El albergue de Víznar deja de funcionar como centro para acoger a menores inmigrantes

El albergue de Víznar deja de funcionar como centro para acoger a menores inmigrantes

Los chicos han sido realojados entre Granada y Jaén tras rechazar el Ayuntamiento de Padul que se instalaran en tres alojamientos rurales que no reunían las condiciones

VANESSA SÁNCHEZ CORTÉSGRANADA

El albergue de Víznar ha dejado de funcionar como centro de emergencia para acoger de manera temporal a menores no acompañados ('menas'). Este ha sido su uso durante los últimos nueve meses pero es un «albergue juvenil que tiene que funcionar como tal», informan desde la Junta de Andalucía en Granada.

Los últimos menores inmigrantes fueron trasladados el 22 de mayo a distintos centros de Granada y Jaén. Coincide además con la oleada de pateras, que agrava una situación que ya era límite. El número de ingresos de 'menas' en centros andaluces creció el año pasado un 155% con respecto a 2016 -hasta un total de 3.292-. Y ahora hay un recurso menos tras cerrar con tal destino el albergue de Víznar.

Los chicos han sido realojados en otros centros aunque este no era el plan inicial. La Fundación Samu, con sede en Sevilla, tenía previsto llevar a los menores a Padul. La entidad había acordado utilizar tres alojamientos rurales de este municipio, según ha podido saber IDEAL.

La Junta de Andalucía confirma que «se ha optado por la distribución en otros recursos». El Ayuntamiento de Padul mantuvo una reunión con el propietario de las casas rurales y con los representantes de Samu para informarles de que estas viviendas se encuentran en un terreno rústico y no residencial. En palabras del alcalde del municipio, Manuel Alarcón, «estos alojamientos no reúnen las condiciones de habitabilidad necesarias para albergar a 50 personas». Según el servicio de Urbanismo del Consistorio, tienen «licencia de alojamiento turístico para siete ». Según la Junta de Andalucía, «en los pliegos de prescripciones técnicas de los contratos, que son públicos, se especifican los requisitos de los espacios donde se ubicarán los menores y antes de entrar a funcionar se hace una visita técnica para verificar las condiciones de accesibilidad, habitabilidad y seguridad del centro». Sin embargo, en el caso de Padul, fue el Ayuntamiento el que intervino para frenar el realojo. Según el alcalde, la empresa desconocía que se tratase de unas viviendas de alquiler vacacional con capacidad para siete personas.

Otro de los factores que Alarcón apunta como inadecuado es que estas instalaciones se encuentran en un camino rural, por lo que los menores deberían andar entre 4 y 5 kilómetros para poder llegar a los centros educativos del pueblo.

El albergue de Víznar fue habilitado como centro de emergencia para alojar a los menores no acompañados el pasado mes de septiembre. La empresa responsable de gestionarlo era la Asociación Engloba, que tiene a su cargo otros centros en Andalucía y cuya sede está en Almería. Según Asociación Engloba, consultada por IDEAL, han atendido «entre 450 y 500 menores» a lo largo de estos meses. La capacidad de este albergue de Inturjoven es para cien menores. «La mayoría se han realojado en centros de estancia permanente, ha habido reunificación familiar y otros han utilizado este recurso para después continuar su periplo hacia otras ciudades», explican desde Engloba. Las instalaciones son gestionadas habitualmente por Inturjoven. En algunas páginas de reserva de alojamientos vacacionales se ofrecen plazas disponibles para el mes de agosto y en la propia web de la Junta de Andalucía se anuncia su disponibilidad desde el 1 de junio de este año. «Como no puede ser de otra forma, una vez reubicados los menores en otros centros normalizados, el albergue continuará con su funcionamiento habitual», han informado desde la Delegación de la Junta de Andalucía.