Vecinos de la Alpujarra se movilizan para salvar un árbol centenario

El árbol centenario, que se encuentra situado en la plaza de Pitres. /Ideal
El árbol centenario, que se encuentra situado en la plaza de Pitres. / Ideal

La amenaza de tala de un árbol de más de 100 años en Pitres genera polémica

LORENA ROJAS

Los vecinos de Pitres denuncian que el Ayuntamiento del pueblo quiere talar uno de los últimos árboles centenarios del municipio. En concreto se trata de una morera que se encuentra en la plaza de la localidad, que da sombra a la terraza de un bar de la plaza.

Este árbol centenario tiene dos ramas gruesas en forma de 'y', en la mitad del tronco muestra una raja que cada día que pasa se abre un poco más. Debido a las quejas por parte de los dueños del establecimiento, el ayuntamiento del pueblo decidió talarlo.

A Inmaculada Pérez, vecina del pueblo, le da «mucha pena» que se talen los últimos árboles centenarios del pueblo, ya que fue su abuela junto a sus compañeros de clase, los que los plantaron. «Cuando los niños iban al colegio los sacaban para poner árboles».

A finales de mayo la zona se acordonó y en el momento en que los operarios fueron a subirse al árbol para cortarlo, los vecinos se pusieron debajo de él. Inmaculada cogió una motosierra de los trabajadores y les dijo que no podían talarlo. Consiguieron parar la acción.

La asociación Nomaypa, que lucha contra el maltrato de animales y plantas, junto con Ecologistas en Acción, han asesorado en todo momento a este grupo de vecinos que lucha por la vida de esta morera. El Ayuntamiento de la Taha exigió a los vecinos un seguro de responsabilidad civil, por si el árbol caía; y un papel donde adoptara el colectivo vecinal a este ejemplar.

Además, desde Diputación se realizó un informe, el cual asegura que «el árbol está sano y no tiene por qué ser talado».

La solución para salvar la vida del árbol sería anillarlo, significaría hacerle una estructura para que las dos ramas no se separen más impidiendo así que la raja se abriera más. El coste del anillamiento, junto con todos los gastos que se pudieran originar, estaría a cargo del colectivo de vecinos.

Inmaculada Pérez considera que «la tala de este árbol no tiene sentido» y que éste «no espera».

A día de hoy el Ayuntamiento de la Taha no les da permiso para salvar esta morera ni quiere recibir a este grupo. Asimismo, no ha querido dar declaraciones respecto al tema a la redacción de IDEAL.