Un atarfeño pillado con 286 plantas de 'maría' afirma al juez que eran para él

Un atarfeño pillado con 286 plantas de 'maría' afirma al juez que eran para él
ELVIS GONZALEZ / EFE

«Es que unas salen buenas y otras malas», señaló el acusado ante el magistrado

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGRANADA

Tener una maceta de 'maría' en casa y alegar ante un juez que es para consumo propio no es descabellado. Pero haber sido sorprendido con 286 plantas y afirmar en un juicio que no eran para traficar da pie a que el propio juez deje asomar su incredulidad durante el interrogatorio. Eso fue lo que ocurrió ayer en la sala de vistas del Juzgado de lo Penal 1 de Granada, cuando un vecino de Atarfe se puso frente al estrado junto su esposa para aceptar su culpa, pero aprovechó el cara a cara con su señoría para tratar de convencerle 'in extremis' que las 286 plantas que le intervino la Guardia Civil en su casa de Atarfe en noviembre del año pasado eran para consumo propio. «Eran para mí», aseveró el hombre, de etnia gitana y piel tatuada.

«La buenaventura»

En ese momento, el magistrado Manuel Piñar levantó la vista del expediente y le preguntó: «¿286 plantas?». «Es que una salen buenas y otras malas», se apresuró a responder el acusado, ante lo que su señoría esbozó una leve sonrisa y recordó al acusado que «entre gitanos no vale la buenaventura».

El acusado salió de la sala sonriente y con las cejas levantadas, buscando caras de complicidad entre el público, pues alguno de los asistentes no pudo reprimir la risa durante su comparecencia, durante la que no olvidó hablar a su señoría de su prole.

Eso ocurrió justo después de que el magistrado le comunicase los extremos de la condena acordada por su defensa, el ministerio fiscal y Endesa. Se le castigaba a un año de cárcel como autor de un delito contra la salud pública por tener la plantación y a otro año de cárcel más por robo -estaba acusado también de sustraer a un repartidor de pizza la recaudación con una navaja pequeña-. También se le imponían dos multas que sumaban más de 5.800 euros y se le condenaba a indemnizar a Endesa con 3.600 euros. Tras detallar al acusado y a su esposa -también acusada pero no procesada por el robo- el fallo y comunicarle que tendría que pagar las multas y la indemnización en una serie de plazos, el acusado le rogó que las cuotas no fueran muy altas porque tiene «cuatro hijos».

«Cuando uno tiene hijos tiene que pensar en no exponerse», le advirtió en tono paternalista el juez, que le instó a «ganarse la vida no cometiendo delitos». Los consejos del magistrado no quedaron ahí, sino que los enmarcó en una realidad de la que vienen alertando Policía Nacional, Guardia Civil y la fiscalía: el papel de las mafias en la proliferación de los cultivos de marihuana. Manuel Piñar recordó al acusado que él estaba «pagando» y «yendo a la cárcel» por un delito que reportaba pingües beneficios a otros. A continuación dejó el caso visto para sentencia, en la que se recogerán las penas pactadas con conformidad de las partes.

De la intervención de las plantas de este vecino de Atarfe informó en su día la Comandancia de la Guardia Civil de Granada. Fueron los agentes de ese municipio del Área Metropolitana quienes localizaron la plantación. A través de un comunicado, la Guardia Civil resaltó que en este caso había contado nuevamente con la colaboración de técnicos de la empresa Endesa, «empresa que colabora de forma permanente con la Guardia Civil en el descubrimiento de anomalías en la red eléctrica, con el fin de garantizar no sólo el suministro para el resto de ciudadanos, sino también su seguridad».

 

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