato, haber molestado con algo ... Estos posibles supuestos son los que normalmente, según las fuentes, suelen estar detrás de este tipo de hechos violentos protagonizados por internos entre rejas.

«El Ayuntamiento de Albox no se quiere hacer cargo, solamente nos da el nicho y no tenemos medios»

Los únicos familiares de la víctima, unos sobrinos, se desplazaron ayer desde Albox a Granada para realizar los trámites de cara a trasladar sus restos al pueblo para darles sepultura. «Nos llamó el centro penitenciario diciéndonos que mi tío había tenido una trifulca en el patio, que le habían dado con un objeto punzante, que le habían asistido de varias puñaladas, y que se había muerto», explicó ayer a este diario Tamara Venteo, sobrina del fallecido.

«Eso fue a las cinco y media [del jueves] y a nosotros nos llamaron a las nueve. Hemos venido para hacer los trámites y ahora resulta que ni la prisión se hace cargo ni nadie se hace cargo, nada más que nosotros», se quejó la joven. En este punto, aseguró que «el Ayuntamiento de Albox no se quiere hacer cargo, solamente nos da el nicho y eso que hemos estado allí esta mañana [por ayer] y le hemos dicho que no tenemos medios, que yo tengo cuatro hijos y tengo 32 años y de dónde sacamos 3.000 o 4.000 euros nosotros, si no tenemos trabajo». El fallecido era hermano de su padre y tiene otros tres sobrinos en Barcelona, aparte de dos más que están en el extranjero.

Una pelea

Tamara aseveró que su tío estaba en prisión por una pelea que había tenido en el pueblo con un muchacho. «Mi tío no era ningún asesino ni nada; estaba ahí por una discusión que había tenido con un muchacho del pueblo y ya está. Tenía pareja pero no tenía hijos», dijo la joven, que la última vez que habló con él fue hace «dos semanas». De acuerdo con el testimonio de Tamara, él habría comentado «que tenía un problema con un chaval» dentro del penal, pero no se sentía amenazado. Las fuentes judiciales consultadas no facilitaron información sobre el delito cometido por Pedro ni sobre la extensión de su condena.