Carataunas pierde a Juan de Dios Gallardo, su concejal más longevo

Carataunas pierde a Juan de Dios Gallardo, su concejal más longevo

Durante mucho tiempo se dedicó a transportar la leche de muchos ganaderos de la Alpujarra, El Valle de Lecrín y otras zonas hasta la fábrica granadina de Puleva

Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZ

Dolor y tristeza. El municipio alpujarreño de Carataunas ha perdido a Juan de Dios Gallardo Pérez, uno de los seres más queridos en su tierra y fuera de ella. Juan de Dios nació en Polopos hace 84 años. Su padre ejerció de secretario en el Ayuntamiento de este pueblo de la Sierra de la Contraviesa. Juan de Dios falleció hace unos días en Granada capital a causa de un infarto celebrar. Su cuerpo fue incinerado.

Juan de Dios era uno de los ediles del Partido Popular más longevos de Andalucía. El consistorio al saber de su muerte decretó una semana de luto oficial, en las que las banderas con crespón negro ondearon a media asta como muestra de dolor por la irreparable pérdida. Esta gran y generosa persona era el cuarto de tres hermanos (dos ya fallecido) y una hermana.

Juan de Dios estaba casado con Isabel Morillas Viana, y tenía dos hijas: Felipa y Belén, y tres nietos y una nieta. Juan de Dios fue también concejal con la UCD de Adolfo Suárez, siendo alcalde de Caratáunas Manuel Jiménez Rodríguez. Juan de Dios pudo ir a la escuela. Años después llegó a ser cabo de Infantería de Marina en la Academia de San Fernando. A los cinco dejó de ser militar para trabajar en la empresa Coca-Cola. Después adquirió una furgoneta para repartir refrescos y dedicarse a dar portes por la Alpujarra y otras zonas.

Años después cuando prosperó un poco compró un camioncillo y se dedicó a dar portes de todo tipo. Después adquirió un camión más grande y al poco tiempo compró otro y contrató un chofer para dedicarse los dos a la recogida de leche de los pastores por la Alpujarra, el Valle de Lecrín y otras zonas para la empresa Puleva. A las cinco de la mañana empezaba a trabajar y volvía a su casa por la noche por que también hacía las tareas de cosario. Muchos de los paquetes que transportaban eran para Victorino el de la ferretería de Órgiva.

Juan de Dios también tuvo una tienda de todo un poco que la llevaba su mujer. A Juan de Dios le gustaba mucho el campo y poseía olivos y naranjos en varias fincas y en la huerta de su casa. Cuando se jubiló se dedicó a la agricultura. Muchísimos políticos, artistas y amantes de la Alpujarra visitaron la casa de Juan de Dios para degustar el choto en ajillo cocinado por el que fuera alcalde de Carataunas, Salvador Rodríguez. El vino solía adquirirlo en Polopos y Alfornón. En su casa siempre tuvo perros y muchos gatos.

A Juan de Dios le encantaba también viajar a Granada capital, Lanjarón, Órgiva, Talará, Dúrcal, Alhedín, etcétera. <<Siempre estaba dispuesto a hacerle un favor a cualquiera. Era un hombre muy bueno, trabajador nato y muy servicial>>, reconoce su íntimo amigo Salvador.

El alcalde de Carataunas, Diego Fernández, ha manifestado que <<Juan de Dios era un hombre bueno a carta cabal. Solía acudir a los velatorios por que tenía muchos amigos. Cuando fallecía alguien de Polopos también acudía al entierro o a dar el pésame. Era un hombre que se preocupaba por su tierra. Yo, prácticamente me he criado con él, porque nos transportaba los productos del campo y todos los días los niños íbamos a su tienda a comprar caramelos, chocolate, pipas, etcétera. Era un hombre muy desprendido. Y en la próxima reunión propondré que se le haga un homenaje póstumo porque se lo merece>>, terminó diciendo.