Alhendín celebra la XII Feria de Productos Agrícolas y Artesanales

Alhendín celebra la XII Feria de Productos Agrícolas y Artesanales

En esta muestra de productos del campo se pudieron adquirir, entre otras cosas, calabazas gigantescas, una de 85 kilos, y tomates de 2 kilos de peso

RAFAEL VÍLCHEZ

Alhendín ha celebrado su XII Feria de Productos Agrícolas y Artesanales con rotundo éxito. Han participado con sus estupendos productos Emilio Villegas, Rafael Rubio, José María Romero, José Pérez, José Muros, Aceites de los Hermanos Guerrero Muñoz, Antonio Puente, José Elvira Gil, José Luis Linares, Cerveza Artesana 'El Fermentador', etcétera. También se presentó en un expositor el interesante libro 'Perdición. El asesino de la polaroid', de Daniel L. Hawk y J.A. Beckekk. La muestra fue inaugurada por el alcalde de Alhendín, Francisco Pedro Rodríguez Guerrero, y la concejala de Festejos, Sabina María González Guerrero.

En el expositor de Rafael Rubio se pudieron adquirir un gran número de productos del campo, entre ellos tomates de excelente calidad, algunos de dos kilos de peso. Otro vecino de Alhendín, Antonio Puente (que es profesor de Educación Física en la Costa) hijo de Salvador, agricultor de toda la vida, expuso, entre otras cosas, una gigantesca calabaza de 85 kilos de peso. En otros expositores el público pudo adquirir aceite, vino, cerveza, miel, quesos, hortalizas, hierbas aromáticas, etcétera. La Policía Local, Protección Civil y un gran número de voluntarios se encargaron de la seguridad y vigilancia. El célebre cocinero de Lanjarón, Rafael Samos, que ahora desempeña su trabajo en un establecimiento turístico de Torvizcón, también se acercó a Alhendín para ver la XII Feria de Productos Agrícolas y Artesanales.

Alhendín también celebra en estos días (del 22 al 26) sus Fiestas Grandes en honor a la Inmaculada Concepción. Según el virtuoso cronista oficial de la villa de Alhendín, Otilio Durán Gálvez, «la relación entre la Inmaculada Concepción y el pueblo de Alhendín, se puede decir que es una historia de amor, fe y devoción, que ya dura 362 años, desde que en un lejano domingo del mes de noviembre del año 1656, día 26 por cierto, todos los vecinos del pueblo se fueron hasta Granada para traerse la imagen de la Virgen Purísima, como siempre la llamaron nuestros mayores, que labrara el escultor Pedro de Mena, y que desde entonces ha presidido y acompañado la vida, y también la muerte de todos los habitantes de este pueblo».

Según Otilio Durán «fue tal el impacto que causó en nuestros antepasados la bellísima imagen, que decidieron hasta el cambio de título de la Parroquia, hasta entonces llamada de la Encarnación, y desde entonces nominada como 'Nuestra Señora de la Concepción'. Y eso que en aquella época la Inmaculada Concepción y María era sólo piadosa creencia, rechazada por algunos teólogos y eruditos y defendida a pie juntillas por el pueblo llano. El pueblo de Alhendín se puede considerar un pueblo adelantado en la defensa y devoción hacia la Inmaculada ya que desde entonces la proclamó como Patrona, cambió la titularidad de su Parroquia y, por acuerdo conjunto de ésta y del Consejo Municipal (lo que es hoy día el Ayuntamiento), encargó al imaginero Pedro de Mena que labrase una imagen de la Inmaculada de carácter procesional y tamaño natural».

«Esta imagen, según diversos autores y críticos de arte, fue la primera obra que realizó Mena, de la que recibió no sólo la aprobación de su maestro (Alonso Cano), sino que salió tan a satisfacción de su maestro que no tuvo cosa que corregirle. No se puede hacer mayor elogio de esta escultura, sino que el excelentísimo Alonso Cano, no encontrara nada que corregir, tal es el tono de majestad y ternura sobrenatural que se desprende de toda su figura. Puede decirse que desde aquella lejana fecha, la historia y la vida del pueblo de Alhendín han corrido juntas e inseparables de la imagen de su Patrona. Con el tiempo se organizó una Hermandad para que se ocupara de los cultos y salidas procesionales. Hermandad, que con los altibajos propios de los tiempos, ha llegado hasta nuestros días. Aunque no sabemos la fecha inicial de su fundación, sí consta que su última reorganización fue en 1989, y desde entonces se encarga del cuidado, limpieza y ornato de la imagen de la Virgen, de organizar las novenas previas al día de la Purísima, sus misas los días 8 de cada mes, las flores del mes de mayo, así como las salidas procesionales, con motivo de las cuales, cada cinco años se organizan las 'Fiestas Grandes'», manifiesta el cronista oficial de Alhendín.

«Antiguamente –indica Otilio Durán- la Virgen salía procesionalmente muy de tarde en tarde, transcurriendo periodos de hasta 18 o 20 años sin que saliera a la calle. En el siglo XX consta que la Virgen salió en 1903, 1926, 1943, 1948, 1954, 1959, y 1968. Aparte algunas salidas extraordinarias, por distintos motivos: rogativa, efemérides, etc. A partir de 1968, y a iniciativa del sacerdote hijo del pueblo D. Enrique López Morcillo, se acordó que las Fiestas Grandes se celebraran cada cinco años, y desde entonces así se viene haciendo, siendo este un acontecimiento no solo local de Alhendín, sino que trasciende a casi toda la provincia de Granada, y que moviliza a todos los hijos del pueblo que, aunque vivan lejos, acuden solícitos a la llamada de la Reina y Madre de los alhendinenses», termina diciendo.