Alcázar de Venus celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario y San Antonio Abad

Alcázar de Venus celebra sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario y San Antonio Abad

El encargado de las viandas ha sido el célebre cocinero motrileño José Villa

Rafael Vílchez
RAFAEL VÍLCHEZAlcázar de Venus

Alcázar de Venus es un pueblecito de La Alpujarra en miniatura que desde hace unas décadas pertenece al municipio de Órgiva. Durante cuatro días ha celebrado sus fiestas patronales en honor a la Virgen del Rosario y San Antonio Abad. Inma, Lucía, José Miguel, Jesús, María Elena, Manolo, Nacho y Neftalí han sido los encargados de organizar las fiestas. Muchos eventos se han desarrollado en estos días: misa, procesión, rosario de la Aurora, disfraces, baile, carrera de cintas, pregón, almuerzos, meriendas, campeonatos de dominó y rentoy, etcétera.

Daniel, el sacerdote de este y otros lugares de La Alpujarra, se ha encargado de los actos religiosos. El veterinario Javier Escudero, que ejerce en Granada capital, ha sido el pregonero de las fiestas. El alcalde de Órgiva, Raúl Orellana, y el concejal Leví Vicente, han asistido a estas fiestas. En este pueblo no están acostumbrados sus vecinos a ver a la máxima autoridad del municipio de Órgiva participando en sus festejos. El célebre motrileño José Villa se encargó de los almuerzos caseros.

La gente de Alcázar de Venus mima a todo aquel que le visita. A este lugar se puede acceder con vehículo desde la carretera que sube a El Haza del Lino, a la altura de la estupenda Venta de Diego Cañadas, o desde la carretera Órgiva-Torvizcón. Este lugar dispone de maravillosos caminos y senderos. La granja de perdices de Antonio y Alicia situada en el término de Alcázar de Venus está considerada por los expertos como una de las mejores de España.

Miguel Pérez, nació en Alcázar de Venus hace 84 años. Miguel recuerda que cuando tenía diez años acudían a las fiestas de su pueblo «músicos de cuerda de Sorvilán que tocaban en el cabildo. Venían dos hermanos, uno con un violín y el otro con una guitarra. Después, a los pocos años, empezó a venir también la hija de uno de los músicos que tocaba y cantaba muy bien. Años después se sumó otro músico con un laúd. Mi pueblo tuvo ayuntamiento propio. También a las fiestas de mi pueblo se acercaban turroneros y garbanceros de Notáez y Torvizcón. La pista del baile la realizaban los mozos con ramas. Las fiestas duraban dos días. Había cura propio y llevaba también las iglesias de los pueblos de Fregenite, Rubite, Olías y Bargís».

Miguel Pérez también dijo que «en mi pueblo he conocido funcionar molinos de grano y aceituna, bares, tiendas y escuelas. El pan lo traían de Órgiva y Rubite. Yo trabajé en el campo y cuando me casé puse una tiendecilla. Después emigré. El último alcalde que tuvo mi pueblo fue José Noguerol. En las escuelas había más de 60 niños. Muchos venían desde sus cortijos andando. En Alcázar de Venus había muchas vacas, cabras, gallinas, conejos, palomas y bestias de carga. Cuando acabó la Guerra Civil fueron bautizados muchos niños con varios años de edad. En aquellos tiempos se producía trigo, maiz, cebada, centeno, patatas, hortalizas, almendra, vino... También había caza y fabrica de aguardiente. Alcázar de Venus superó en otros tiempos las 400 almas. Ahora viven constantemente muy pocos vecinos porque la gente para poder prosperar y trabajar tuvo que marcharse a otros lugares».